Argo

27 Jun

ARGO_DVS(1000362270)_f.indd

El consumado profesional de Hollywood, Ben Affleck, se catapulta a la primera fila del grupo selecto de directores codiciados con su primer entrega, Argo; aunque no me imagino que terminará dirigiendo el nuevo reboot de Spiderman (siempre hay uno fragüándose), sospecho que seguirá los pasos de Clooney y dirigirá sus propios proyectos como quiera y cuando quiera, tal es la fortuna de un nuevo director a quien le precede semejante poder y fama. Al igual que Clooney, Affleck no busca convertirse en un bastión de la vanguardia, o romper con los paradigmas cinematográficos contemporáneos. Nada de: la película empieza con el final ó todo era un sueño y ese tipo de cosas.

Es una historia bastante convencional, contada en orden cronológico, con un grupito de personas peculiares, que tienen que aprender a trabajar juntos y al final todos terminan felizmente aplaudiendo tipo Independence Day, la trama fué algo que sucedió hace treinta años así que no hay spoilers en esto, cierto?. Bueno lo que si hay es un cuidado muy especial, casi con amor, por serle fiel a la época de la historia; los 70’s. Naturalmente: vestuarios, escenarios, artículos, vehículos y música (rolitas de Rolling Stones y Dire Straits) son realistas de acuerdo a aquellos años, pero incluso el formato del proyecto es cinta de filmación tradicional, recortada y agrandada para que se “pixeleara” un poco y darle ese sabor setentero (cinematografía de Rodrigo Prieto).

Emocionante de principio a fin, con ese componente político que por momentos es difícil de seguirle el hilo; ya saben, montón de funcionarios de alto nivel diciendo groserías mientras apresuran el paso, el mensaje siempre es: shit just got real. La perpetuamente tensa trama relata los hechos verídicos sucitados cuando empezó todo ese asunto de la crisis “Iran-contra” en los 80’s y los americanos secuestrados por los rebeldes iraníes cuando irrumpieron en la embajada americana de ese país. Decenas de funcionarios americanos fueron inmediatamente privados de su libertad, sin embargo seis lograron escabullirse en medio del desmadre y refugiarse en la casa del embajador canadiense. El gobierno estado-unidense, aparte de tener que negociar la liberación de los secuestrados, tiene que ingeniárselas para sacar clandestinamente a estos seis fugitivos sin que los rebeldes se den color.

La tarea es encomendada a la CIA, quien a su vez es asesorada por el experto en estas situaciones, Tony Mendez (Ben Affleck). El agente Mendez tiene su revelación cuando está viendo El Planeta De Los Simios con su hijo y se pregunta: porqué no hacemos una película de ciencia-ficción falsa en Irán y escondemos a los perseguidos como parte del crew y así nos regresamos todos sanos y salvos a casa?. Ya para ese entonces los rebeldes han deducido a través de la recuperación de algunos documentos en la embajada, que hacen falta seis funcionarios y quien sabe donde estén; al parecer es fundamental para los rebeldes que estas seis almas no escapen y de la noche a la mañana se convierten en las personas más buscadas de Irán. El agente Mendez llega a ese país y le cuenta a todas las autoridades que está ahí para “scoutear” posibles locaciones para la película, ah y que seis (6) personas canadienses se le estarán uniendo más adelante en su viaje. Llega solo y se irá con seis canadienses más. El agente Mendez escupe en la inteligencia de las autoridades iraníes y al parecer sus jefes, ayudantes, colegas y hasta el presidentes de E.U.A. están muy ocupados caminando deprisa y diciendo groserías para sugerirle que se reuna y deje Irán con 8, 10, no se, 30 canadienses (que lleguen por separado) y no que se presente en el aeropuerto al final con 6 + 1. Por cierto, el agente es ayudado en su plan por un maquillista veterano de Hollywood (John Goodman) y un reconocido productor de nombre Les, más judío que nada (Alan Arkin), quienes no lo acompañan a Irán pero dejan todo listo y planchadito en casa para que esto parezca una película legítima. Oh, si, el proyecto falso va por nombre de Argo. Ya en Irán, Mendez y los seis escondidos conspiran para perfeccionar su escape y el suspenso se multiplica en el momento a partir de que se emprenden hacia el aeropuerto.

"Quick!, take me a picture"

“Quick!, take me a picture”

El consumado profesional de Hollywood, Ben Affleck, se sirve con la cuchara grande en cuanto a imprecisiones históricas, hubo una pequeña controversia en el Reino Unido y en Nueva Zelanda cuando el agente Mendez (en la peli) asegura que los perseguidos fueron rechazados por las embajadas de esos países, siendo que en realidad hasta los ayudaron de alguna forma, para nada los rechazaron. Y los canadienses ayudaron, claro, pero viendo esta película uno piensa que el esfuerzo fue 90% de la CIA, 10% canadiense siendo que en realidad fué exactamente lo contrario, y así lo confirmó recientemente el ex-Presidente Jimmy Carter (ver video abajo). Pero Affleck se tomó estas libertades históricas para apretar la trama y hacerla más crítica, lo cual redituó en un éxito ampliamente aclamado y un Óscar a mejor película, pero ni una nominación a mejor director. La Academía, a mi parecer, estableciendo una diferencia entre el producto y el que lo fabrica.

4.5 / 5

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: