Vic & Flo Ont Vu Un Ours

29 Oct

vic & flo ont vu un ours

No dejes que el frívolo título de la película te confunda, si estás familiarizado con el trabajo del talento canadiense Denis Côté sabes que utilizará cualquier artificio para despistarte, dejándote desprotegido para el golpe emocional. En Vic + Flo Vieron Un Oso el drama es casi nulo durante el inicio de la trama, pero un sentimiento de amenaza latente se esconde en los resquicios de la narrativa y toma cuerpo y forma hacia el final del filme con terribles consecuencias.

En la campiña quebequés, las ex convictas Victoria (Pierrette Robitaille) y Florence (Romane Bohringer) intentan rehacer su vida en la casa del viejo tío Émile (Georges Molnar) después de haber compartido celda. En este amorío pronto es claro que una es la que ama y la otra es más bien una convenenciera. La tranquilidad de su nuevo entorno empieza a desarrollar sentimientos de ansiedad en las dos mujeres, un tipo de cabin fever que exalta las diferencias en sus personalidades.

Al mismo tiempo, el pasado truculento, los sucesos que las llevaron a la cárcel y que el director no se molesta en explicar, se esconden en la maleza del bosque y terminan por encontrarlas. Vic y Flo sí terminan viendo al oso, pero no en el sentido literal.

Los encuadres de Côté son cerrados, de manera que nos sentimos atrapados al igual que las mujeres y no podemos ver que hay más allá de los márgenes. Mencionaba que hay detalles que el realizador prefiere no revelar y los pocos personajes secundarios que aparecen no quieren o pueden ayudarnos a entender algo del trasfondo de la historia; el tío Émile, por ejemplo, vive en una silla de ruedas sin poder hablar.

El director y guionista es conocido por su humor seco, un tipo de comedia que tiene ganas de asomarse pero solo coquetea con el público, Côté se ayuda mucho de su director de fotografía, Ian Lagarde, para añadirle comicidad a un guion a través de la colocación de las cámaras. Sin embargo, el buen humor no termina por llegar ya que hay asuntos pendientes, justo cuando uno se asienta cómodamente en esta historia de personajes excéntricos. El soundtrack de Melissa Lavergne, con un estruendoso palpitar de tambores tribales, nos anuncia que el peligro ya está cerca, incluso bajo nuestras propias narices.

A final de cuentas es una historia de venganza que Denis Côté entreteje con varios géneros fílmicos para sorprender a su público. En su cómodo entorno urbano de Montreal, sigue imaginando nuevas maneras de cómo la naturaleza del campo lo perturba.

Para la revista Indie Rocks!

3 / 5

No

28 Oct

no 1

Una interesante introspectiva sobre las tendencias políticas, que se pueden mecer con la misma indiferencia que las mareas del altamar; sin embargo, como profesionista de marketing, debo confesar que estuve atrapado por el excelente caso de estudio sobre marketing político que la película No, del director chileno Pablo Larraín, presentaba.

Sorteando obstáculos del día a día de una campaña de marketing en el mundo real, el personaje de Gael García Bernal (René Saavedra), los afronta con una intuición y claro talento nato por el marketing, recurriendo a focus groups y encuestas solo como herramientas para afinar algunos detalles, opuesto a delegar la responsabilidad de cada decisión a un grupo de ejecutivos o a un conjunto de encuestas.

Pero a pesar de su íntimo acercamiento hacia un suceso muy particular, el plebiscito chileno para remover al dictador Augusto Pinochet del poder, No es un comentario más profundo sobre la condición humana, sobre estar predispuestos a preferir la esperanza y la alegría por encima de todo, por más frívolo que esto parezca; por eso estoy convencido de que un futuro deprimente como quiera se parecerá más a Brave New World, que a 1984.

Basada en el libreto El Plebiscito de Antonio Skármeta, la adaptación por parte del escritor Pedro Peirano recuenta el paulatino involucramiento del ejecutivo de publicidad Saavedra, en la campaña que intenta remover al dictador. Se entiende que en aquellos tiempos en Chile varios miembros de la sociedad estaban satisfechos con vivir sus vidas en relativa calma, ignorando de manera egoísta las necesidades de los que se manifestaban a favor de una democracia total. Saavedra se siente que es una de estas personas, con una existencia cómoda como padre soltero, y con una carrera exitosa en mercadotecnia realizando comerciales ochenteros para sodas y novelas cursis.

