The Wolf Of Wall Street

3 Sep

the wolf of wall street 2

La oeuvre de Scorsese es tan vasta (o se siente de esta manera, aunque no sea tan prolífico como por ejemplo Roger Corman) que al hablar de una de sus películas en específico siente uno que habrá que remitirse al género en cuestión, es decir no tiene nada que ver este largometraje con este otro documental por ejemplo, aunque son del mismo artista. En el caso de The Wolf Of Wall Street habrá que remitirnos a sus filmes repletos de crimen y acción al estilo The Departed, Casino y GoodFellas, ya saben de cuales; por cierto este último largometraje es un referente constante en esta última colaboración Scorsese/DiCaprio, de hecho, si tuviera que resumir Wolf en un enunciado, diría que es: GoodFellas con banqueros.

Entonces, comparada con sus otros trabajos de este género, El Lobo De Wall Street no termina siendo ni siquiera uno de los mejores; pero al final del día una película de Scorsese (y especialmente la quinta colaboración con DiCaprio) sigue siendo mejor que el 90% de lo demás que está ahí afuera en cartelera. Quizás muchos años en el futuro, los críticos analizarán la época de colaboración entre este destacado director y su actor estelar favorito como uno de las épocas más emocionantes del cine…y a nosotros nos toca vivirla mientras sucede. En este caso la colaboración más arriesgada, desbordada y llena de excesos; la montaña rusa que puede ser la vida del mafioso ahora ha sido re-imaginada y trasladada a un escenario más ad-hoc y contemporáneo, el mundo de los corredores de bolsa y los banqueros, tan odiados después de la crisis financiera del 2007-2010, mejor explicada en este documental, y las andanzas de otros villanos de cuello blanco como Bernie Madoff.

La historia es contada en el lapso de tres horas, y como es costumbre de una buena trama Scorsese, llega un punto en donde no estás seguro que está pasando del todo, o algunos puntos se te escapan, lo que es bueno, se supone que es un ritmo de vida tan frenético que aunque la estuvieras viviendo en carne y hueso te sentirías rebasado y confundido…recuerda a Henry Hill en GoodFellas. En lo personal me gusta este dulce desconcierto gracias a un guion explosivo y a una edición ágil, pero creo que “Marty” se topó, o lo previó desde el principio, con que en el mundo de los banqueros la violencia no corre a raudales como en el de los mafiosi; de ahí que él, junto con su colega conspirador, el guionista Terence Winter (conocido por entregar muchos de los episodios más memorables de….ni más, ni menos, The Sopranos) insistieron en inyectarle un sentido de violencia forzado que hasta Danny Porush (el verdadero Donnie Azoff de la película) dijo que estaban exagerados, la escena de Azoff tragándose un pececito vivo?, seguramente Scorsese habrá pensado que no estaba de más, recordé a aquel episodio de Curb Your Enthusiasm donde el director le está dando direcciones a Larry David sobre cómo actuar como un villano, “quiero ver la amenaza de violencia”, pero en un mundo de cuellos blancos y manos suaves se me hizo exagerado y poco creíble.

"Abres las piernas y enseñas la vagina...pero hazlo con buen gusto"

“Abres las piernas y enseñas la vagina…pero hazlo con buen gusto”

Tanto rollo y ni he mencionado a Jordan Belfort (DiCaprio). Este sagaz y truculento corredor de bolsas ingresa a finales de los ochenta a una respetable compañía financiera en Wall Street. Demasiado inocente en sus primeros días, Belfort encuentra en Mark Hannah (Matthew McConaughey) al primer ejemplo a seguir de donde aprendería varios hábitos que lo acompañarían para el resto de su vida, tales como ingerir algo de perico a la hora de la comida y agarrarse a cuanta prostituta se le pusiera enfrente, “es la única manera de hacer esto”, le dice Hanna. Para mala suerte de Belfort, poco después viene el derrumbe de la bolsa de 1987, lo que obliga el cierre de la empresa financiera donde labora y se ve obligado a conseguir un trabajo, el que sea.

Desesperado, Belfort entra en una agencia de Long Island, un pobre intento de agencia que no es ni la sombra de su antiguo empleo en Wall Street, sin embargo Belfort no se siente desmotivado y pronto junta una pequeña fortuna para él y la empresa, liderada por Spike Jonze en un rarísimo, pero simpático cameo. Casado y con una vida cómoda, esto no parece satisfacer a Belfort, quien empieza su propia agencia de inversiones con su vecino Donnie Azoff (Jonah Hill en una versión del verdadero personaje, Danny Porush); la nueva agencia es Stratton Oakmont, un hervidero de operaciones financieras truculentas como la manipulación de acciones por medio de mentiras y exageraciones en los estados financieros.

