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Blade Runner

22 Apr

Ridley Scott, junto con los encargados de diseñar la producción: Syd Mead, Lawrence G. Paull y David Snyder, creó en este clásico de 1982 uno de los mundos cinematográficos más impactantes que se ha visto sobre la pantalla de cine. De eso estoy convencido ahora que finalmente me decidí a ver esta obra cumbre de la ciencia-ficción (bueno, una de pocas cuantas). En una imaginada Los Ángeles de 2019 (a solo 2 años de nuestro presente), los corporativos han terminado por dictaminar el modo de vida de las personas, segregando aún más a los pobres de los ricos, y convirtiendo la ciudad en un muladar donde los rascacielos brillan con publicidad japonesa, mientras que en las calles, la lluvia sin cesar, convierte el trajín de los comunes y corrientes en un apestoso infierno sobre la tierra. Los bocetos de Mead, basados en la imaginación de Scott, inspiraron al autor Phillip K. Dick (de la novela Do Androids Dream Of Electric Sheep?, en la cual está basada la película) a comentar que habían retratado el mundo de su novela igual a como él se lo había imaginado. El excelente soundtrack de Vangelis, atinado en cada momento de la película, especialmente el final (creo que no había visto mejor “cliffhanger” desde Kill Bill Vol. 1), es casi tan importante como la producción y los efectos especiales de Douglas Trumbull, que aún 35 años después siguen vigentes, cuando sabemos que es de lo primero que se hace viejo en una película: los efectos.

Cabe mencionar que la versión que yo vi es la “Final Cut” del 2007, y es importante resaltar, ya que esta película tiene como cien versiones (dice mi consciencia que no sea exagerado, que realmente son 7…un chingo como quiera). “Final Cut” es la única versión donde Scott tuvo la completa libertad para dejar la película a su gusto personal, notablemente sin la narración del estelar, Harrison Ford, a insistencia de los ejecutivos, ya que decían “si no, la gente no le va a entender”. Ford fue notablemente reacio a hacer la narración en aquel entonces. El final feliz también fue prescindido.

Los problemas durante la producción, que se venían arrastrando desde antes de hacer la película (durante la “pre”, como dicen) puede ser que sea parte de la mística que gira en torno a esta película…las 7 ediciones diferentes es indicio de que no todo mundo estaba contento con el producto final. Las batallas entre Ford y Scott durante filmación son legendarias, pero al final el actor hizo entrega de un personaje perfectamente desapegado. Él es Rick Deckard, un “blade runner”, o sea aquellos agentes encargados de “retirar” (eufemismo para matar) a los “replicants”, unos seres engendrados por la corporación Tyrell, que parecen seres humanos, pero son 60% más inteligentes y fuertes…el detalle es que solo tienen 4 años de vida. Los “replicants” fueron creados para realizar los trabajos manuales pesados y trabajan en otros planetas que son habitados por los humanos, aparentemente los mandaron para allá por lo que podemos asumir fue un problema de quererse revelar en el pasado, y dada su peligrosidad, es mejor mantenerlos lejos. Es ilegal para algún “replicant” de encontrarse en la tierra, y están sujetos a su caza y eliminación por parte de los “blade runners”, como el personaje de Ford. 

L.A. en el 2019

La trama avanza lento, y es una de las críticas principales que recibe la película, o sea si te la imaginas como algo entre The Running Man y Total Recall, quizás puedas quedar un poco decepcionad@ pues no es una película de acción…es del tipo neo-noir, que utiliza el estilo del cine noir de los 50’s, en este caso el detective solitario fumando en la lluvia, que le responde a un gordo jocoso que es su jefe en la estación, entabla una relación sentimental con la bella dama involucrada en el caso, etc, nada más que incorporando elementos futuristas.

