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Trainspotting

29 Mar

Choose life.
Choose a job.
Choose a career.
Choose a family,

Choose a fucking big television.
Choose washing machine, cars,
Compact disc players, and electrical tin openers.
Choose good health, low colesterol.

El miedo a vivir una vida, a ser parte de la red capitalista global, era una paranoia constante en los últimos años del siglo XX; Trainspotting va de la mano con otras obras cumbres anti-capitalistas de la década, como Ok Computer de Radiohead, y el libro No Logo de Naomi Klein. Marc Renton (Ewan McGregor), un pálido junkie, empieza repitiendo el mantra sobre “escoger” con cinismo y repudio para el resto de nosotros que se puede decir tenemos una vida “normal”, el escoge la adicción a la heroína mejor, Renton es el narrador y nos platica los sucesos de su vida, y en unas tomas particularmente interesantes por parte del director Danny Boyle, nos ve directamente a través del espejo, nos ve a nosotros viéndolo a él, y nos comunica con la mirada que está consciente que su vida es una mierda. Él sabe que hay del otro lado del espejo, una vida normal, y quiere poder escaparse hacia acá. Se la pasa inyectándose con sus mejores amigos, Spud (Ewen Bremner) y Sick Boy (Jonny Lee Miller), y en general haciendo travesuras con el resto del grupo, que incluye al deportista Tommy (Kevin McKidd) y al sicópata Begbie (Robert Carlyle). Cuenta con unos padres demasiado amorosos, que son demasiado complacientes con su adicción, aunque se preocupan demasiado, no hay disciplina para controlar al muchacho. Renton establece un tipo de relación con la menor de edad Diane (Kelly Macdonald), y entre alucinaciones y horribles rondas del síndrome de la abstinencia, “Rent-Boy” celebra sin remordimientos el nihilismo de su existencia.

“Rent Boy” viéndonos por el espejo

El estilo de Boyle, dinámico y acelerado, es lo que convierte a Trainspotting más en una comedia que en un drama depresivo à la Requiem For A Dream; una edición vibrante, colores brillantes y un soundtrack anclado en el britpop de la época (Blur, Pulp y Elastica) y en mucho Iggy Pop (irónicamente “Lust For Life” suena constantemente en la vida de estos ociosos), fueron lo que confundió a muchas personas en pensar que la película celebra el consumo de la heroína, siendo que los horrores de la adicción aparecen en la forma de una dependencia debilitante que deja a los personajes expuestos a violencia, SIDA, visiones de bebés diabólicos, y aventuras por el llamado “peor escusado de Escocia”; el magnetismo de Ewan McGregor, su facilidad con la palabra para narrar, y su fortuna para salir relativamente sano y salvo de estas aventuras infernales, hacen que el público empiece a simpatizar con este “anti-héroe”. Su personaje viaja en círculos, sanándose y recayendo en la adicción, hasta que finalmente decide empezar una vida nueva en Londres, como agente de bienes raíces…y todo es miel sobre aburridas hojuelas hasta que Sick Boy (y su hábito de pasársela recitando todo tipo de trivia sobre Sean Connery) y el volátil de Begbie, deciden visitarlo y presentarle una oportunidad para hacer mucho dinero moviendo un gran paquete de heroína, sabiendo que cuenta con algunos bien ganados ahorros debido a su trabajo.

Después de su último roce con el peligro, Renton decide, una vez más, empezar desde cero y ser “una buena persona”…pero ya sabemos su tendencia para andar en círculos, y su complicado romance con la adicción, así que nos deja dudando cuanto dudará su nueva etapa sobria (y habrá que checarlo en la recientemente estrenada T2)…Trainspotting es más cómica de lo que debería de ser, hay que admitirlo, y entre tanta desgracia, permite que una calidez fraternal entre amigos se quiera asomar. Es contradictoria y emocionante, a 20 años de su estreno se siente fresca, al mismo tiempo que un documento de la época de mediados de los 90’s.

Aquí la icónica primera escena:

4.2 / 5

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The Godfather Part III

22 Jan

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El anticlimático final a la saga del Padrino proviene de dudosas motivaciones para el director y escritor Francis Ford Coppola, quien dijo que no hacía otra entrega a menos que tuviera la gran necesidad financiera para hacerlo. Recétale al director unos descalabros taquilleros en los ochenta y aparece en 1990 The Godfather Part III.