Una vida de excesos es lo que acompaña al éxito de Belfort y Azoff, organizando tremendos bacanales que tendrían al señor Gatsby en un estado de asombro; aparte de necesitar una serie de drogas a lo largo del día laboral solo para poder funcionar. El exceso es tal que Scorsese se vio obligado a darle en la madre a un verdadero Lamborghini Countach 1989 en donde al volante iba un Belfort bien pasteloso gracias a una fuerte dosis de qualuudes y cocaína. Para estas alturas el personaje de DiCaprio ya trae persiguiéndolo de cerca al detective Patrick Denham (Kyle Chandler). Y como es costumbre de este tipo de película de Scorsese, la trama y vida de Belfort se va descosiendo en una rápida serie de eventos conexos que incluyen viajes a Italia, cuentas secretas en bancos suizos, una nueva esposa divesca (Margot Robbie), Steve Madden (Jake Hoffan interpretando a: sí, el de los zapatos), etc.

El verdadero Lobo, Jordan Belfort

El verdadero Lobo, Jordan Belfort

Encargado de retratar toda esta vorágine de chuscas desgracias estuvo uno de nuestros gallos, Rodrigo Prieto, destacándose una vez más en los círculos más altos de Hollywood y en edición es digno de mencionar el trabajo de Thelma Schoonmaker, fiel colaboradora de Scorsese desde su, supuestamente, mayor logro, Raging Bull en 1980. Scorsese, conocido melómano, sin embargo no entrega un songtrack particularmente memorable, es ecléctico, como era de esperarse, que incluye la versión original de Gloria por el italiano Umberto Tozzi.

Finalmente una historia sobre un delincuente que no se arrepiente a pesar de su suerte, a pesar del daño que le causó a cientos de personas que perdieron sus ahorros, Scorsese no condena a Belfort y hasta habrá algunos godínez YOLEROS ególatras tomando nota de este “gran personaje”. Con tres horas que se pasan muy rápido, El Lobo De Wall Street entretiene y te sumerge en un mundo completamente diferente al tuyo, finalmente uno de los objetivos del cine.

Para terminar, aquí el mencionado cameo de Spike Jonze :)

4 / 5

 

The Royal Tenenbaums

25 Aug

the royal tenenbaum 2

Después de haber visto y reseñado Nosotros Los Nobles, y haber casi consumido las cuatro temporadas de Arrested Development (la última por Netflix es imposiblemente espantosa), me sentí como un verdadero zopenco al finalmente ver The Royal Tenenbaums; por fin llegué a comprender lo inmensamente importante que había sido la influencia de esta película de Wes Anderson sobre estos y otros proyectos. Me voy a apurar a decir que encontré en Anderson (para colmo primer película suya que veo) no precisamente a un genio de creaciones fantasmagóricas que me hicieran alucinar, pero a un artista con un sello muy característico y particular, creo de ahora en adelante necesitar un par de escenas de alguna película para saber que estoy viendo una Wes Anderson, caray, hasta los posters pueden ser vistos a la distancia y saber que se está tratando de una de sus obras. Aparte, por alguna razón me interesan los artistas inspirados en la estética clásica (si es que podemos agarrar todo el arte del mundo y dividirlo en “clásico” o “barroco”); el gusto estético de Anderson es tan limpio, simétrico, su fotografía clara y nítida, que Tenenbaums me ha dejado una ligera y extraña sensación de calma. A final de cuentas, uno no tiene ganas de ver Ciudad de Dios todos los días.