Tres “replicants” del modelo más avanzado, el Nexus 6, los cuales incluso ya vienen con recuerdos de una niñez inexistente, se escapan hacia la tierra para verse con su “papá”, el presidente de la compañía Tyrell, Dr. Eldon Tyrell (Joe Turkel), quién fue el que creo al trío que ahora lo visitan. El líder de este equipo de replicants es el imponente Roy, interpretado por el villano ejemplar, el holandés Rutger Hauer; otra de las “replicants” es Pris, interpretada por una joven Daryl Hannah (Splash, Kill Bill). Los “replicants” básicamente quieren más vida, pues no están de acuerdo con su limitada mortalidad de solo cuatro años, y acuden con el presidente de Tyrell, que para ellos es como un dios, para pedirle más vida, Roy le propone al Dr. Tyrell varias alternativas genéticas y químicas, pero el Dr. le explica porque ninguna es posible…esto no sienta bien con Roy, y bueno, para aquellos que como yo, siempre resultan un poco perturbados por esas escenas donde un fuerte villano le clava los pulgares en los ojos a su pobre víctima (como The Mountain a The Viper en Game of Thrones), quizás la escena final entre Roy y el Dr. no sea para ustedes. Irónicamente me tuve que chutar, en el mismo día, dos escenas de estas, en dos diferentes películas!

Pero los pobres “replicants” fueron creados así, y ahora los cazan por las calles de la metrópolis con poderosas armas… realmente, que hicieron mal?. Una de las primeras escenas, donde Deckard se despacha a una “replicant” que trabajaba de bailarina exótica es especialmente triste, aunque es una de las escenas de más acción. Mientras la mujer corre y finalmente se desploma como contra cinco grandes ventanas tras recibir el balazo (o creo que es la misma escena repetida una y otra y otra vez, para que veas bien el sufrimiento injusto), uno empieza a simpatizar con las creaciones del corporativo Tyrell…y hasta a repudiar a los “blade runners” como Deckard, fríos y desinteresados en la existencia de los seres/productos que están extinguiendo. La pregunta se te empieza a formular en la mente, y es una que ha aquejado a todo el público que desde 1982 ha visto la película: y si Deckard es “replicant”?. Scott y Ford tienen sus opiniones al respecto, las cuales se encuentran por todo Google.

Sean Young como Rachael

La joven Rachael (Sean Young) empieza una relación sentimental con Deckard y él le promete nunca cazarla, aunque eso no asegura su seguridad, ya que hay varios “blade runners”. Rachael no sabía que era “replicant”, era de esos nuevos modelos Nexus 6, que vienen con “memorias de la infancia”, y de igual manera, la realización de Rachael sobre su verdadera identidad personal inspira tristeza. Las autoridades les realizan extensas pruebas de más de 100 preguntas, con detectores en las pupilas, para determinar a los verdaderos “replicants”; muchas son preguntas triviales para demostrar su empatía hacia los animales…es cierto que la película despierta la grande pregunta: qué significa ser humano?, que lo define?. Roy da su versión, a instantes de cumplir sus cuatro años de vida y mientras le entra la rigor mortis en el cuerpo, le explica a Deckard, en la lluvia, que entiende por su existencia, en una de las mejores escenas que he podido ver, la escena de “lágrimas en la lluvia”, ya sabrán cual es.

Un muy joven Edward James Olmos interpreta a Gaff, un “blade runner” misterioso, que parece merodea a Deckard y sus andares, alentando la teoría de que éste último es un “replicant”.

El sublime soundtrack del reconocido músico griego Vangelis es tan importante para construir el mundo de Blade Runner como el diseño de la producción, es electrónico y vibrante, hasta electrónicamente pulsante por momentos, ese señor nunca le pidió nada a Giorgio Moroder.

Ya son 35 años desde que se estrenó esta joya del cine, recomiendo ampliamente esta edición, la “Final Cut”, y por supuesto en la mejor calidad audiovisual posible, si de suerte reaparece en alguna sala de cine cerca de ti, no lo pienses dos veces. Es el mejor trabajo de Scott, de Harrison, y hasta de James Olmos que he visto; lo mejor de Vangelis también. Criticar la trama de Blade Runner (El Cazador Implacable, en español) es únicamente debido a la grandeza de sus alcances visuales.