Finalmente se completa la tragedia de este hombre, Michael Corleone (Al Pacino), que Coppola había sugerido al final de Parte II; quizás un desenlace explícito que hubiera quedado mejor guardado en nuestras imaginaciones…pero nuevamente, esas necesidades financieras. Michael ha tratado de convertir los negocios de la familia a empresas legales que no manchen su reputación y su recuerdo, pero nuevas desgracias en este filme lo han obligado a regresar a las andadas. “Justo cuando pensé que estaba fuera, me vuelven a meter!”, exclama Pacino en una cita memorable (y bastante imitada). Su hijo, Anthony (Franc D’Ambrosio) se ha negado a involucrarse en sus negocios (los cuales el considera truculentos), por lo que Michael se muestra desilusionado con la falta de un heredero a su trono. La llegada del hijo ilegítimo de su hermano Sonny, el atrabancado Vincent (Andy García), quien posee el deseo por la violencia y una lealtad infaltable por el clan Corleone, motiva a Michael a tomarlo bajo su cuidado e irlo educando en las maquinaciones de su profesión. Sin embargo, al igual que Sonny, a Vincent le sobra en valentía lo que le falta en inteligencia…nada más recordemos como acabó Sonny, el hermano mayor.

Talia Shire con el director de cinematografía Gordon Willis

Talia Shire con el director de cinematografía Gordon Willis

Parte III lleva a los personajes, gracias a la pluma de Mario Puzo, hacia Roma y hacia el Vaticano; donde Michael busca legalizar los negocios de la familia de una vez por todas a través de unas truculentas negociaciones con International Immobialiare, empresa multinacional de bienes raíces de la cual al Vaticano le pertenece el 25%. Michael busca adquirir el control completo de la empresa ayudando al corrupto Arzobispo Gilday (Donal Donnelly) salir de la tremenda deuda de 600 millones de dólares en la cual tiene sumida a la iglesia. Tracalotas de este estilo se discuten en los silenciosos pasillos de Roma y de grandes palacios de la iglesia católica, entre personajes que irradian poder y corrupción.

Más cotidiano es su problema familiar cuando su hija Mary (Sofia Coppola en una deleznable actuación que terminó de tajo con su carrera como actriz) se ve atraída hacia su primo Vincent; lo que puede representar un escándalo para la familia y coloca a Mary muy cerca de la violencia, para la gran consternación de Michael. Connie (Talia Shire), la perdida hermana de Michael en Parte II, es ahora como su esposa postiza y controla asuntos cuando el patriarca se encuentra indispuesto; y su antigua esposa Kay (Diane Keaton) mantiene una relación cordial pero algo distante, principalmente como la madre de Anthony. Para cuando Anthony, quien ha decidido ser cantante de ópera, va a tener una presentación importante en Sicilia, todo el clan Corleone se va de viaje a atender el concierto; donde finalmente suceden los momentos climáticos del filme.

El Padrino Parte III no es una buena película, pero es disfrutable gracias a las otras dos partes, suena confuso lo se, pero a estar alturas de la saga yo lo que quería era disfrutar una última entrega, aunque no fuera de la mejor calidad, aparte uno utiliza lo que sabe de las otras dos (casi 6 horas de cine) para llenar algunos huecos en la narrativa de esta. Yo tuve muchos problemas con la música, pero muchos, extrañé el elegante soundtrack de Nino Rota durante Parte II que le daba un ambiente dramático al mundo entre sombras que Michael habitaba en su mansión de Lake Tahoe; esta vez Carmine Coppola, el padre del director, se hace cargo por completo de la música y tenemos un disonante conjunto de piezas que no encajan con las escenas, especialmente desagradable en las primeras tomas cuando Michael recibe el honor de Comandante de la Orden de San Sebastian por parte de la iglesia.

"El último Corleone", Vincent (Andy Garcia)

“El último Corleone”, Vincent (Andy Garcia)

La ausencia de Robert Duvall como Tom Hagen también es molesta (tuvo disputas salariales con el director). Metieron en su lugar a George Hamilton como su contador y asesor legal, de cuyo personaje el nombre no es importante porque claro que es un burdo reemplazo de Hagen. En la película, los personajes hablan de pasada sobre la muerte de Hagen, de una manera irrespetuosa para el personaje la verdad. Y claro que otra queja, pero ya hasta costumbre dentro de la serie, son esos doblajes del diálogo atroces, cuando audio y labios no encajan ni por un segundo.