Una vez que Saavedra observa de primera mano las brutalidades de la represión, se involucra con más convicción para la causa, a pesar del reproche de su esposa Verónica (Antonio Zegers), ferviente activista convencida que el plebiscito es un truco arreglado por parte del gobierno, la negatividad andando básicamente, fiel creyente de “ni para que votar”. El dueño de la agencia de publicidad donde labora Saavedra, Lucho Guzmán (Antonio Castro), para colmo, es consultor de la campaña derechista del Sí. Las tensiones para Saavedra se empiezan a manifestar en su lugar de trabajo, y conforme va agarrando fuerza el “No”, parecen atentar contra su seguridad y la de su hijo.

Los militantes izquierdistas están convencidos de que para quitar al General Pinochet se debe de recurrir al recuento de los desaparecidos, los asesinados, los reprimidos, a través de comerciales francamente deprimentes. Saavedra, cual experto en empaquetar cualquier cosa lindo y bonito para su consumo masivo, convence a todos para plasmar en la campaña frívolos mensajes de alegría, los colores del arcoiris y un pegajoso jingle. “Ya Viene la Alegría”, reza el mensaje de la campaña.

Una convincente interpretación por parte de García Bernal me deja convencido de que Larraín y Periano no pretendían que uno entendiera completamente a Saavedra, si bien se siente satisfecho al final de su victoria, es una felicidad complaciente similar a la de Cristiano Ronaldo metiendo su tercer gol en un partido amistoso; no se sabe si está satisfecho por su país, o por haber hecho bien su trabajo. García Bernal reserva sus emociones más sinceras para el hijo de su personaje, lo que comprueba que no es que el actor esté limitado; vaya descubrimiento, estarás pensando, García Bernal sabe actuar.

"No me digas"

“No me digas”

El uso de cámaras de la época por parte de Larraín y su director de foto, Sergio Armstrong, brindándole una textura singular y característicamente ochentera me dejó confundido, sin embargo. Funciona excelentemente para darle el toque de la época al filme, realmente uno se siente EN los 80’s. Pero como parte de un lenguaje cinematográfico, porqué Larraín está filmando una realidad a través de tecnología antigua?, es decir, la vida real no se ve a través de un filtro rusticón y pixeleado (las producciones realizadas en aquella época, o antes, se pueden justificar por obvias razones). Teniendo los recursos para filmar la vida real de los 80’s cómo se vivió en aquella época, pero decidir en no hacerlo, me dejó con la impresión de que estábamos viendo un recuerdo, siendo que este no es el caso, ya que nunca vemos a un Saavedra del 2013. Pero en fin, nada de esto, entiendo que fue por puras razones de estética.

Finalmente, lo que une a No como una producción redonda y contundente es el reparto, cada papel es ejecutado con maestría por parte de los mencionados Zegers, Castro, Luis Gnecco (como José Tomás Urrutia) y Marcial Tagle (como Costa), entre otros.

En No, Larraín y Periano han retratado un importante pasaje de la historia sudamericana de una manera fresca (a pesar de la cinematografía) y convincente; y de paso dándole bofetada con guante blanco a los mártires de la izquierda, lo cual se me hizo genial. Un filme que afirma la fuerza del positivismo, donde en 1988 la revolución sí fue televisada.

4 / 5

If I Stay

28 Oct

if i stay

La literatura para jóvenes adultos se está volviendo a colocar como una de las fuentes de material más redituables para la industria cinematográfica; se espera que los magos, las princesas y los leones parlantes que salen de los closets (en el puro sentido literal) le den paso a las historias entre adolescentes cargadas depathos, como ya vimos en Bajo La Misma Estrella de John Green(quien ya amarró contrato para llevar otras dos obras suyas a la pantalla) y ahora en Si Decido Quedarme, basada en el libro homónimo de Gayle Forman.