4.5 / 5

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Jupiter Ascending

10 Mar

jupiter ascending 1

El genio de los Wachowski (Andy y Lana) puede ser de esos talentos que te dejan esperando…y esperando, pero llega un punto, dígase en este caso El Destino De Júpiter, cuando te resignas a aceptar que no irán a volver a hacer una entrega como fue The Matrix. Aparte de las secuelas que involucraban a las aventuras de Neo, la adaptación de la obra de David Mitchell “Cloud Atlas”, y la animada Speed Racer, la visión futurística de los Wachowskis se ha ido desparramando sin volver a presentarse de manera impresionante como en la Matrix original.

En el caso de El Destino De Júpiter, el generoso presupuesto de $157 millones de dólares al parecer se utilizó para un vestuario exótico y chillón, maquillaje risible y una montaña de efectos computarizados sin haberse desperdiciado en elementos claves de una película como un guion sólido que desarrollara a la amplia gama de personajes como hubiera sido lo adecuado. Tampoco ayuda que la trama general es inverosímil e innecesariamente confusa que el único platillo fuerte de esta experiencia audiovisual es la incesante acción explosiva, desde las calles de Chicago hasta los rincones de la galaxia, porque realmente no hay nada más que valga la pena.

Mila Kunis es Júpiter Jones, una empleada doméstica que limpia casonas junto a su familia de origen ruso. La vida de Júpiter da un vuelco permanente cuando se entera que, y al más puro estilo Disney, en realidad es una princesa; y no cualquier princesa del reino de los animales, sino del universo. Es la reencarnación de su madre celestial, matriarca de la dinastía universal Abrasax (referencia de los Wachoskis a la deidad suprema griega) y progenitora de los tres pseudo-monarcas que quedan de la familia: Balem Abrasax (Eddie Redmayne en una interpretación tan cursi que te hace volver a revisar los créditos de The Theory Of Everything, para constatar que en efecto es el mismo actor), Titus Abrasax (Douglas Booth) y Kalique Abrasax (Tuppence Middleton). Este triunvirato de malagradecidos, cada quien por su cuenta, hará hasta lo imposible por eliminar a Júpiter y convertirse en monarca absoluto del universo.

Channing Tatum y sus orejas de lobo

Channing Tatum y sus orejas de lobo

Al rescate de Júpiter acude el galán intergaláctico Caine (Channing Tatum), inexplicablemente mitad-hombre, mitad-lobo, enviado por Titus para traer a Júpiter a su reino para su seguro resguardo, y quien como buen villano, manda todos los planes al carajo una vez que la heroína se encuentra en su posesión. Júpiter cae de las manos de un hermano a las de otro, para ser rescatada por Caine, ser secuestrada nuevamente, y así sucesivamente, el destino de la tierra pendiendo del desenlace de esta repetitiva trama.

El modus-operandi de los Wachowski siempre ha sido de “más es mejor”, y en este caso pretende acaparar la atención de una generación de cinéfilos distraídos con sus smartphones y tablets. La acción es apabulladora, una secuencia de persecución en medio de downtown Chicago duró algo así como quince minutos. Los paisajes extraterrestres donde habitan los Abrasax, y otras criaturas alienígenas sinceramente cómicas, son renders en CGI que a pesar de bonitos, no impresionan igual que lo hizo otros proyectos que sirvieron de inspiración, tal como los mundos computarizados en La Guerra De Las Galaxias Episodio I hace más de diez años.
La sensualidad felina de Kunis se desliza por la pantalla, pero su personaje, así como el de todos los principales, carece de profundidad y de una explicación a sus motivaciones. Caine (Tatum), al parecer está dispuesto a arriesgar su vida con solo haber visto a Júpiter unos minutos; es una historia con detalles cocinados al vapor por los Wachowski para la poca capacidad de poner atención del mercado meta de la industria hollywoodense. Cuando nace Júpiter camino de Rusia a E.U.A. en medio de parteras rusas, por supuesto que hay una botella de vodka que se pasa de mano en mano entre las ex-soviéticas, de acuerdo a los estereotipos hollywoodenses.