Y el final, o sea el final de finales de la saga, un momento que se supone debe ser profundo termina siendo un poco inverosímil, por supuesto que hay naranjas en la escena. A final de cuentas, The Godfather Part III se siente innecesaria, y sus razones de existir salen a relucir; sin embargo tiene suficientes momentos de acción y suspenso que pueden ser del agrado de los seguidores del clan Corleone que lo tomarán en cuenta como un epílogo en la saga.

P.S. Aquí el enfrentamiento entre Vincent y el resbaloso de Joey Zasa (Joe Mantegna)

2.5 / 5

 

Meeting People Is Easy

5 Feb

meeting people is easy 1

Diecisiete años después de que me cautivó el álbum, finalmente tengo la oportunidad de ver el rockumental sobre el tour promocional de OK Computer. El director británico Grant Gee fue comisionado para filmar a la banda Radiohead mientras tocaban 104 conciertos, llevaban a cabo cientos de entrevistas y otros compromisos promocionales varios, como algunas presentaciones para la TV.

Supuestamente el punto más bajo del grupo emocionalmente hablando, especialmente de su líder Thom Yorke, un rockstar eternamente sufrido y harto por la prensa, cual víctima al más puro estilo Kurt Cobain. Al llegar a este punto de su carrera, en 1997, y poco después del lanzamiento del álbum considerado como una obra de arte magnifica tanto por crítica como por los fans, un “clásico instantáneo” lo llamaban, la fama le había llegado de madrazo a Yorke y de la noche a la mañana era una víctima de este “mundo material” (como diría Alejandra Guzmán). Pues finalmente recurriendo a la fuente principal y viendo el material videográfico contenido en este trabajo, el grupo tiene que dar muchas entrevistas para radio, hacer varios promos aburridos y en general varia y diversa actividad promocional. Los 104 conciertos puede ser la parte más cansada, pero paradójicamente, parece ser de lo poco que disfrutan hacer, al sentir esa adrenalina de estar sobre el escenario.

Yorke en una de las entrevistas

Yorke en una de las entrevistas

Así que ese es el gran calvario que tanto los afectaba?, no lo puedo creer que estoy a punto de citar a George Clooney, comparando a otros artistas sufridos, pero ahí va: “he trabajado en los campos recogiendo tabaco para mantenerme, he vendido seguros de puerta en puerta, ese es trabajo pesado, actuar no es un trabajo pesado”. En serio, esta dramatización sobre la vida tan pesada que llevan los rockstars está pasando de moda. Quiero pensar que ya cuentan con alguna desestabilidad mental que provoca que su sufrimiento surja desde su interior, porque en cuanto a factores externos: solo graba el mentado promo, sí?

Cabe mencionar que OK Computer es mi álbum favorito de todos los tiempos; a veces estoy tentado a decir que es el mejor, pero eso no me consta, sin embargo tiene uno un romance especial con música que escuchó en ese mismo año que fue lanzada al mercado. Después de ver en MTV el video para “Karma Police” (dirigido por Jonathan Glazer), pensé que valdría la pena comprar ese disco, todavía no se podía bajar música del internet. Hasta ese entonces, en 1997, OK Computer era lo más increíble que había escuchado y seguramente esa impresión se queda contigo para siempre. No entendía en su momento su significado completo, pero si “sentía” en sus canciones el ansia de la sociedad hacia el nuevo milenio (no necesariamente el fraude que fue el Y2K) y un tenue sentimiento de miedo hacia la nueva tecnología, el naciente internet, el consumismo, los medios de transporte, y en general una sociedad cada vez más fría e impersonal.

El director Gee logra capturar hasta cierto punto este sentimiento general del álbum, el mundo que envuelve a Radiohead es estéril y aburrido, la tecnología y especialmente el transporte es un murmullo que no cesa. El grupo visita las ciudades más atractivas del mundo, pero lo único que vemos son tomas de Gee desde la ventanilla de un medio de transporte a paisajes insípidos, desde un carro, un taxi, un avión, un tren; el medio de transporte es una pequeña cárcel para el espectador, siguiendo el tono del álbum que demoniza un poco el transporte después de que Yorke tuvo un accidente automovilístico y quedó un poco traumado, ver la rola “Lucky”.

"...getting on better with your associate employee contemporaries..."