De inicio es mejor mentalizarse, no precisamente para disfrutar de un festín fílmico a doce tiempos, sino para dejar de lado el cinismo que se va hinchando con la madurez. Y pensar que los problemas con tu novia de la preparatoria realmente eran lo más importante del mundo… aunque tenías razón, eran literalmente situaciones de vida o muerte.

En Si Decido Quedarme, Mia Hall (Chloë Grace Moretz) tiene una difícil decisión que tomar tras un accidente automovilístico que la deja en coma y al resto de su familia en mal estado; debe escoger entre caminar hacia la luz o regresar a una vida más difícil de la que la había dejado. En estado comatoso, Mia tiene una experiencia extra-corporal en la que su alma se separa del cuerpo y tiene oportunidad de ver a sus seres queridos llorando por ella.

Al mismo tiempo, recuerda los episodios de su pasado cercano más significativos, principalmente aquellos que involucran a su reciente novio, Adam (Jamie Blackley). Finalmente, Mia tiene que decidir si tiene la suficiente convicción para regresar en cuerpo a los sentimientos que vivió en sus recuerdos y a las personas queridas que le quedan.

Grace Moretz, quien venció a su némesis Dakota Fanning por el papel estelar, hace entrega de una actuación madura para su edad, impresionante por momentos, y el resto del elenco tampoco decepciona, incluyendo a un rostro muy conocido: el padre de Mia, Denny Hall. Fue así como hasta este año pude ver en otro proyecto a uno de los actores de The Blair Witch Project, ni más ni menos que a Joshua Leonard (“where are you Josh!”).

La música es otro tema recurrente en esta película, sin embargo, es algo forzado el tributo que le rinde a algunas figuras comoDebbie Harry, The Ramones y The Smashing Pumpkins; entre viajes astrales y problemas de adolescentes se pierde el mensaje melómano original de la autora.

Si Decido Quedarme es una película con muchas inconsistencias, claro, pero que puede encontrar un público receptivo en los niños y adolescentes.

Para la revista Indie Rocks!

2 / 5

Party Girl

27 Oct

party girl

Angélique es una mujer ya entrada en años que trabaja como anfitriona en un centro nocturno de segunda, en donde pasa sus largas noches bailando, bebiendo con sus compañeras y atendiendo a los parroquianos que vienen y van en una especie de fiesta continua que no parece acabar nunca.

Un buen día, Michel, un cliente que le agrada y que no ha visto en un tiempo, reaparece y le hace una proposición: que se case con él, se muden juntos y deje su actual modo de vida. Ella siente simpatía por él y decide aceptar para dejar atrás su vida loca.

Al poco tiempo, ante la posibilidad de un nuevo comienzo, Angélique se ve asaltada por una serie de conflictos y dudas sobre cómo proceder, lo que la obliga no solo a atar algunos cabos sueltos de su pasado, sino que además tendrá que enfrentar decisiones importantes en su vida personal, pero sobre todo confrontar su mayor temor: ella misma.

Una ópera prima realizada a seis manos por dos directoras (Marie Amachoukeli-Barsacq y Claire Burger) y un actor (Samuel Theis), a través de la cual nos acercamos al lado íntimo de la protagonista y podemos compartir con ella sus incertidumbres y miedos, además sus alegrías y aspiraciones.

Se trata de un filme contenido y sencillo, que nos permite reflexionar sobre la naturaleza humana y cómo a veces vamos a contracorriente del sentido común cuando de buscar la felicidad y el placer se trata…  pero también establece que estas dos cosas no siempre vienen de la mano y que a veces,se contraponen, aunque no por ello es imposible tener ambas.

Las interpretaciones mantienen un tenor sobrio pero eficaz, en particular la ejecutada por Angélique Litzenburger, quien da vida a una protagonista simpática y sensible, pero a la vez voluble e irascible; un personaje que, especialmente al calor de unas copas, puede estallar de rabia e insultar a quien se ponga enfrente sin detenerse a pensar lo que dice, pero que, en contraste, tiene momentos de apabullante lucidez en los que demuestra una fuerza y sinceridad únicos para decir lo que siente sin importar las consecuencias.

En suma, es un personaje muy humano, entrañable y el soporte principal de este bien logrado filme, que logró alzarse con la Caméra d’Or en la reciente edición del festival de Cannes. Un filme que va del desencanto a lo verdaderamente conmovedor.