Un proyecto infame en las carreras de Kunis, Tatum y Redmayne, pero quizás definitivo en la de los Wachowski, El Destino Es Júpiter es mucho ruido y pocas nueces, si es que nos vamos a dejar llevar por clichés y estereotipos.

1.5 / 5

Interstellar

26 Nov
Cómo me gusta este poster, la mirada de McConaughey como si no se esperara la cámara, ni siquiera en el poster promocional, tan fuera de su elemento o sea en otra galaxia

Cómo me gusta este poster, la mirada de McConaughey como si no se esperara la cámara, ni siquiera en el poster promocional, tan fuera de su elemento o sea en otra galaxia. Parte del lenguaje.

Es la costumbre del cineasta británico Christopher Nolan de poner a prueba los límites de su talento, y de paso la paciencia de su amplia legión de seguidores, a través de un cine ambicioso. Esta vez hace entrega de la madre de todos los retos cinematográficos, un filme que empuje las fronteras de la exploración espacial más allá de donde 2001: A Space Odyssey se quedó hace más de cuarenta y cinco años; muchos los han intentado y han fracasado como los grandes; ahora con Nolan en la silla grande, se anticipaba con ansias el resultado final.

Una trama tan densa, escrita por Nolan y su hermano Jonathan, que paradójicamente se coloca por debajo de Memento, The Dark Knight en incluso Inception (que habita el mismo género de la ciencia-ficción), como parte de mis proyectos favoritos del director. Contradictorio también, que su cinta de aventuras intergalácticas, sea la más emotiva y personal.

Inevitables son las comparaciones con otros estandartes del sci-fi, tal como la mencionada 2001, y otras inspiraciones que Nolan ha reconocido como Metropolis y Blade Runner, yo agregaría cintas más recientes como Moon (2009) y el éxito del año pasado, Gravity; pero mientras que esta última puede considerarse como una película más consistente y mejor lograda, la grandiosidad que pretende alcanzar Interstellar y que solo se asoma en el horizonte, sin que la alcance, la eleva a una categoría especial.

El inicio de la historia es muy terrenal; en un futuro muy cercano la raza humana está próxima a extinguirse debido a la erosión total de toda la superficie terrestre que hace imposible que se cultive el sustento alimenticio de la población. Un granjero, y piloto retirado, Cooper (Matthew McConaughey) atiende a sus moribundos cultivos con la ayuda de su hija Murph (Mackenzie Foy), su hijo Tom (Timothée Chalamet) y su suegro, padre de su difunta esposa, Donald (John Lithgow). El escenario es tributo al movimiento migratorio norteamericano de los 30’s, conocido como el “dust bowl”, cuando cientos de miles de familias abandonaron el “midwest” para poblar las costas.

La NASA, que ahora trabaja clandestinamente, recluta a Cooper para pilotear una misión con el objetivo de encontrar un nuevo planeta habitable, viajando a través de un hoyo negro para alcanzar otra galaxia. Los Nolan consultaron con en el respetado físico Kip Thorne para retratar con precisión las leyes que rigen el universo; no voy a develar la trama pero la teoría de la relatividad de Einstein es utilizada eficazmente para demostrar la posibilidad de viajar al futuro, y la imposibilidad (a nuestro entender) de viajar al pasado, con un resultado altamente emotivo sobre la pantalla.

Cinematográficamente impresionante aunque temáticamente saturada, no puedo decir que no estuve muy entretenido por tres horas. En lo que va de este año, Interstellar es de los mejores conceptos originales que han llegado a las salas de cine.

Para la revista Indie Rocks!

4.5 / 5

Hellboy – – – Adentrándome en territorio Geek

30 Sep

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Lo bueno de ir en un camión que ofrece una seleccion personal de películas es que en vez de ponerte a escuchar la música de tu ipod que ya te sabes de memoria, perder el tiempo en facebook, o sacar ese libro que cargaste ahora si con la intención de leerlo, puedes ponerte a ver películas que en circunstancias distintas no lo harías ni de chiste. Es difícil ser fan de Guillermo Del Toro sin ser fan del género fantástico, hay que hacer sacrificios, como ver películas de personajes de comics. La última que vi, si recuerdo bien, fue la dramática, cursi y poética Watchmen; entiendo que los aficionados (geeks) de estos héroes quieran que la trama se desenvuelva con la máxima importancia posible, pero nos deja al resto de nosotros diciendo: negro, por favor.

