Only God Forgives

2 Jan

only-god-forgives-1Esta oscura aventura hacia los gustos excesivos de Nicolas Winding Refn fue la que empezó a levantar sospechas de que quizás el director danés se revuelca en su “cine fetichista” (como él lo ha descrito), más para satisfacerse a sí mismo y con poca consideración para el público. Después del éxito consumado de Drive (2011), que contó con el guion de Hossein Amini, basado en el libro homónimo por parte de James Sallis, Winding Refn se emborrachó con su propia genialidad y es el autor único de la trama y los diálogos de esta película, la cual, hablando de la primera, podemos calificarla como simple, y en referencia a los mencionados diálogos, como torpes y pretenciosos.

Winding Refn vuelve a hacer mancuerna con su avatar delante de la cámara, Ryan Gosling, cuya ausencia del Festival de Cannes del 2013, donde debutó Only God Forgives, sugiere que Gosling anticipaba (y quizás compartía) la recepción negativa que el proyecto iba a recibir. Uno de los factores que quizás habrán contribuido al descontento de Gosling fue lo inexpresivo y aburrido que resulto plasmado su personaje, un entrenador de box/contrabandista de drogas americano llamado Julian; mientras que Gosling normalmente logra comunicar un montón de emociones únicamente con los ojos, así como permitirte a ti, espectador, plasmarte en el lienzo minimalista que han sido sus otros personajes, fuertes y callados (al estilo Gary Cooper), en Only God Forgives, Julian es prácticamente un zombi, un sonámbulo paseándose por el mundo de pesadilla de Winding Refn, un Bangkok de noche bañado en luces rojas de neón, un componente visual típico de Winding Refn; por aquellos tugurios y moteles deambula Julian, inexpresivo frente a sus desgracias, como viviendo dormido.

La historia es un ciclo de venganzas; el hermano de Julian es Billy (Tom Burke), su socio en la escuela de box, quién viola y asesina a una niña tailandesa. Eso provoca que el malvado Lt. Chang (Vithaya Pansringarm), denominado “El Ángel de la Venganza” por Winding Refn, le entregue al padre de la niña violada a Billy para que el progenitor haga lo que quiera con el asesino de su hija. Esto provoca que la madre de Julian y Billy, la traga-hombres Crystal, una irreconocible Kristin Scott-Thomas con pelo oxigenado, llegue a vengar a su hijo muerto, es despiadada y excéntrica, una villana al estilo de Albert Brooks en Drive, cuando se le informa que su hijo está muerto debido a que violó y asesinó a una niña, solo responde a secas: “seguramente tenía su motivo para hacerlo”, la excentricidad está ahí, pero desgraciadamente también lo está un guion acartonado y accidentalmente cómico. only-god-forgives-2

Kristin Scott-Thomas es genial con el poco material que tiene para trabajar, pero aparte de ella, no hay un elenco de increíbles actores llenando de vida a sus pequeños personajes, pintando el lienzo de la obra en un multicolor llamativo e interesante, no hay un Brooks, un Bryan Cranston, una Christina Hendricks, Ron Perlman, Oscar Issac, ni por supuesto, una Carey Mulligan; uno entiende como los grandes nombres no solo le dan valor de marketing al proyecto, pero la vida misma a la historia, y su ausencia, nos deja con personas uni-dimensionales. Ni siquiera el Lt. Chang, un personaje con un perverso sentido de justicia, que el mismo Winding Refn afirma es “el personaje de One Eye (de Valhalla Rising) que se mete en el conductor de Drive y luego se va a al comandante policiaco tailandés. Son el mismo personaje, interpretado por tres diferentes actores…una creatura mitológica que tiene un pasado misterioso y no se puede relacionar con la realidad porque es algo enaltecido”, para humanizar un poco a su “creatura mitológica enaltecida”, Winding Refn tiene al Lt. Chang cantando dulces baladas en un karaoke entre sus misiones de venganza sangrientas mientras sus subordinados en la policía se tienen que chutar sus melosas interpretaciones, realmente unas escenas abstractas que solo pretenden darle otra dimensión a este cuasi-robot sanguinario. Y terminando el karaoke, vuelve a la calle con su katana en mano, su arma preferida…y la usa bastante, sobre una que otra incauta extremidad del cuerpo humano.

Kristin Scott Thomas como Crystal

Kristin Scott Thomas como Crystal

Winding Refn ha mencionado en el pasado que es un “director fetichista”, que satisface sus gustos visuales y temáticos, y se ha debatido que queda poca consideración en su estilo para el público (y los críticos, pero complacer a este último grupo, realmente no le debería de importar a ningún director). Los fetiches visuales de Winding Refn no tienen reproche, Solo Dios Perdona es hermosa, fue retratada por Larry Smith, quien también fue el director cinematográfico en Eyes Wide Shut de Stanley Kubrick. Es cierto que se abusa un poco de las sombras, pero eso le añade un sabor siniestro a las escenas, aparte de que resalta los neones.

Only God Forgives no es incomprendida, sino incomprensible; un ejercicio en el cine de arte forzado y pretencioso. El simbolismo es pobre, o sea un hijo metiendo la mano en el vientre del cadáver de su madre? Pero aún con ésta, y con el Demonio Neón, seguiremos pendientes al trabajo de Nicolas Winding Refn.

1.5 / 5

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