Para la revista Indie Rocks!

2.5 / 5

The Returned – – – Zombi mania continues

26 Oct

the returned

Las películas de zombis han batallado en los últimos años por mantener el género fresco y relevante, recurriendo de plano a la comedia en algunas instancias, porque a final de cuentas ¿qué tanto se puede regenerar una premisa que se ha venido desgastando desde George A. Romero y su Night Of The Living Dead de 1968?

Permítanle al cine español (técnicamente co-producción canadiense) la oportunidad de presentar su propia versión. Reconocidos por algunos filmes destacados como El Orfanato y (REC), los cineastas ibéricos comparten con los coreanos un talento para producir cine de terror fino, arriesgado y propositivo; tal es el caso de The Returned del director Manuel Carballo (Exorcismus).

En un universo paralelo, la raza humana ha sufrido los embates de una pandemia del virus que convierte a las personas en bestias infrahumanas rabiosas con una predilección por sesos de los vivientes, sin embargo, la crisis ha sido controlada por medio una medicina quel los infectados se deben inyectar diario para no recaer.

Kate (Emily Hampshire) y Alex (Kris Holden-Ried) es una pareja que felizmente sobrelleva la condición de él como uno de los retornados, hasta que empiezan a entrar en pánico cuando corren los rumores de que las reservas del antídoto se van agotando rápido y una nueva versión sintética no ha tenido éxito en los experimentos de laboratorio.

Aquí uno puede insertar la metáfora social que más le convenga en cuanto a la marginación que sufren los llamados retornados, tal como los aliens reprimidos en District 9. Incluso, el comparativo se puede proyectar hacia la comunidad LGBTTTI, los infectados con VIH, las personas de color o la minoría que tú quieras. Una de las escenas más incómodas no involucra a un festín de vísceras y sangre, sino Alex “saliendo del closet” como “regresado” ante sus íntimos amigos.

Carballo y el escritor de la trama, Hatem Khraiche, cumplieron con el esperado comentario social, mientras que el cinematógrafo, Javier Salmones, baña las escenas en abundante luz y color, evitando los tétricos tintes de sepia y grises normalmente asociados a este tipo de películas; es más perturbador el horror que ocurre en un día soleado y normal que en un mundo de pesadilla.

The Returned guarda sus mejores momentos hacia el final, en el que la falta de antídotos reduce a los personajes a recurrir a sus instintos más primarios de supervivencia, con un final de esos arriesgados y característicos del cine de terror español que hace pensar en una segunda parte.

Para la revista Indie Rocks!

3 / 5

Están Aquí

25 Oct

estan aqui

La talentosa artista teatral Sandra Becerril presentó su largometraje Están aquí durante la tercera edición del festival internacional de fantasía, horror y sci-fi, el Feratum Film Fest, una adaptación de su puesta en escena que lleva el mismo nombre. La obra de teatro ha tenido un desempeño exitoso desde su estreno en el 2010, sin embargo no pudo encontrar su forma en la pantalla grande.

Inspirada en la novela La Guerra de los Mundos de H.G. Wells, y su polémica adaptación en la radio por parte de Orson Welles y su Mercury Theatre en 1938, lo que causó un pánico masivo entre la audiencia que pensaba que realmente estaba ocurriendo una invasión extraterrestre. El filme de Becerril pretende analizar el estado de psicosis que puede alcanzar una persona a partir de conflictos interiores y cómo es posible “contagiar” a otros con esta condición, especialmente cuando los sujetos se encuentran encerrados en un espacio pequeño y están completamente aislados del mundo exterior, de la realidad.

Andrés (Andrés Guizar) somete a su familia a un encierro de este tipo cuando alucina una invasión alienígena. Las voces en su propia mente se manifiestan, según él, a través de reportajes sobre la radio que informan a la sociedad sobre los eventos de esta guerra entre los mundos. Secuestrados en un sótano con algunos víveres, los miembros de la familia que acompañan a Andrés en su locura son su esposa, su suegro (Alfredo Gurrola), su hijo Ed (Sid Ney García) y una amiga del muchacho (Marilú Robledo). Después de “varios días” de encierro, la condición de todos los afectados se ve seriamente deteriorada, finalmente compartiendo un estado de locura extremo.