Ahora me tocó disfrutar la película que cementó a Del Toro en el panorama internacional, después de que Blade II lo colocó. Basada en el personaje e historia creados por Mike Mignola, es claro que Del Toro ha desarrollado esta historia con la pasión de un avocado fan de los comics, y de Hellboy en particular. La caracterización de Ron Pearlman es magnifica de este personaje tan quisquilloso, el actor y frecuente colaborador de Del Toro le brinda un sentimiento humano muy terrenal a esta creatura surgida del averno. No quiere decir que Hellboy sea, para mi gusto, el simpático “anti-héroe” tan querido por los geeks; es voluble, mezquino, infantil y se avienta los peores chistes en los peores momentos.

La historia es fantásica y complicada, por allá de la Segunda Guerra Mundial, los Nazis, incluyendo a una versión del místico Grigori Rasputin, no el personaje histórico, pero una como reinterpretación, tratan de abrir un portal hacia el infierno que permita conjurar demonios que los ayuden contra los aliados. Los soldados aliados llegan al lugar, incluyendo a un joven Trevor Buttenholm, el “papá de Hellboy”, por así decirlo, y logran matar a los Nazis y cerrar el portal; no sin que antes logre cruzar a nuestro mundo un pequeño demonio con una enorme mano de piedra, el dichoso Hellboy.

"Tienes que ver a este hombre pez como tu hermano". Perlman, Blair y Doug Jones con Del Toro

“Tienes que ver a este hombre pez como tu hermano”. Perlman, Blair y Doug Jones con Del Toro

Sesenta años después, Buttenholm (John Hurt), ahora en la división de la F.B.I. encargada de combatir las amenazas paranormales (la BPRD) manda reclutar al joven John Myers (Rupert Evans), cuyo rol no entendí del todo y me imagino tiene un papel más influyente en la serie de los cómics. Junto con otros “freaks” como Abe Sapien y el centro de las atenciones de Hellboy, Liz Sherman (Selma Blair…que habrá sido de ella?) planean frenar el regreso de Rasputin y el mejor personaje de la película, un reconstruido Obersturmbannführer Karl Ruprecht Kroenen, ahora un saco relleno de arena con poleas por dentro para darle movimiento, tipo un robot construido en los 40’s.

Y luego se complica, es suficiente decir que Hellboy batalla por salvar al mundo de los villanos al mismo tiempo que busca conquistar a Sherman.

El personaje estelar puede ser nefasto, pero eso gracias a Ron Perlman, con una caracterización muy humana, curtida en sentimientos de exilio y discriminación; no es sorpresa que sea un colaborador recurrente de Del Toro. El mundo para la historieta imaginado por el director tapatío, sombrío y lleno de azules fue retratado por su otro colaborador recurrente, Guillermo Navarro.

Finalmente un cuento de fantasia hecho tolerable por los talentos de Del Toro; super-héroes, o la moda de hoy, anti-héroes (básicamente todos los que no son Superman que no?), no es lo mío, pero se agradece la calidad de la producción.

3 / 5

 

Transcendence

6 Jul

transcendence

Habemos aquellos que todavía tenemos algunas reservas sobre la calidad de las actuaciones de Johnny Depp, cuya imagen de “el chico malo de Hollywood”, que básicamente se ha gestado gracias a algunas drogas, una “barbita de cuatro días” y pasar el rato con Hunter S. Thompson, le ha ganado tremenda cantidad de seguidoras.

Con algunas excepciones, como What’s Eating Gilbert Grape (1993), aún me falta motivación para anticipar una de sus “reinterpretaciones”, llámese su Willy Wonka, su Ichabod Crane o su parodia de Keith Richards como el capitán Jack Sparrow (aunque siendo honestos, su único referente original en este era un mono de un juego mecánico.)