“…getting on better with your associate employee contemporaries…”

Lo que se me hizo un poco cansado fue a Gee tratando de ponerse igual de raro y abstracto que el grupo, cambia entre formatos de video entre escenas, luego se pone muy abstracto a veces, con escenas sin sentido o efectos de audio desgarradores con ningún motivo más que aparentemente desgastar a la audiencia, paralelo al desgaste del grupo mientras avanza el tour. A veces me daban ganas de que Gee le dejara lo avant-garde a el grupo y él nos dejara ver a Radiohead en su máximo esplendor durante su apogeo. También abusa de las tomas en blanco y negro.

A diferencia de otros documentales, las dinámicas de la banda no son analizadas, ni sus interacciones con otras personas, y de hecho, recordándolo bien, creo que no escuché a Phil Selway (el baterista) hablar en toda la hora y media del filme. Ya sé que ese tipo de amarillismo le sienta mejor a una revista de chismes, pero habemos los que nos gusta ver el mecanismo que crea la música que nos gusta. El más buena onda al parecer es Colin Greenwood (el bajista, y fluido con el francés), así como Ed O’Brien (guitarrista). Jonny Greenwood (requinto y multi-instrumentalista del grupo) habla un par de veces y Yorke, como mencionábamos, un tipo difícil, pero también con ratos alivianados, es decir, si me dieran a escoger una comida con Yorke, Cobain o Jim Morrison (mártires sufridos en la historia del rock), escogería al primero sin dudarlo.

La música, como era de esperarlo, forma parte de un soundtrack de primer nivel. No solo vemos versiones en vivo del material de OK Computer, también se empieza a asomar el material que conformaría el mucho más electrónico Kid A. Para el colmo de la banda, tienen que seguir tocando “Creep”, que sigue siendo el referente para muchos fans despistados, y parece que se les va un pedacito del alma cada vez que la interpretan, en una escena Yorke, enfadado, mejor deja que el público la cante, mientras hace ademanes que van con la letra, tal como seguramente así lo enseñan los coaches de La Voz. Se cuelan algunos números más rebuscados, que han circulado entre los fans por años, algunos incluso terminaron siendo propiamente grabados en estudio por la banda años después; tal como la acústica “Follow Me Around”, o “Big Boots (Man O War)”. Para mí fue especialmente placentero escuchar algo por primera vez como “Palo Alto”, lado B de “No Surprises”, sobre un montaje del trajín urbano de Tokio; este lado B sería lo último que remotamente se parecería al britpop que dominaba Inglaterra en aquel entonces.

El documental gira entorno a OK Computer. Solo la portada es para mí, una representación del "ruido blanco", utilizado a veces en la música. El "murmullo del refri" como le dice Yorke. Se aprecia algo de carreteras y aviones.

El documental gira entorno a OK Computer. Solo la portada es para mí, una representación visual del “ruido blanco”, utilizado a veces en la música. El “murmullo del refri” como le dice Yorke. Se aprecia algo de carreteras y aviones.

Un trabajo que trata de emular a su muy superior inspiración, Meeting People Is Easy, sin embargo, es una entretenida cápsula de tiempo, especialmente para los fans de Radiohead, que seremos muchos. Un documental más preocupado en forma que en fondo, intenta comunicar las ansiedades del grupo y su música a través del manejo de cámaras y de edición, el grupo no comunica directamente su mensaje. Meeting People Is Easy documenta el ingreso de Radiohead hacia su época dorada.

P.S. Aquí la parte con “Big Boots (Man O War)” en los instantáneamente reconobiles estudios Abbey Road, junto a su fiel colaborador Nigel Godrich

2.5 / 5

Begotten

27 Dec

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El polémico filme de culto por parte del performancero y director Edmund Elias Merhige vió finalmente la luz de la distribución hasta el 2006 (gracias a Turner Classic Movies), aunque fue producido en 1989, y recorrió brevemente el circuito underground fílmico en 1991. Si el manto del género “horror experimental” puede ser puesto sobre una sola producción, Begotten estaría hasta el frente de la fila. Una recreación del Génesis básicamente, Merhige imagina la creación de nuestro mundo a través de un filtro rústico y sangriento; el director parece que pretende plasmar lo salvajemente indiferente que puede ser la vida en este universo, dejándonos a nosotros y a nuestros dioses a las atrocidades de nuestro entorno.