En el caso de esta comedia con ligeros toques dramáticos, una familia disfuncional ha venido a menos décadas después de que haber visto sus mejores días. El patriarca de la familia es Royal Tenenbaum (Gene Hackman, en uno de sus últimos trabajos), un astuto viejo zorro a quien sus mañas parecen haberlo alcanzado por fin, a partir de que el estado de Nueva York le ha revocado el derecho para ejercer la abogacía, y de que su esposa Etheline (Anjelica Huston) ha decidido separarse de él, Royal empieza a descender poco a poco durante los próximos 22 años, y se encuentra muy cerca de finalmente tocar fondo al inicio de los sucesos de esta película. Sus tres hijos, prodigios en su infancia, también tuvieron sus mejores momentos antes de la separación de sus padres: Chas Tenenbaum (Ben Stiller) es el más estable de todos, pero como quiera no ha llegado a cumplir las expectativas del que era en su momento un muy joven genio de las matemáticas y las finanzas, aparte sus manías personales parece que erosionan la poca tranquilidad que ha quedado en su vida tras la muerte de su esposa; ahora viudo y con sus dos hijos muy chicos, busca volver a darle rumbo a su vida. Margot Tenenbaum (Gwyneth Paltrow), otro talento desperdiciado que de niña prometía ser una gran escritora, sin embargo en 22 años no ha logrado producir nada y esconde un vicio de fumadora, al que nadie le importa realmente cuando se entera de su defecto. Finalmente tenemos a Richie Tenenbaum (Luke Wilson), ex-astro del tenis que terminó prematuramente con su carrera al sabotearse a si mismo en una partida importante al parecer por su inestabilidad emocional, o lo que puede ser visto como el máximo gesto de la excentricidad.

Los miembros de la familia acarrean con una serie de personajes complementarios ideados por Anderson para ensalzar la trama, algunos interesantes como los fieles de Royal, Pagoda (Kumar Pallana) y Dusty (Seymour Cassel), quienes más que una sincera amistad con el patriarca parecen haber quedado a su eterno servicio por algún azar del destino. Sin embargo los personajes de soporte principales se me hicieron o desperdiciados, el caso de Bill Murray como Raleigh St. Clair, un hombre tan in-conspicuo que hasta su propia esposa Margot se olvida que existe, o insoportables como Eli Cash (Owen Wilson), el amigo de la infancia de Richie y secreto amante de Margot, aunque debería de mencionar que nunca me ha gustado nada de O. Wilson.

Ejemplo de la simetría en los planos de Anderson

Ejemplo de la simetría en los planos de Anderson

Quiero tratar de entender el comentario general de Anderson sobre la convivencia familiar, creo que finalmente a pesar de que es esta la que los lleva a un largo periodo de fracasos, parece ser también lo único que puede salvarlos ya entrados en edad. Resulta ser que la familia entera vuelve a encontrarse bajo el mismo techo después de 22 años y es ahí cuando las viejas heridas empiezan a sanar, no olvidemos que empezaron a partir de la separación…así que finalmente Anderson concluye que la familia es algo bueno, vientos. Ahora, me falta ver su obra que vino a partir de esta película para ver cómo fue desarrollando su talento, pero The Royal Tenenbaums es muy excéntrica para su propio bien, como queriendo equilibrar la calma estética en ese estilo clásico que mencionábamos, el guion está plagado de artificios excéntricos que ni entretienen y nada más le apropian un sentido de incoherencia a la historia…las “ratas dálmatas” de Chas, el look semi-cowboy de Owen Wilson (lo entendemos, eres de Texas bro..pero siempre?), solo lo hacen a uno preguntarse: para qué?.

En cuanto al reparto, todos despliegan sus mejores talentos, ya sea el cínico pero arrepentido Hackman o la sufrida indiferente Paltrow; sabes que Stiller nuevamente ha hecho otro personaje creíblemente odioso cuando te dan ganas de patearlo…aunque también me dieron ganas de patearlo en Noche En El Museo, por alguna razón. El tono y la forma de Tenenbaums es algo que no se puede ignorar, como empecé diciendo, a partir de entonces se ha visto su influencia regada por todas partes que quizás no se me hizo lo más innovador del mundo…pero trato. El soundtrack lo calificaría bueno a secas, es en trabajos como este (así como en The Sopranos) que me hacen revalorar las canciones de Van Morrison, y hasta ganas me dan de ir a volver a escuchar Astral Weeks.

Parece una visión muy personal este “excentricismo” neoyorquino por parte del tejano Anderson, a final de cuentas una historia pareciera salida de una novela del siglo XIX (con elegante narración por parte de Alec Baldwin); en The Royal Tenenbaums (Los Excéntricos Tenenbaums), Wes Anderson enfrenta a su talento con un mayor presupuesto, elenco y promoción; ya anticipo poder ver sus producciones que vinieron despúes.

P.S. Aquí los primeros minutos donde se presentan a los personajes.

3 / 5

 

Transcendence

6 Jul

transcendence

Habemos aquellos que todavía tenemos algunas reservas sobre la calidad de las actuaciones de Johnny Depp, cuya imagen de “el chico malo de Hollywood”, que básicamente se ha gestado gracias a algunas drogas, una “barbita de cuatro días” y pasar el rato con Hunter S. Thompson, le ha ganado tremenda cantidad de seguidoras.