En Transcendence, primer trabajo como director de Wally Pfister (fotografía en Inception), Depp encarna a un personaje completamente ficticio, el Dr. Will Caster. Si embargo, el rango de emociones en su actuación sigue mostrándose muy limitado, pasándola no tan mal para ser un científico al que solo le queda un mes de vida.

Pero, además del rendimiento de Depp, también hay una película que platicar. La criticada trama del filme, para mí por lo menos, prometía despuntar de una manera excelente. El Dr. Caster es un hombre apasionado por el trabajo de investigación que vive con su pareja y colega, Evelyn (Rebecca Hall), impulsando las capacidades de la inteligencia artificial a tales alturas que pronto los grupos aparentemente anárquicos, liderados por Bree (Kate Mara), empiezan a seriamente atentar contra la seguridad de Caster, sus laboratorios y colegas, incluyendo a un muy preciso Morgan Freeman como Joseph Tagger.

Los revolucionarios alcanzan a Caster (no es spoiler, lo prometo) y en un intento por mantenerlo de cierta forma “vivo”, Evelyn y sus allegados logran poner en práctica el gran experimento del doctor: convertirlo en un ser completamente digital y lograr que trascienda más allá de su cápsula de carne y hueso.

El concepto me pareció sincero y aterrizado, ¿quien dice que en un par de siglos no se pueda hacer download de tus recuerdos y pensamientos a un disco duro y que tu “manera de ser” no pueda ser reproducida por un complejo sistema de algoritmos basados en la información que se tiene a la mano? (piensa en un más avanzado, y mucho menos molesto, Genius para iTunes).

Depp revive de manera desconcertada como un ente digital en una pantalla me recordó un tanto a Murphy en Robocop, pero aún más al villano Kane en Robocop 2. Júbilo, tristeza y miedo ante un nuevo renacimiento; Transcendence prometía.

Pero Hollywood es Hollywood y pronto la trama se convierte en milicia, metralletas y bazucas. La película es una buena intención, con atinado principio, pero que trastabilla en su desenlace.

Para la revista Indie Rocks!

2.5 /5

Gravity

25 Nov

gravity

La obra maestra de Alfonso Cuarón habrá logrado sorprender a algunos incautos que no estaban tan familiarizados con su trabajo aparte de Y Tu Mamá También, pero no a los que habían detectado su indudable talento en Children of Men y Harry Potter: The Prisioner Of Azkaban. Sin embargo Cuarón maravilla a todos con este recuento que le devuelve el encanto de territorio desconocido al espacio; si bien algunas películas donde el hombre se transporta por el espacio como Juán por su casa pueden ser entretenidas, es más refrescante el realismo de algo como Gravity que nos muestra realmente donde estamos ubicados tecnológicamente: con dificultades para realizar los movimientos más básicos en zero gravedad.

Producida, escrita, dirigida y hasta editada por Cuaron (con la participación de su hijo Jonás como co-escritor), Gravedad no se pregunta los asuntos existenciales como los hizo 2001: A Space Odyssey (comparación obligada) y por lo mismo creo que no se le puede comparar y ascender a ese plano; en lo que si compite con la obra maestra de Kubrick es en el plano visual con una espectacular representación del espacio y las leyes físicas que lo rigen perfectamente retratado por quien más?…Emmanuel “el Chivo” Lubezki como director de cinematografía (acá otro de sus trabajos), me imagino que algo similar habrán sentido las personas en 1968 cuando esa otra película cautivo sus sentidos con imaginación y terror de la misma manera que Gravity lo ha hecho 45 años después. Me quedo un poco preocupado porque creo que ésta última cinta le ha atinado un fuerte golpe de obsolescencia a mi película favorita, ya que en realidad aquella era mi estándar en cuanto a realismo espacial, ahora que la vuelva a ver sabré que no es tan realista como Gravity; tendré que probar.