Inspirado en trabajos de Eisenstein y Buñuel, así como pincelazos aquí y allá de un joven David Lynch, la cruda cinematografía sigue siendo un referente como un instrumento que impacta y perturba, como el peor personaje de la película. Filmada en cinta positiva, algo así como el material utilizado para las antiguas diapositivas, Merhige volvió a fotografiar estas positivas para obtener el resultado final que vemos en la pantalla, con un alto nivel de contraste en las imágenes en blanco y negro que vemos, es popularmente conocido que cada minuto de la película tardó diez horas en volverse a fotografiar. El resultado es un filme que parece grabado en los comienzos de la historia, en algún lugar de la tierra muy cerca del infierno, se siente una profunda intranquilidad solo en ver estas imágenes, y pensándolo bien, imagínense el mentado video embrujado de El Aro extendido a setenta minutos y pueden darse una idea de qué tipo de experiencia cinematográfica les espera.

La cinta empieza con una grotesca figura en harapos blancos adentro de una decrépita cabaña en medio del bosque, eviscerándose a sí misma con una navaja. La figura se convulsiona y emite gorgoteos y otros sonidos asquerosos. Este es Dios, y de su ser surge la Madre Tierra, una bella dama que da unos pasos de baile en cámara lenta al son de las únicas míseras notas de música que se van a escuchar en toda la película. La madre tierra excita al cadáver del Dios y se impregna con su semen, dando a luz poco después al Hijo de la Tierra (la carne sobre los huesos).

La existencia del Hijo de la Tierra (quien entiendo alude a nosotros mismos, la vida sobre este planeta, o a Jesucristo quizás) es agonía pura cada segundo, se retuerce y convulsiona sin parar, también emitiendo sonidos traqueales de sufrimiento de vez en cuando. El Hijo de la Tierra es encontrado por unos nómadas sin rostro (nosotros los humanos, pero con la capacidad de las herramientas y la tecnología) y después de ser adorado un poco es apaleado y quemado. Renace y se encuentra con su madre Tierra, solo para que los nómadas los vuelvan a encontrar y violen a la mujer.

Creo que un mensaje bastante claro sobre cómo somos de cabrones en estar violando a la naturaleza y lo inherentemente cruel que es la existencia. Según yo.

El audio de Evan Albam es otro ingrediente espeluznante, una combinación de sonidos de pájaros, grillos y agua fluyendo, conjuntado a los gruñidos sofocados de las figuras que sufren en la pantalla; no hay diálogo, y al cabo de una media hora, esta cacofonía se vuelve hipnotizante, si algo me prevenía de ir al baño y descansar de estas crudas imágenes experimentales grotescas era el extraño sentimiento de familiaridad que me daba este loop de audio.

Vale la pena como estudio de cinematografía pero definitivamente no es para exhibirse en un domingo en familia. Merhige vio algo de éxito más comercial con el filme Shadow Of The Vampire (2000), aparte de dirigir algunos videos como el interesante “The Heinrich Maneuver” para Interpol, del menospreciado Our Love To Admire…cualquier pretexto para terminar un texto mencionando este disco es bueno.

2 / 5

Stuff

13 Oct

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Únicamente para aficionados de los Red Hot Chili Peppers, y especialmente de su motor musical por muchos años: John Frusciante. Este “documental” de doce minutos, dirigido por un joven Johnny Depp y Gibby Haynes (cantante de los Butthole Surfers), retrata el infierno que Frusciante llamaba hogar en esos cuatro años a mitad de los 90’s , donde se encerró en su casa de los Hollywood Hills para escribir música y darle rienda suelta a sus vicios principalmente su debilitante adicción a la heroina que lo dejó casi muerto. El video es básicamente un recorrido por la casa del músico acompañado de poesía y música del mismo, como resultado final un corto bastante psicodélico; se pueden vislumbrar algunos despuntes del talento del guitarrista para desarrollar trabajos con un agudo sentido de melodía. No hay mucho que decir realmente, solo para curiosos que deseen echar un vistazo a esos oscuros años del artista, que muchos habíamos escuchado pero nunca realmente visto que tan deplorable estuvo su situación. Afortunadamente, Frusciante fue de los raros casos donde no pudo entrar al “Club de los 27” y su renacimiento con el grupo es bien conocido. Lástima que nuevamente ya no esté con la banda, y habremos varios cuyo trabajo de los Red Hot Chili Peppers sin Frusciante ya no nos interesa (como el de Depeche Mode sin Alan Wilder). Para mantener en perspectiva el genio musical de este guitarrista, le decia a probablemente el mejor bajista del mundo qué y como tocar el bajo.

