Moneyball

12 Sep

moneyball 1

La verdadera historia sobre un tema bastante interesante. La utilización de la estadística para ganar partidos de beisbol. Lo cual refuerza mi opinión de que el beisbol es la actividad humana más aburridísima de la historia, tanto así, que independientemente de la calidad de los jugadores, se pueden ganar partidos por medio de pura estadística. No sé si ese habrá sido la intención de Billy Beane cuando implementó estas estrategias métricas por primera vez como director deportivo de los Atléticos de Oakland para la temporada de 2002, pero creo que inadvertidamente le terminó de demostrar al mundo lo soso, frío y mecánico que es ese deporte. Aun así hay muchos apasionados al juego, como el mencionado Beane, interpretado en este caso por Brad Pitt en lo que pienso es su mejor actuación a la fecha, no tan explosiva o conspicua como en Snatch, pero digamos que su estelar en Moneyball es más complejo y su actuación más robusta.

Pitt, como Beane, es el arriesgado director deportivo de Oakland, posición que sirve de enlace entre los dueños del equipo y los jugadores y el entrenador, a él le toca armar el equipo; vender, comprar y cambiar jugadores; mientras que al entrenador le corresponde hacer lo mejor que pueda con los jugadores que Beane le da. El presupuesto de Oakland es muy bajo en comparación con los grandes equipos como Boston o los Yankees, así que Beane busca una manera de ser creativo con su presupuesto y con las estrategias de juego de su equipo para poder competir con los grandes. Es cuando conoce a un chico egresado de la carrera de economía en Yale, Peter Brand (Jonah Hill), un personaje que está basado realmente en Paul DePodesta, pero fueron cambiando tanto el personaje durante las ediciones al guion, que DePodesta sintió que el personaje final en la pantalla no iba a ser fiel a su verdadera manera de ser y terminó por prohibirles utilizar su imagen y nombre. En la película, Brand es un genio de la estadística que anda haciendo pequeños milagros para los Indios de Cleveland, cuando Beane lo conoce en una junta, queda impresionado que los directivos de los Indios le pongan tanta atención a lo que dice este chico y se lo lleva a Oakland.

Jonah Hill. Quién después de este rol perdió un chingo de peso...y últimamente el pobre lo ha recuperado y hasta sobrepasado

Jonah Hill. Quién después de este rol perdió un chingo de peso…y últimamente el pobre lo ha recuperado y hasta sobrepasado

Cuando hablamos de la estadística como estrategia en el beisbol, nos referimos a que Brand le aconsejaba a Beane que comprara un jugador considerado mediocre por los demás equipos pero que tenía un alto porcentaje para “enbasarse”, es decir constantemente llegaba a primera base a como diera lugar, ya fuera por base por bolas o los pitchers constantemente le pegaban sin querer con la bola, eso era lo importante para Brand; porque un jugador que avanza una base automáticamente empuja a los otros jugadores “embasados” y eso se traduce en carreras. Lo mismo con la defensiva, buscaba pitchers que pudieran ser considerados de brazos débiles pero que tenían sobre el papel un alto porcentaje de ponches contra zurdos; cosas así. Así iban desmenuzando estadísticamente a los jugadores hasta que armaban un equipo barato, de jugadores mediocres, pero que estadísticamente era favorito para ganarle a cualquiera.

Hablaba de un personaje complejo para Pitt, y es que así como los jugadores y otros colegas dentro del beisbol ven a Beane como un hombre muy seguro, la verdad es que tiene sus problemas personales como el típico aislamiento con su hija, y su miedo al fracaso; cerca del final sus dos temores se van fundiendo en una sola grotesca realización (esto gracias al guion de Steve Zaillian y Aaron Sorkin), que su propia hija lo considere un fracasado. La desesperación por parte de Beane, Brand, el dueño del equipo, el entrenador (Philip Seymour Hoffman!) y los jugadores (que para no variar, como ha sido la costumbre en los últimos meses, me topo con Chris Pratt otra vez); llega a su punto máximo cuando parece que gulp!, la idea de Beane y Brand no va a funcionar y empiezan a perder varios juegos.

Es una historia que parece aburrida en el papel, me imagino que a la novia de nadie le apetecería ver una película sobre beisbol y estadísticas (en español El Juego de la Fortuna); pero las actuaciones carismáticas de Pitt, Hill y Hoffman (y por cierto el segundo cameo de Spike Jonze que me encuentro!), junto con la humanista dirección de Bennett Miller (quien hace poco anduvo por acá en el DF para el evento de TAG), hacen de este filme una cautivante experiencia cinematográfica…definitivamente percibo el humanismo tan característico en los guiones de Sorkin.

P.S. La cinematografía corre a cargo de Wally Pfister, el principal director de fotografía de Christopher Nolan y quien recientemente dirigió su primer largo, que por cierto estuvo nefastito.

4 / 5

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