Sandra Bullock es Ryan Stone, una científico-astronauta en su primer misión junto al piloto de la nave Matt Kowalski, encarnado por George Clooney. Ambos actores han recibido excelentes críticas por sus “performances” y mientras coincido totalmente en el caso de Bullock, creo que a Clooney le pesa demasiado su estatus como superestrella mundial;  o sea soltando chistes en plenas situaciones mortales y en medio del espacio?, bah!, ya parece que es el mismo personaje en todas las películas, este astronauta Kowalski no es muy diferente; corrijo, es idéntico, a su personaje en Up In The Air; con ese característico “charm”, Clooney parece poder solucionar cualquier situación en cualquier película, no me sorprendería que también se pusiera a contar chistes en un verdadero asalto bancario dos segundos antes de que le dispararan en la cara. Bueno. Ed Harris vuelve a ser la voz del centro de comando de la NASA, alias “Houston”, en honor a Apollo 13 de Ron Howard, otra buena película que desgraciadamente ha quedado ahora obsoleta porque ya tengo un mejor thriller espacial.

Ahh, ASÍ le hicieron...

Ahh, ASÍ le hicieron…

Decía que Sandra Bullock es Ryan Stone, Clooney es Kowalski y junto con otro pequeño equipo se encuentran haciéndole mantenimiento al telescopio Hubble a solo unas cuantas millas de la capa atmosférica de la tierra. Cuando a los rusos se les ocurre destruir uno de sus obsoletos satélites por medio de un misil, las partículas del mismo rebotan contra otras partículas de basura que ya estaban en órbita, desatando una reacción en cadena que atenta contra la seguridad de los astronautas. Una serie de eventos complica cada vez más su situación y los personajes básicamente se la pasan tratando de encontrar un método improvisado para regresar a casa.

Esto se ve mucho mejor en IMAX 3D

Esto se ve mucho mejor en IMAX 3D

 

He escuchado varias veces el punto de vista metafórico que la historia representa los obstáculos que uno enfrente en la vida y encontrar la fuerza interior para salir avante, o que uno es más fuerte cuando enfrenta los retos más difíciles; yo pienso que solo es un muy buen thriller en el espacio.

P.D. Si no la piensas ver en IMAX 3D en serio que ni te molestes; si la piensas ver en tu TV cuando “salga” en tu tianguis de tu estación de metro más cercana será como si nunca la hubieras visto; y si la piensas ver en tu teléfono…

4.5/5

 

 

Pacific Rim

24 Aug

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Del visionario director de guanatos: Guillermo Del Toro, Pacific Rim es la obra que le rinde tributo a UNO de sus tipos preferidos de mounstros: aquellos gigantes que emergían del oceano para destruir Tokio. Inspirado en estas películas japonesas de los 70’s, Del Toro cuenta que pretende inspirar en los niños de hoy ese asombro que a él le provocaba Godzilla y otros “kaijus” cuando era niño, de hecho al final de los créditos podemos ver que la cinta está dedicada a Ishiro Honda y Ray Harryhausen, pioneros de este tipo de cine. Lo cierto es que no se necesita ser niño, ni estar bien adentrado en esta cuestión de mounstros japoneses para disfrutar el espectáculo audiovisual que con la tecnología de hoy en día ya no se sufre tanto con la saturación de efectos computarizados; ni modo, llegaron para quedarse y así va a ser esto. Pero prefiero ver la obra de alguien como Del Toro, que produce bajo el principio de que los efectos CGI son “únicamente cuando son necesarios y no se puede filmar la escena sin ellos”.

