Lost Highway

15 May

lost highway 1

Siguiendo con una rachita de Lynch, me topo con su segunda obra más indescifrable (La primera siendo Inland Empire, con sus tres horas de puro surrealismo). Al terminar Lost Highway (Camino Desconocido) no había entendido ni madres, como bien lo había previsto; pero no me estresé, pues al ya estar familiarizado más con la “oeuvre” de Lynch empecé a repasar mentalmente algunos temás que son omnipresentes en sus largometrajes, y sospecho que algunas de las temáticas de esta película y, como decirlo, algunos trucos del libreto fueron pulidos y perfeccionados en Mulholland Dr. De ahí que esta vez no me quedé impresionado como cuando vi Mulholland por primera vez; esto se me hizo una copia inferior, tal vez hubiera sido al revés si hubiera visto primero Lost Highway.

Este proyecto, de finales de los 90’s, le siguió a la incomprendida Twin Peaks: Fire Walk With Me, lo cual demuestra que Lynch tiene huevos al presentar su película más difícil después de su mayor fracaso (empate con Dune). Y luego, cuando ESTA fué mal recibida, porque las críticas fueron desfavorables para Lost Highway; hacer la siguiente con las mismas ideas, aunque mejoradas, en Mulholland Drive. Y voilá, termina realizando su máxima obra de arte.

Una televisora francesa, nuevamente, volvió a sacar la lana para esta película de Lynch, en parte porque los estudios de Hollywood son unos sacatones, y a diferencia de Twin Peaks o Mulholland Dr., Lost Highway no fué un intento abortado de serie para TV, fué concebida desde el principio como un largometraje. Lynch escribió el libreto con Barry Gifford, autor del libro Night People, donde el director encontró la frase que le da título a la película. Y rescató de su memoria una anécdota perturbadora, cuando en la vida real alguien le tocó su interfón para crípticamente informarle que un desconocido estaba muerto. El recado de “Dick Laurent is dead”, susurrado por un desconocido a través del interfón, arranca la historia que durante el primer tercio es consistente, intrigante y perturbadora; gracias a escenas típicas de Lynch como esta…

El actor Bill Pullman interpreta a Fred Madison, un saxofonista en L.A. que vive con su esposa Renee (Patricia Arquette). La vida de la pareja es estéril y monótona, el diseño de la casa tampoco ayuda a crear un ambiente acojedor, es demasiado modernista y frío, con pasillos que encierran una obscuridad permanente. Los telones rojos, sello del director, no podían faltar. Pronto empiezan a recibir misteriosos videos en un sobre sin remitente, cada video es más perturbador que el anterior. Al principio es una toma, con mucha estática y en escala de grises, del exterior de la casa. Luego es la misma toma pero ahora con imágenes de su sala y recámara, o sea filmado desde el interior. Y luego…es cuando el asunto se pone muy raro.

– – – OJO, SPOILER ALERT! – – – Leer solo si la haz visto

Para aquellos que ya pudieron verla, es probable que no les quedó claro que fué lo acontecido…tal vez una idea. Lo cierto es que las temáticas típicas de Lynch como la demencia y las realidades alternas, o sea la realidad de acuerdo como lo recuerda un personaje, se hacen presentes. La canción al principio de la película, “I’m Deranged” de David Bowie es una pista (soundtrack noventero buenísimo por cierto, trabajo de Trent Reznor). La escena más significativa es cuando los detectives se encuentran en la casa entrevistando a Fred y a Renee y les preguntan si tienen cámara de video. Renee dice que no, que Fred las odia. Fred explica: “me gusta recordar las cosas a mi manera, no necesariamente como sucedieron en realidad”. Con esa otra pista Lynch da a entender que lo que transcurra, o inclusó que ya transcurrió, puede ser una realidad distorsionada, pues son los recuerdos de Fred. A eso se le añade que aparte padece de demencia y es por eso que el producto final es un amalgamiento de fantasias y recuerdos borrosos.

Fred mata a su esposa, gracias a sus celos incontrolables. El hombre misterioso de negro, con cara pintada de blanco (James Blake), representa a estos celos y aparece cuando se le invoca; después de todo “no asiste a donde no es invitado”. Es como su diablito que le aconseja a hacer cosas malas, pero siempre permanece en la cabeza de Fred. Poco después de ser condenado a muerte y encerrado, Fred empeora en su condición de demencia y fantasea se  convierte de plano otra persona, el muchacho Pete Dayton (Balthazar Getty, miembro de la dinastía Getty y doble perfecto de Charlie Sheen, apoco no?). En su fantasía Fred es ahora un muchacho inocente, bueno para las mujeres y con un empleo simple, sin rollos. Lynch había dicho que el caso O.J. Simpson, tan sonado en los 90’s, fué en parte inspiración a esta trama; un asesino tan, pero tan dementemente convencido de su inocencia, que por obra de los santos sale libre.

Todo va bien hasta que en su propia fantasía Fred vuelve a invocar la imagen de su esposa, ahora con el nombre de Alice (nuevamente Arquette), convertida en una felina seductriz que se liga al muchacho y todo vuelve a valer madre. El mafioso Mr. Eddy, realmente el tan mentado Dick Laurent, es como Fred se imaginaba que tal vez era Dick, con quien Renee estaba teniendo sus encuentros. Su subconciente temía que fuera esto, un mafioso rico y poderoso que se madrea a tipos a la menor provocación. Igual el amigo de Renee en la realidad, un tipo resbaladizo llamado Andy que organizaba buenas fiestas; en su fantasía es un productor de porno depravado. El muchacho Pete, en la fantasía de Fred, asesina violentamente a Andy y se ve amenazado por Mr. Eddy. El hombre misterioso de negro, el lado más obscuro de Fred, hace un cameo en su fantasía para recordarle que está sentenciado a morir y no hay para donde hacerse. Poco después Pete vuelve a transformarse en Fred, o sea regresa a su cruel realidad, no sin antes hacer el amor en el desierto con Alice a la luz de los faros de su Mustang. La típica escena Lynch del anhelo imposible, de algo que nunca volverá a suceder; es Fred haciendo el amor con su esposa muerta Renee. Él le dice que la quiere tener, ella le dice que nunca la tendrá. Todo cristalizado frente a los reflectores del carro.

Lo que sigue son los recuerdos de Fred cuando asesina al amante de su esposa , Dick Laurent, acompañado de su fiel “lado obscuro”. Aparte de ser su amante, Fred sospechaba que la había reclutado en películas porno; quien sabe si eso sea cierto o no, pero Fred “recuerda las cosas a su manera”. Después de asesinar al amante y a la esposa, y después de dejarse el mismo el críptico mensaje en su interfón, Fred se dá a la fuga. Y creo que es en medio de este recordar demente que  lo asan en la silla eléctrica, de ahí la escena final.

Es una lástima que muy probablemente Inland Empire haya sido el último largo de Lynch. Ya le anda pegando a los setenta y dice que un largo no está dentro de sus intereses. Cuando ya no estén, seguirán habiendo películas con el “sello Spielberg” o incluso el “sello Scorsese”, que es de mis directores favoritos. Pero ya no ha habido en varios años una cinta con el “sello Kubrick”, y en otros más no habrá con el “sello Tarantino” y el “sello Lynch”, directores imposible de imitar.

P.D. Henry Rollins genial!.

3 / 5

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