Filmar todo un largometraje en una sola locación, un solo cuarto básicamente, afecta el dinamismo de una película. Pero un guión que desafía a la lógica (ganador del premio a mejor guión por parte del festival), actuaciones desbordadas (quizás más propicias para una puesta en escena) y unos pocos efectos visuales de una tremendamente pobre calidad, terminan por rematarla. Algunos problemas técnicos con la proyección, causando que la película se trabara por varios segundos en cada ocasión, incluyendo el final, donde manualmente el “cácaro” retrocedió la película algunas escenas para que se volvieran a sincronizar audio e imagen, es para finalmente cristalizar quizás la peor experiencia cinematográfica que he presenciado.

La muestra fílmica del Feratum hasta antes de esta proyección me había logrado sorprender con una variedad de proyectos de tan pobre calidad que realmente me tenían preguntando, “acaso podré ver algo peor?”, sin embargo Están Aquí llegó a destronar a cualquier contendiente a “peor trabajo”, no solo de este festival, sino de todas las películas que he visto en mi vida. Así es, al momento, esta es la peor película que por desgracia he tenido la oportunidad de ver, y eso que he visto cosas como esto.

Para la revista Indie Rocks!

0 / 5

Paciente 27

24 Oct

paciente 27

Llegó el momento de degustar otro de lo contendientes por el premio Alucarda a mejor largometraje mexicano como parte del Feratum Film Fest 2014. Esta vez fue el turno de Paciente 27; película escrita, producida, dirigida y editada por Alejandro G. Alegre, egresado de la UAM. Normalmente no es una buena señal cuando un cineasta principiante prepara, cocina y se come todo el platillo, a menos que tu apellido empiece con T, y termine con arantino; el director habrá estado convencido de que su obra final es más que competente.

Después de su premier la noche del Viernes en el auditorio Cenobio Panigua de Tlalpujahua, Michoacán, el elenco entero, incluyendo al director, Alegre,  y al actor estelar, Marcos Duarte, pudieron subir al escenario para dar unas emotivas palabras donde me queda claro el esfuerzo, la pasión, y el compromiso que este grupo de personas tenia con este proyecto. Con decir que Alegre contuvo el llanto durante su discurso, para después cederle la palabra a Duarte, a quién también se le hizo un nudo en la garganta. Poco después vinieron nada pero puros elogios por parte del público para los artistas.

Habría sido el momento menos propicio para siquiera insinuar que Paciente 27 no es una buena película, a menos que quisiera acabar maniatado en el centro de la plaza de Tlalpujahua.

Cesar, un nuevo trabajador en una clínica para pacientes con problemas mentales es el personaje principal de la película, interpretado por Duarte. De por si con una aparente inestabilidad emocional propia, Cesar empieza a perturbarse aún más por el tratamiento que recibe un tal paciente 27. La condición de Cesar empeora durante los siguientes días, mientras que sus dos compañeros en la clínica tratan de medio ayudarlo. La obsesión de Cesar con el paciente 27 termina en visiones y hasta en atentados reales contra su propia persona.

Si tuviera que quedarme con un solo enunciado de crítica, ni siquiera sería mío, habrá sido el de un miembro del público que le preguntó por micrófono a Alegre: “esto no pudo haber sido un cortometraje?”. El guion tarda demasiado en desarrollarse. Cesar se encuentra como 36 horas en estado catatónico para que sus compañeros de trabajo apenas le pregunten, “te sientes bien?”. Pasaron tres cuartos de la película para que empezara a implorarle si nos íbamos a ir con contagio mortal, zombis, espíritus o asesinos, o lo que fuera, pero algo por favor.

Los cabos sueltos también quedan por doquier, Cesar es salpicado por el suero administrado al Paciente 27, esto lo trastorna?, o las apariciones del 27 que tiene que ver con el suero? Finalmente, y de manera increíble, Paciente 27 ha resultado ser de lo más rescatable de la muestra del Feratum 2014.

Debo de mencionar el gran trabajo en maquillaje de Oscar Evohé, excepcional.

Para la revista Indie Rocks!

0.5 / 5

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