Pacific Rim (Titanes Del Pacífico) aparece en medio de un verano lleno de los típicos churrazos normalmente involucrando a personajes de comics, o comedias sosas como Grown Ups 2 de Adam Sandler, que por cierto mantuvo a Pacific Rim fuera de la primera posición en cuanto a éxito en taquillas; pero lo que distingue a esta última del resto del montón es su corazón y su sinceridad; Del Toro fue claro en expresar que quería hacer una película de acción divertida, llena de luces y colores; a diferencia de las producciones oscuras y cínicas de las otras películas de superhéroes.  La historia, escrita por Del Toro y Travis Beacham, toma lugar en el futuro…solo siete años en el futuro de hecho, creo con la intención de crear un ligero sentimiento de ansiedad en los pequeñines; cuenta la historia que el mundo se encuentra en un punto crítico de su lucha contra una raza alienígena que se las ha ingeniado para aparecer no del espacio, sino del fondo del oceano Pacífico, donde han construido un portal que conecta a su mundo con el nuestro. A estos seres no les gusta ensuciarse las manos, así que mandan primero a una serie de mounstros gigantes para que exterminen a los bichos (nosotros) y después puedan llegar ellos mismos a pasarle a lo barrido. Los humanos tienen un éxito inicial al desarrollar estos mega robots llamados jaegers, ó mechas mas bien, ya que llevan a un humano adentro controlando al mono, para contrarrestar a los kaijus. No pueden estarle tire y tire bombas a los mounstros, ya que no pueden estar bombardeando su propio planeta por la radiación y los tsunamis. Y aparentemente es más eficiente agarrarse a madrazos a los kaijus que andarles disparando; estas peleas y armar los jaegers se están acabando los recursos humanos y una bazooka no le hace ni cosquillas a estos mounstros. Poco a poco los extraterrestres van mejorando a los mounstros para que estén mejor capacitados para vencer a los jaegers. El programa se encuentra en declive y los gobiernos apuestan mejor por terminar de construir una mega barda militarizada por todas las costas del mundo. Solo les falta construir el cacho de Hong Kong, donde se aparecen unos mounstros y donde van a intentar por última vez lanzar a unos jaegers a defender la costa. A partir de ahí es lo que vemos en la película. pacific rim 2

El comandante Pentecost, caracterizado por Idris Elba a quien reconocí de la película de Guy Ritchie – Rockanrolla y haciéndole pasar mal rato a Michael Scott en The Office, es el encargado del programa jaeger y recluta para a un retirado piloto de jaegers: Raleigh Beckett (Charlie Hunnam) quien dejó el oficio más por el trauma de ver como un mounstro mató a su hermano en una misión que por antiguedad. Dos pilotos son necesarios para maniobrar un jaeger, y tienen que estar conectados vía una conexión neurológica, ya que la carga mental y el estrés en combate es demasiado para una sola mente. La compatibilidad entre los dos cerebros debe de ser muy alta. Beckett es asignado a pilotear con Mako Mori (Rinko Kikuchi) una precoz japonesita que perdió a su familia en los ataques iniciales de los kaijus.

Manteniendo el espíritu infantil del proyecto, cada jaeger tiene su personalidad e imagen de acuerdo al país donde fueron construidos. El jaeger ruso y el chino se asemejan a ciertos estereotipos que el occidente tiene de ellos, obviamente el jaeger americano es el típico “underdog”, Gypsy Danger es un mecha que ha sido decomisionado desde hace tiempo e incluso utiliza una fuente de poder que ya es obsoleta en los nuevos monos, el mecha americano regresa del retiro como quien dice y adivinen quien es el jaeger que salva todo al final?…pues claro!.

Del Toro cuenta de nuevo con un viejo colaborador, Ron Perlman, quien aparece brevemente como un gangster del bajo mundo de Hong Kong especializado en el comercio de partes de Kaijus, su interacción con el científico Dr. Newton Geiszler (Charlie Day) será vital para encontrar el talón de Aquiles de estos hostiles invasores.

Uno de los mentados Kaijus

Uno de los mentados Kaijus

El director tapatío ha semi-asegurado que si existirá una segunda parte de Pacific Rim, especialmente con la buena aceptación que tuvo el proyecto en taquilla y con los críticos. Pero Del Toro le dice que sí a todo!, sin consultar fuentes voy a recordar de memoria los proyectos que he escuchado está desarrollando en este momento: una versión de caperucita, algo con la mansión embrujada de Disney, una película de terror llamada Crimson Peak, una de Frankenstein, una serie para HBO, etc. Preveo que será unos cuantos años para que se concrete producción de Pacific Rim 2.0, y al estilo de Del Toro ya está visualizando un crossover con Godzilla…sin Matthew Broderick.

4 / 5

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