Con algunas excepciones, como What’s Eating Gilbert Grape (1993), aún me falta motivación para anticipar una de sus “reinterpretaciones”, llámese su Willy Wonka, su Ichabod Crane o su parodia de Keith Richards como el capitán Jack Sparrow (aunque siendo honestos, su único referente original en este era un mono de un juego mecánico.)

En Transcendence, primer trabajo como director de Wally Pfister (fotografía en Inception), Depp encarna a un personaje completamente ficticio, el Dr. Will Caster. Si embargo, el rango de emociones en su actuación sigue mostrándose muy limitado, pasándola no tan mal para ser un científico al que solo le queda un mes de vida.

Pero, además del rendimiento de Depp, también hay una película que platicar. La criticada trama del filme, para mí por lo menos, prometía despuntar de una manera excelente. El Dr. Caster es un hombre apasionado por el trabajo de investigación que vive con su pareja y colega, Evelyn (Rebecca Hall), impulsando las capacidades de la inteligencia artificial a tales alturas que pronto los grupos aparentemente anárquicos, liderados por Bree (Kate Mara), empiezan a seriamente atentar contra la seguridad de Caster, sus laboratorios y colegas, incluyendo a un muy preciso Morgan Freeman como Joseph Tagger.

Los revolucionarios alcanzan a Caster (no es spoiler, lo prometo) y en un intento por mantenerlo de cierta forma “vivo”, Evelyn y sus allegados logran poner en práctica el gran experimento del doctor: convertirlo en un ser completamente digital y lograr que trascienda más allá de su cápsula de carne y hueso.

El concepto me pareció sincero y aterrizado, ¿quien dice que en un par de siglos no se pueda hacer download de tus recuerdos y pensamientos a un disco duro y que tu “manera de ser” no pueda ser reproducida por un complejo sistema de algoritmos basados en la información que se tiene a la mano? (piensa en un más avanzado, y mucho menos molesto, Genius para iTunes).

Depp revive de manera desconcertada como un ente digital en una pantalla me recordó un tanto a Murphy en Robocop, pero aún más al villano Kane en Robocop 2. Júbilo, tristeza y miedo ante un nuevo renacimiento; Transcendence prometía.

Pero Hollywood es Hollywood y pronto la trama se convierte en milicia, metralletas y bazucas. La película es una buena intención, con atinado principio, pero que trastabilla en su desenlace.

Para la revista Indie Rocks!

2.5 /5

Huérfanos – – – La vida de Don Melchor Ocampo

5 Jul

huerfanos 1

¿Una película de más de dos horas sobre Melchor Ocampo? ¡Claro!, ¿por qué no? Resulta que la vida de este gran reformista mexicano es más interesante de lo que uno podía suponer.

La cineasta Guita Schyfter (Las Caras de la Luna, Novia Que Te Vea) sigue una línea reciente que encuentra al cine nacional explorando las vidas privadas los forjadores de nuestra patria. Recordemos trabajos sobre Juárez y Santa Anna, a Demián Bichir como Hidalgo y sus andares no tan persignados, además de que se esperan proyectos sobre los casanovas Morelos y Villa.

Schyfter recorre la trayectoria del enigmático Ocampo desde los tres años hasta su muerte, dejándonos con un filme cuasi-épico que recorre 44 años del siglo XIX en poco más de dos horas, incluyendo la intervención yanqui, la guerra de Reforma, el exilio en Nueva Órleans con Juárez y la intervención Francesa; vaya reto para cualquier producción, no sólo una mexicana.

También queda al descubierto la especial relación que Ocampo tenía con su nana y amante de toda la vida, Ana María Escobar (Dolores Heredia), quien lo recogió en sus brazos cuando de niño, Ocampo quedó huérfano y al cuidado de Francisca Javiera (la camaleónica Claudette Maillé) y después permaneció en su vida como su amante y madre de (la mayoría) de sus hijos. El lazo sentimental entre Melchor y Ana María es la única constante certera a lo largo de su vida, más que su involucramiento político.

Rafael Sánchez Navarro como Don Melchor

Rafael Sánchez Navarro como Don Melchor

Pero de la magnitud de este cuasi-épico filme surgen la mayoría de sus defectos: Ocampo es interpretado por tres diferentes actores, siendo Alan Alarcón y el gran veterano Rafael Sánchez Navarro los que interpretan las etapas más importantes; los esfuerzos a través de maquillaje por acortar las diferencias de edad entre Alarcón y Sánchez Navarro (alrededor de 35 años) es demasiado notoria, con Sánchez Navarro luciendo pálido como zombi en sus primeras escenas.