1.5 / 5

Twin Peaks: Fire Walk With Me

2 May

twin peaks fire walk with me 2

Después de chutarme la serie de televisión, solo 30 episodios de 45 minutos cada uno, que sin embargo me tomó un año tres meses, había quedado tan perplejo con el final, que ver el largometraje Twin Peaks: Fire Walk With Me era necesario y bienvenido. Lo anticipaba como un trabajo ligero y hasta cierto punto trivial, en parte por las terribles críticas que leí, incluyendo una de Tarantino cuando originalmente vió la muestra en Cannes en 1992: “David Lynch se ha perdido tan profundamente en su propio trasero que no quiero volver a ver alguna película suya…y eso que lo amaba, lo AMABA”. Considerando esta cita de uno de mis artistas cinematográficos preferidos, y que también me encanta el trabajo de Lynch, no tenía muchas expectativas para la cinta. Puedo decirlo con la conciencia bien tranquila que esta vez, o aquella vez, la crítica no sabía de que coños estaba hablando y sospecho que muchos de esos intelectualoides ni se molestaron en aventarse la serie antes de ver la movie.

Considerada una precuela/secuela (que tal, eh?), Twin Peaks: Fire Walk With Me no fué la liviana coda a la serie que me esperaba, de hecho ha sido de las películas más perturbadoras que he visto, y eso que he visto cosas como esto, y tengo a Begotten ahí esperándome. Creo que es porque no te lo esperas. La actriz novata (en ese entonces) Sheryl Lee por fin encarna a la víctima de la serie, Laura Palmer, quien aparece muerta desde la primera escena del primer episodio; bueno, esta inexperta, a quién Lynch solo contrato para hacerla de muerta y para uno que otro flashback, presenta una de las actuaciones más versátiles y desgarradoras que yo pueda recordar. En los últimos siete días de la vida de Laura Palmer, la actriz proyecta de infinita desolación, a peligrosa perversidad, a simplemente demencia desbocada…lo que los gringos llamarían “batshit”.

La película, que originalmente iba a formar parte de una trilogía, pero que se desistió de esta idea ante la pésima recepción que tuvo, trata de esclarecer algunos detalles del final de la serie, que a la buena manera de Lynch no resuelve muchas de las dudas, y al contrario hasta presenta nuevos misterios…perfectamente ejemplificado en una de las escenas finales con un changuito susurrando “Judy” en la oscuridad, estoy seguro que nadie aparte de Lynch sabe que demonios significó eso, ni siquiera aparece un personaje llamado Judy en toda la serie!. Pero basicamente la cinta finalmente le da vida a Laura Palmer y sus problemas y vicios que la llevan a ser brutalmente asesinada al principio de la serie.

Twin Peaks: Fire Walk With Me o Los Últimos Días de Laura Palmer es una grotesca extravancia por parte de un gran director, tiene momentos brillantes precisamente porque es una obra de David Lynch; pero si se siente que este trabajo es de un director que en ese momento se sentía potente y que no había manera de equivocarse en sus intenciones. Su película anterior, Wild At Heart había ganado la Palma de Oro en Cannes de 1990, y una antes de esa: Blue Velvet, aunque fué olvidada por los premios, fué bien acogida por los críticos. El inicio de la película ciertamente augura dos horas y media de pura basura, para aquellos que esperabamos una reunión del elenco de la serie de Twin Peaks original nos aguardaba una decepción inicial al no presentar a una sola cara reconocible; el agente del FBI Dale Cooper (Kyle McLachlan) había sido suplido por otro agente interpretado por un mediocre y acartonado actor Chris Issak, si este guey…

SPOILER ALERT…SI NO LA HAZ VISTO ES MEJOR QUE NO SIGAS LEYENDO AUNQUE ES IMPRECINDIBLE DE QUE LAURA PALMER SEA ASESINADA, PUES ES LA PREMISA DE TODA LA SERIE DE TV…Y FUERA DE ESO,ES DIFICIL ENTENDER QUE FUÉ LO QUE PASÓ

…acompañado por un investigador experto en patología, Kiefer Sutherland. El pueblito del principio es como el hermano incómodo de Twin Peaks, más feo, polvoso y carente de los personajes carismáticos que el primero albergaba. Los agentes del FBI Chester Desmond (Isaak) y Sam Stanley (Sutherland) investigan la muerte que antecede a la de Laura Palmer perpetrada por el mismo asesino, hecho que es mencionado en la serie. Las pistas los conduce hasta el trailer park más desolado del mundo, donde el agente Desmond desaparece después de tratar de levantar un anillo. Este objeto concluyo que fué un mero “macguffin”.

