Moonrise Kingdom

18 Sep

 

moonrise kingdom 3

Otro vistazo a uno de los bonitos mundos que Wes Anderson sabe construir; que mejor que la historia de dos niños, púberes técnicamente, en la ante-sala de la adolescencia, para justificar el realismo mágico de las escenas de Anderson; la gama de colores de las escenas se mezclan perfectamente, una exquisita combinación de verdes, kakis y uno que otro color brillante; los sucesos son inverosímiles y fantásticos; y cada personaje en torno a los protagonistas (Suzy y Sam) son llevados a un extremo caricaturesco de villanos (casi todos los adultos). La trama tiene lugar en 1965, pero después de ver la película pienso que bien podría haber sucedido en cualquier década; creo que Anderson escogió ese año para sugerir que estos son los recuerdos de unos niños en aquel entonces, hoy en día adultos convertidos al cinismo por el mundo real.

En la isla ficticia de New Penzance, ubicada supuestamente en la costa de Nueva Inglaterra, Suzy Bishop (Kara Heyward) y Sam Shakusky (Jared Gilman) son dos niños de 12 años que se sienten marginalizados por sus familias, bueno en el caso de Sam por su familia postiza, ya que es huérfano, y en el caso de Suzy por sus sobreprotectores padres: Laura (Frances McDormand), una mujer que se ayuda de un megáfono para llamar a Suzy y a sus hermanitos a comer, y por su padre Walt (Bill Murray), un excéntrico de pantalones cuadriculados demasiado ocupado con sus pasatiempos ociosos. Suzy se percata de que su madre le pone los cuernos a su padre con el policía de la isla, el Capitán Sharp (Bruce Willis), y conjuntado con su propio carácter rebelde, Suzy se siente con ganas de salir volando de su entorno, como el pájaro que interpreta en la puesta escolar de El Diluvio de Noé, una ópera para niños de Benjamin Britten, y que fue una fuerte influencia de Anderson cuando era niño.

El personaje de Bob Balaban nos explica sobre estos mapas que Anderson mandó hacer a mano el lugar de los hechos

El personaje de Bob Balaban nos explica sobre estos mapas que Anderson mandó hacer a mano el lugar de los hechos

Sam también se siente como un espécimen raro dentro de su grupo de Boy Scouts que al parecer acampa permanentemente en el campo Ivanhoe; dirigidos por el Scoutmaster Ward (Edward Norton), Sam y sus compañeros se organizan meticulosamente en las actividades de cada día hasta que un día Sam decide escapar, en parte porque el resto de sus compañeros scouts lo desprecian. Naturalmente, Suzy y Sam encuentran en su amistad el refugio para sentirse cómodos con sus excentricidades, su romance piensan ellos, y es característico de Anderson presentarnos a niños que se sienten mayores a su edad, Suzy es culta y no desperdicia ni una oportunidad para hablar de sus discos (pop ye-ye de procedencia francesa) y de sus libros favoritos (una colección de 6 obras de literatura ficticia que Anderson, el meticuloso, mandó ilustrar las pastas y para los cuales escribió unos pequeños fragmentos); Sam camina y se expresa como un adulto y porta una pipa para aparentar mayor madurez. Juntos se escapan y se adentran en los bosques de la isla, llegando finalmente a una pequeña ensenada donde se asientan en un campamento romántico, al cual le llaman “moonrise kingdom”, y comparten por unas horas sus momentos idílicos.

El ambiente de Moonrise Kingdom (Un Reino Bajo La Luna) pareciera el de un cuento de hadas. Esta fantástica historia, salida de la imaginación de un par de adolescentes enamorados (repito que según mi teoría, pueden ser sus recuerdos) fue filmada por el director de cinematografía, Robert Yeoman, en filme de Super 16mm, lo que suaviza los colores escogidos por Anderson y le da una cualidad más de retrato a los planos simétricos del director. El muy solicitado Alexandre Desplat compuso la música original, a los cuales se incorporaron algunas marchas de Mark Mothersbaugh (uno de los vatos de Devo), y como en otros trabajos de Anderson, el soundtrack puntualiza las características fantásticas de esta trama, como si Suzy nos la estuviera leyendo de uno de sus cuentos predilectos. Cabe mencionar que de hecho si hay narrador, aparece poco, pero es el siempre tranquilo Bob Balaban (también frecuente colaborador de Anderson, y a quién vimos de pervertido a principios de su carrera en esta película).

Suzy casi siempre observa el mundo a través de sus binoculares, manteniendo su distancia

Suzy casi siempre observa el mundo a través de sus binoculares, manteniendo su distancia

La fuga de Sam y Suzy hacia un mundo perfecto es efímera, y coincide que los adultos los vuelven a poner en su lugar al momento que llega a la isla un tremendo huracán, como simbolizando la destrucción de la infancia y el paso a una temprana madurez. Serán de esos adultos como los personajes de Murray y McDormand, quienes siempre saben interpretar de manera magistral la melancolía que sus cansados personajes llevan dentro; Murray siempre con un cinismo por el resto del mundo que lo rodea, y McDormand con un sentimiento de añoranza (quizás por eso el adulterio de su personaje), o recuerdos hacia mejores tiempos. Moonrise Kingdom puede que no sea tan arrebatadora como el último trabajo de Anderson, The Grand Budapest Hotel, pero si se centra en temas más profundos de la sensibilidad humana que la mera vanidad y orgullo de los personajes de The Royal Tenenbaums. Me sigo quedando más con su estilo que con su contenido (de Anderson)…veremos que viene más adelante.

Aquí el primer encuentro entre Suzy y Sam, en 1964, un año antes de su fuga…Suzy se siente por fín reconocida.

3.5 / 5

 

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