Polémica es la representación de Juárez como un pusilánime títere; “ese indio no hubiera sido nada sin tu apoyo”, le dice un personaje anónimo a Ocampo. El mensaje es claro: Don Melchor fue un gran hombre, ¡no hay porque insultar al chaparrito! Recomiendo el excelente libro, El Rostro de Piedra de Eduardo Antonio Parra y luego llegar a un punto medio entre ambas obras.

Pero los aciertos en afrontar este reto son varios también. Nueva Orleans en 1853, y no solo los interiores de un restaurante, sino un río Mississippi con barcos y todo, luce bastante bien. Las actuaciones de Heredia y Sánchez Navarro son impecables y potentes, y finalmente, el reconocimiento a Don Melchor como el gran reformista desinteresado y cómo se la dejó ir a la iglesia como pocos. Un épico recorrido por otro camino de la historia mexicana que no deja mal sabor de boca.

Para la revista Indie Rocks!

3 / 5

Berberian Sound Studio

4 Jul

berberian sound studio

El director británico Peter Strickland (Katalin Varga) entrega su segundo largometraje, el cual garantiza dividir a críticos y aficionados al cine con un inteligente y arriesgado thriller psicológico. En su bolsillo entrarán aquellos fanáticos del cine giallo de horror italiano setentero, los cuales, creo, no son muchos. Sin embargo, Berberian Sound Studio no es una película de horror del mencionado género, sólo lo utiliza de fondo para desarrollar la narrativa principal.

Gilderoy (Toby Jones) es un medianamente exitoso técnico de sonido que ha sido reclutado con mucho empeño por el director de esta “película dentro de una película”, Giancarlo Santini (Antonio Mancini). De entrada, el personal de la película y en especial el productor, Francesco (Cosimo Fusco), lo tratan extremadamente mal y su tarea de recrear los sonidos de tortura utilizando todo tipo de verduras lo dejan perplejo en cuanto al contenido de la cinta.

Ni Santini ni Francesco comparten con Gilderoy la trama de lo que será el resultado final, sin embargo, y a pesar de la aparente frustración de este par de italianos con él, Gilderoy recuerda con preocupación que lo trajeron desde Inglaterra, exclusivamente a él, por alguna razón muy especial.

berberian sound studio 2

Atractiva filmación en (aparente) celuloide, para sabor setentero giallo

Lo único que conocemos del proyecto italiano son pequeñas pistas que surgen de vez en cuando, escuchamos hablar de brujas que habitan en academias y lo primero que se viene a la mente es Suspiria de Dario Argento, sin lugar a dudas un tributo por parte del director.

Al no dejar ver ni la trama ni las imágenes del filme, Strickland nos obliga a observar una maquinaria en acción pero solo a través de las bujías, los engranes y las tuercas que ponen en movimiento a lo que podemos imaginar ha de ser una impresionante máquina. La trama de Berberian se encapsula en un estudio de grabación, y como era de imaginar el audio es fantástico, la tarea de Gilderoy en grabar gritos desgarradores de actrices, puñaladas al cuerpo y brujas siendo ahogadas en líquidos hirviendo son captados meticulosamente para representar una realidad perturbadora que no podemos ver.

No se puede ser un geek del cine de suspenso sin hacer referencia a Lynch, esto también le queda claro a Strickland, que una vez entrado en calor tiene al personaje de Gilderoy preguntándose si está haciendo o participando en una película de terror, con otro homenaje fílmico al estilo de Lost Highway, pero los detalles quedarán suspendidos hasta que los puedas ver por ti mismo.

Para la revista Indie Rocks!

4 / 5

Polisse

3 Jul

polisse 1

En PolissíaMaïwenn Le Besco, conocida únicamente como Maïwen, consolida su estilo visceral y supremamente realista de realizar cine, el cual había practicado previamente en Pardonnez-Moi (2006) y Le Bal Des Actrices (2008).

La directora, escritora y actriz obtuvo la idea para este proyecto después de mirar un documental sobre la Unidad de Protección de Menores de París por televisión, lo que la motivó a contactar dicha unidad e investigar a los personajes de esta dependencia por un tiempo en lo que desarrollaba un guion con Emmanuelle Bercot.