El familiar agente Cooper (MacLachlan) es asignado por el jefe de la división Gordon Cole (Lynch haciendo su cameo) para que investigue la desaparición de su colega. En un paréntesis se aparece otro agente en las oficinas, nada menos que el personaje de David Bowie, y literalmente se aparece de la nada después de encontrarse también desaparecido por un tiempo, dice unas sandeces y se vuelve a desaparecer. El caso de Desmond permanece inconcluso, al igual que el asesinato de la víctima cero Teresa Banks, dejando a Cooper y el FBI preguntándose dónde y cuándo atacaría este metódico asesino de nuevo. Un año después acontecen los hechos de la serie; pero una semana antes de eso acontece el resto de esta película.

Laura Palmer y el agente Cooper en el "Lodge"

Laura Palmer y el agente Cooper en el “Lodge”

Ya ubicados nuevamente en Twin Peaks, vemos al personaje de Laura Palmer resucitar de la serie y desarrollar sus vicios y talentos. A pesar de ser una chica muy popular, de noche vive una vida muy, pero muy hedonista y auto-destructiva; se mete coca y es prostituta, sacia sus vicios del otro lado de la frontera, en Canadá. Resulta que desde niña Laura es violada cada noche por un demonio conocido como BOB, lo que empuja a Laura hacia el precipicio es cuando un día se encuentra en pleno día cargando de proviciones el carro junto con su compañera de la cafetería Shelly (Madchen Amick) cuando del otro lado de la calle le llama una viejita, quien le introduce a un niño con una máscara rara, que le dice con calma: “el hombre detrás de la máscara está en tu cuarto”. Laura corre a su casa, a su cuarto, y eventualmente se da cuenta de que el demonio es realmente su propio padre…poseído por BOB.

Un tema recurrente en la serie y película es un lugar misterioso llamado the Lodge o the Black Lodge, donde habitan gente del presente y gente ya fallecida, ahí es donde habitaba Laura durante la serie, de hecho. Se da a entender que el lugar es el purgatorio y es posible quedarse ahí atrapado, aquí es donde me imagino que fueron a parar los agentes desaparecidos, incluido el agente Cooper al final de la serie; sin embargo, es muy desconcertante que el agente Cooper ya está ahí para recibir a Laura después de su asesinato y para darle la bienvenida a su ángel que la llevará al paraiso, que aunque suena ridiculísima la escena, es realmente bella y es lo última de lo que vemos y sabemos de la saga. Creo que esta última escena transcurre después de los hechos vistos en esta película…y en la serie también!, Laura sigue antecediendo a Cooper en el Black Lodge. Por cierto, BOB, el hombre sin brazo, y un enano que la hace de…el brazo de este hombre, habitan este purgatorio; donde al parecer BOB se escapa de vez en cuando a hacer de las suyas.

Bueno, ya casi es 2016 y como le dijo Laura Palmer al agente Cooper en 1990: “Te veo en 25 años”. Está por verse si Lynch le da seguimiento a la historia, pero creo que ha dicho en más de una ocasión que este arroz está más que cocido. En fin, no entendí nada…Homero tampoco:

4 / 5

Schindler’s List – – – Oyyy Vey!!!

22 Feb

Schindlers list 1

Porqué nadie me dijo que esto dura más de tres horas!!!. Pero bueno, ya que superé la prueba y tuve algunas horas para reflexionar, llego a la conclusión de que la Lista de Schindler si es la obra maestra de Spielberg. No es una película para, digamos, pasar el rato y comer palomitas; al igual que Biutiful hay que mentalizarse para un ratote (195 minutos) de abrumadora tristeza, un cachote de desesperanza y depresión, 3 horas y 15 minutos de no esbozar ni la más mínima sonrisa; bueno a excepción de esta escena, gracias a esta rutina de Louis C.K. que había visto antes:

Dejando de un lado las bromas, acaso hay peor desgracia en la historia de toda la humanidad que la del holocausto?, 6 millones de judíos asesinados (12 millones de víctimas a manos de los nazis en total), el cigarro ha matado a más personas, igual el cáncer, pero aquí estamos hablando de un solo evento catastrófico. Aparte no es lo mismo perecer por culpa de una adicción, a estar encañonado, con un pastor alemán ladrándote mientras te gritan que donde están tus papeles?…más que la cifra, es la forma.

No creo que haya muchas personas que puedan decir que Spielberg es uno de los mejores directores de la historia pero si habemos varios que pensamos que es el seductor de premios y elogios más astuto que ha existido. Quién dentro de la industria del showbiz osaría oponerse o recibir de mal forma un proyecto sobre el holocausto?, no solo se arriesgaría uno a incurrir en el enojo de los judíos, que controlan como el 90% de Hollywood; pero de paso uno termina siendo catalogado como anti-semita entre la gente de la industria. Spielberg utilizo este sentimiento de culpa colectiva para arrear 11 Óscares hacia su corral, incluyendo mejor actor y mejor película; más tarde haría algo similar con Munich y Lincoln.

"I hear you have a set of very special skills" - Spielberg y Neeson

“I hear you have a set of very special skills” – Spielberg y Neeson

Inmediatamente después de terminar la película me metí a Wiki para conocer un poco más sobre el tema, y la primer foto que ví es la judíos descendiendo de un tren en la estación de Auschwitz, de noche, y reportándose con los gendarmes nazi y sus listas; es en blanco y negro, borrosa, llena de nieve (lo que yo pensaba era nieve en ese instante). Reaccioné. A la madre esta fué exactamente una escena de la película!. Pero tal cual, desde lo blanco y negro, las cenizas en el aire, porque eran cenizas de otros judíos que estaban en el horno. Con razón Spielberg quizo filmarla en blanco y negro!, quizo recrear estas fotos viejas, distantes y tristes; que es como todos vimos después al holocausto, a través de estas imágenes. El director confesó que se tuvo que poner muy en contacto con su judaismo para este proyecto, y que hubo escenas fuertes que ni él, el máximo responsable en el set, quizo ver como las rodaban.

La historia es de Oskar Schindler (Liam Neeson), un checoslovaco de nacimiento, alemán de sangre, que literalmente salva la vida de mas o menos mil judíos al tenerlos trabajando en su fábrica de artículos de baquelita y después de armamento para la guerra. Es muy claro que Schindler no es un corazón de pollo desde el principio, es un oportunista husmeando como lucrar con la guerra. Tampoco tiene una particular simpatía por los judíos. Su fábrica la empieza con dinero de los judíos que ya los llevaban al ghetto de Varsovia, aprovechándose de la situación para dejarlos en el lado pinche de la negociación…y con mano de obra judía en la fábrica. Es cuando de pura suerte alcanza a ver el desalojo del ghetto por parte de la gestapo a punta de metralletas que recapacita un poco, pero sigue enfocado en su negocio. Se empieza a pasar de boca en boca que trabajar en la fábrica de Schindler es vivir en vez de morir, el mismo Schindler se percata de esto después. Derrepente viene el controversial y súbito cambio en Schindler, donde activamente busca salvar judíos con la ayuda de su contador (Ben Kingsley). Sobornando a los débiles mentales gendarmes nazis (Ralph Fiennes, recordarán su apacible semblante amenazante en Red Dragon) y personalmente comprando a cada empleado judío para asegurar su salvación hasta que queda en la quiebra. Spielberg incluye la escena final con Schindler como para hacer su compasión hacia los judíos más creible, donde se lamenta de no haber salvado una vida más. No se si sea ficción o verídica. Al final los “Judíos de Schindler”, como se les llama hoy en día, le muestran su respeto.

La imagen auténtica de Auschwitz.

La imagen auténtica de Auschwitz.

Puede que la crudeza de las escenas no representen fielmente lo que sucedió durante el Holocausto, recuerdo haber leido hace muchos años un libro llamado Because of Romek, escrito por David Farber, creo que así se llamaba, lo pude conocer en San Diego, tenía tatuada en la parte posterior de la muñeca sus números de prisionero en el campo de concentración. Bueno, las atrocidades descritas en su libro eran mucho más horrendas que cualquier cosa de lo que vi en Schindler, en primer lugar había como que más cuchillos de por medio, y niños colgados de los brazos en astas de banderas por haber roto una pala; mucho más horrendo. Pero el tema era el mismo en el sentido de que los oficiales mataban a su antojo y sin mayor causa justificable. En este sentido Schindler’s List muestra fielmente la completa falta de respeto por la vida de estas pobres personas.

4.5 / 5

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