La directora cuenta, con gran habilidad para entretejer las historias de varios personajes, es un equipo de unos ocho o nueve agentes, sin recurrir al método tradicional de un recuento lineal y bien estructurado de su pasado para establecer esos vínculos emocionales con el público. Son dos horas de casos de pedofilia, maltrato infantil y todo lo más bajo que un humano se puede atrever a cometer; la escena de un caso corta el ritmo de otro y así sucesivamente, y en medio están los agentes (y una pesada y estereotípica dosis de burocracia policiaca) que siempre están a una historia más de perder la razón y estrangular al sospechoso que tienen enfrente. A lo largo de todo se van destilando los personajes que Maïwenn pretende “conecten” con nosotros, nos vamos enterando de sus pasados, problemas y manías. Fluye de una manera muy natural.

El resultado es un crudo thriller policiaco diez veces mejor que The Wire y cien veces que la Ley y el Orden: Unidad de Víctimas Especiales; las actuaciones son realmente algo excepcional, los nombres Karin Viard y Marina Fois puede que no sean muy reconocidos en México, pero después de ver este conjunto de poderosas interpretaciones uno piensa: “esto no es normal”, y en efecto el elenco de Polisse, que fue un rotundo éxito en Francia por cierto, cuenta con la crema y nata de la actuación francesa (no, Gérard Depardieu no entra).

Es injusto que los agentes son un desmadre en su vida personal, injusto porque es seguramente a causa de la diarrea social que les toca observar y perseguir; y para colmo, esta Unidad de Protección a Menores son tratados como los hermanos pequeños por los agentes de las otros divisiones, quienes en una redada les comentan que “solo son los extras”, prácticamente que no toquen nada.

Maïwen, la sexy fotógrafa en la trama, ha logrado recrear el mundo que ella observó en aquel documental ahora para el resto de nosotros; más fuerte, más brilloso, más brutal.

Para la revista Indie Rocks!

4.5 / 5

Pares Y Nones

2 Jul

pares y nones 2

El director y escritor Goyo Carrillo analiza la inherente naturaleza azarosa de la vida en Pares y Nones. Comenta el personaje principal, Joel (Hoze Meléndez), al principio del cuento: “Esta es mi vida, esta es mi suerte” y más tarde cuando se encuentra hasta el cuello en problemas opina: “la suerte, la pinche suerte”.

Sin embargo, para un auto-proclamado hedonista que se la pasa gran parte de la película celebrando el exceso casi al estilo Trainspotting (1996), yo le diría: “más bien te lo buscaste, mi jovenazo”, cierto que “en boca cerrada no entran moscas”.

Joel, Olga (Mariana Cabrera) y Tavo (Sergio Valdez) son tres chicos de Tijuana obsesionados con pasarla bien; sus responsabilidades son casi nulas y en cuanto a preocupaciones solo se encuentra el contar con algo de presupuesto para la próxima parranda, ya sea en fiestas caseras, edificios abandonados o bares con cerveza barata. También tienen un gusto por meterse en casas ajenas para beber lo que encuentren, algunos intereses románticos entre los tres terminan de completar su lista de problemas.

Una noche escogen la casa equivocada para meterse y el karma de sus travesuras por fin los alcanza. Los jóvenes se ven rebasados por una situación que involucra a maleantes, armas y mochilas con droga; la “suerte” como dijo Joel.

Las tomas de Carrillo, en conjunto con su fotógrafo principal, Alex Montalvo, son cerradas e inestables; necesarias para retratar este claustrofóbico mundo del cual Joel desea escapar e irse lejos. Exhibida enteramente en blanco y negro, la trama parece ocurrir en un lugar lejano y a manera de recuento, puntualizada por la voz en offfantasmal de Meléndez. Con su austeridad, dramatiza las emociones de los actores, así como profundiza el vacío de las sombras que habitan en los rincones de los edificios dilapidados. pares y nones

Tijuana, para bien o para mal, es una ciudad con bastante personalidad; pero en este caso no resulta ser un personaje determinante, sólo algunos encuadres abiertos ayudan a establecer la ubicación de las acciones.

Pares y Nones nos deja al final con un cruel destino que decide acomodar en pares a algunos y abandonar como nones a otros, pues no encajan; un filme con su retorcida versión del coming of ageque representa un avance en el nuevo desarrollo del cine fronterizo (con amplio uso de auténtico acento cachanilla para los interesados) y del emergente talento fílmico nacional que se ha dado en los últimos tiempos.

Para la revista Indie Rocks!

4 / 5

Follow

Get every new post delivered to your Inbox.

Join 25 other followers

%d bloggers like this: