Archive | 2000’s RSS feed for this section

There Will Be Blood

30 Jan

La obra maestra de Paul Thomas Anderson, generosa en su historia extensa, simbolismo, estilo gótico, y cinematografía hermosa: There Will Be Blood, podría haber sido una burda metáfora de la rapaz voracidad del capitalismo norteamericano, pero PTA ha logrado tejer una obra más suntuosa, con matices, y con personajes memorables que impulsan la trama por dos horas y media. Es una épica norteamericana, en el vasto espacio del oeste estadounidense algunos años después de que el oeste dejó de ser salvaje, y en pleno auge de los poderes de la revolución industrial, aquella que dio paso a los grandes capitalistas americanos, los del “dinero viejo”, como Rockefeller, Ford, Carnegie, Vanderbilt, y otros industriales de finales del siglo XIX. En este mundo de ambiciosos hombres frugales se nos presenta Daniel Plainview, un complicado personaje labrado por Daniel Day-Lewis, que envuelve en un ceño fruncido una competitividad desmesurada (su línea “hay una competitividad en mí”, es clásica), odio hacia las demás personas (dice que no hay nada que le guste de otras personas), pero compasión para los cercanos a él (adopta el hijo de un empleado muerto); es un monstruo, un enigma, pero un desarrollador, y se puede conseguir fortuna y prosperidad estando a su lado.

Plainview tiene sus inicios buscando minerales en el desierto californiano, cuando accidentalmente descubre petróleo, y convierte su modesta empresa en un excavador profesional con “el conocimiento y el personal para excavar con mis propios recursos a la brevedad, nadie más puede hacer eso”, es parte de su mensaje de venta para ejidatarios, a los cuales siempre está buscando comprarles sus tierras si acaso tiene una ligera sospecha de que hay oro negro bajo la superficie. Cuando uno de sus empleados muere en la obra, el adopta al bebé, y lo llama H.W., el cual lo lleva a todos lados y lo introduce como su hijo, no en menor medida para sacar provecho de las comunidades que ven en buenos ojos a un “hombre de familia” haciendo negocio con ellos. Plainview empieza a descocerse emocionalmente cuando H.W. pierde la escucha en una fuerte explosión, pero especialmente cuando cae en conflicto con un joven pastor desencajado, el ilustre Paul Dano como Eli Sunday, y a Plainview inmediatamente le incomoda la naturaleza soñadora, pero estafadora, de un evangelista, en contraste a la pragmática manera de ser de Plainview.

El poster, con el font gótico

Un interludio muy significativo es cuando llega a la obra un hombre que se hace llamar Henry (Kevin J. O’Connor) y dice ser su medio hermano, solo de diferente madre. Es emotivo apreciar la necesidad de Plainview, aunque sea tácita, de cómo necesita un adulto con el cual confiar y conmiserar, no nada más tratar asuntos de negocios con sus súbditos. La presencia de Henry en la historia es importante para entender un antes y un después en Plainview, y para entender más sus motivos para ser tan frío y cruel en general.

Pero el estilo de PTA, y la cinematografía de Robert Elswit, es lo que le reviste de un aire épico al filme, hay algunos tributos a John Ford en algunas escenas (como los personajes enmarcados por el umbral de alguna puerta), y el desierto californiano es imponente al mismo tiempo que terrorífico; esto lo vemos en una de las primeras escenas, cuando Plainview, minando oro y plata, tiene un accidente y cae adentro de su propia excavación, rompiéndose la pierna, la cámara retrata el desolado paisaje desértico, para comunicar el terror de encontrarse desamparado en ese vasto terreno. Es un mérito de Day-Lewis el que PTA no nos haya tenido que mostrar el calvario que tiene que pasar Plainview para salir de su pozo y arrastrarse por varias millas bajo el sol, en el desierto, para llegar al poblado más cercano…simplemente creemos que Plainview es ESE tipo de hombre, el que Day-Lewis nos quiso retratar.

La música de Jonny Greenwood, tan celebrada en años posteriores como uno de los mejores soundtracks, es importantísima si uno le pone atención, y su trabajo para cuerdas insidioso mantiene una tensión palpable a lo largo del filme, no he degustado el soundtrack por sí solo, pero estoy seguro que de hacerlo, pensaría uno que se trata de una película de suspenso o terror, más que un drama épico.

Plainview, cuando minaba oro y plata

Petróleo Sangriento (desafortunado título en español) fue el parteaguas de PTA hacia un estilo más maduro; la jovialidad y energía que se pudo apreciar en Boogie Nights (1997) y Magnolia (1999), había dado paso a una contemplación serena en There Will Be Blood y The Master (2012). El personaje encarnado por Daniel Day-Lewis seguramente será estudiado por muchos años y en There Will Be Blood se encontrará la obra maestra de Paul Thomas Anderson, a la fecha.

P.S. En esta escena, Sunday (Dano) entra en conflicto con Plainview, luego de que le reclama el dinero que se supone le debía de pagar por su granja

4.5 / 5

Advertisements

Adaptation

26 Jan

Una inteligente trama, aunque algo condescendiente, del guionista Charlie Kaufman, fue la visionaria nueva propuesta del equipo de Being John Malkovich, conformado por Kaufman y el director Spike Jonze. El escritor, con Adaptation, siguió analizando los rincones de la mente que contienen los elementos de la identidad individual, los deseos y la pasión; esta vez, adaptándose (un término muy recurrente en el meollo de esta película) a un mundo muy familiar para él, la escritura y el proceso creativo.

Kaufman es cínico al momento que reconoce, en el filme, el narcisismo que necesita poseer un guionista para meterse él mismo en la película que está escribiendo. Y es así que empezamos el resumen módico de la trama contándoles que Charlie Kaufman (Nicolas Cage) es un inseguro escritor en Hollywood que pretende adaptar el libro The Orchid Thief de Susan Orlean (Meryl Streep) a la pantalla grande. Calvo, gordo y antisocial, Kaufman tiene muchos problemas para adaptar la obra verídica de Orlean. Al mismo tiempo, la trama se intercala con la de Orlean, tres años antes, escribiendo el libro sobre John Laroche (Chris Cooper), un excéntrico redneck perdedor en Florida que está obsesionado con las orquídeas, y especialmente con domesticar una orquídea silvestre, muy rara vez avistada, llamada la “orquídea fantasma”.

Charlie y Donald Kaufman, filmado utilizando la técnica del split-screen

Charlie tiene un gemelo, Donald Kaufman (también Nicolas Cage), quién es la antítesis de todo lo que él es (con la excepción de la apariencia física), es sociable, galán, despreocupado y también se encuentra escribiendo su propio guion, un thriller ingenuo donde un policía anda tras la pista de un asesino en serie. Charlie, al principio, se muestra incómodo con su gemelo, pero cuando el guion de Donald consigue fuertes ofertas por parte de los agentes de Hollywood, Charlie se siente destrozado, ya que batalla contra su propia crisis existencial como escritor. Jonze y Kaufman, en un giro sorpresivo, re-visitan el set de filmación de Being John Malkovich, donde vemos cameos de Catherine Keener, John Cusack y el propio Malkovich, al tiempo que Kaufman, el guionista, se deleita en su hábito de incluir una historia adentro de una historia adentro de otra historia; lo que le da a esta meta-comedia el sello Kaufman al difuminar la línea entre la realidad y la fantasía.

Kaufman, el guionista, le gusta ser sarcástico con sus colegas y cae en lo que puede sucedernos a todos, en cualquier industria, se burla de los preceptos y métodos de los guionistas “comunes y corrientes”. Cuando el hermano Donald le regala a Charlie una hoja con los 10 mandamientos del guionista, vemos que el primero es “No le faltarás el respeto a tu audiencia” (como si Kaufman fuera a seguir semejante precepto tan genérico y ñoño), de igual manera Charlie regaña a Donald, echándole en cara que los “cursos para guionistas no sirven, son una basura, una estafa”, también le dice que una trama con un “individuo de personalidades múltiples es lo más trillado en el cine”, y aunque termina por ir a uno de esos mencionados cursos para guionistas, el ponente les escupe “y por el amor de Dios, no vayan a usar voz en off”, mientras que Kaufman la usa extensivamente en su guion.

Es Meryl Streep atractiva o no?, el mundo nunca sabrá

Kaufman, básicamente, presume a la audiencia como se pasa por donde quiere las convencionalidades de su gremio, lo que sí, puede llegar a sentirse como presumido, pretencioso y condescendiente. Esto, junto con otra más de las persecuciones medio cómicas, pero mediocres, al final de la película, como también sucedió en Being John Malkovich y Eternal Sunshine Of The Spotless Mind, me empezó a agotar un poco de la fórmula Kaufman. Interesantemente, es normalmente en esas persecuciones cuando sus personajes llegan a tener su epifanía existencial, y creo que Kaufman introduce esos diálogos portentosos en medio de escenas frívolas y cínicas para quitarle un poco lo pretencioso a esa parte de la película.

El redneck excéntrio de Laroche, el sujeto del libro The Orchid Thief, busca a la orquídea fantasma con pasión; la autora, Streep, en uno de sus papeles más divertidos como Susan Orlean, busca, por su parte, encontrar algo que la apasione tanto como las orquídeas apasionan a su sujeto Laroche, y Charlie, busca apasionadamente escribir un guion, una historia, original y creativa, donde “no pase nada, nada de sexo, carros ni drogas”. Es una trama bastante existencial y cautivadora, y el estilo de Spike Jonze, ya saben, desenfadado y fresco, le sienta perfectamente al guion pesado de Kaufman. Finalmente, vi esta película para terminar con la videografía completa de Spike Jonze, incluyendo sus videos skate, cortos, vídeos musicales, documentales y largometrajes; sería un impasse dejar de puntualizar su estilo fresco, fantasioso pero anclado en la realidad, que permea a El Ladrón De Orquídeas (título en español). Una película extravagante y loca, con un par de maestros, Kaufman y Jonze, infundiéndole nuevo aliento al arte de hacer cine.

P.S. En esta escena, el ponente Robert McKee (Brian Cox), expone los clichés del guionista común; clichés que Kaufman incluye en su script de manera sarcástica, para burlarse de los que se burlan de los guionistas.

3.5 / 5

Spirited Away 千と千尋の神隠し

2 Nov

Una odisea de fantasía es lo que Hayao Miyazaki ha concebido en su película más celebrada, y en lo personal, la película animada más fantástica que he visto hasta la fecha. Spirited Away lleva al límite los alcances de la animación y empuja este arte de una manera que My Neighbor Totoro solo lo había insinuado. En El Viaje De Chihiro (título en español), Miyazaki presenta a una niña valiente llamada Chihiro (Rumi Hiiragi), que tiene que salvar a sus padres y a ella misma del mundo de los espíritus, esto después de que la familia se adentró accidentalmente en dicho plano después de tomar un camino equivocado hacia su nuevo hogar en la campiña.
En el mundo de los espíritus es donde encontramos los personajes más creativos y llamativos de Miyazaki, con el poder visual de cien Totoros, hay monstruos enormes silenciosos, y hombres-rana que son serviciales pero enojones, algunos son buenos y ayudan a Chihiro en su aventura, mientras otros son malvados, como la bruja Yubaba (Mari Natsuki), que fue la que originalmente convirtió a los padres de Chihiro en cerdos y pretende quedarse con el alma de Chihiro (a quién le roba su nombre, y la renombra Sen) para siempre.

Inspirado en las niñas que visitaban junto con el resto de su familia su cabaña de vacaciones en el bosque, Miyazaki, pretendió que Spirited Away fuera un filme tipo coming of age, donde la niña Chihiro, a punto de entrar en la adolescencia, descubre que la fuerza que necesita para ganarle a la bruja Yubaba, estaba dentro de ella todo el tiempo. Puede que se escuche genérico el mensaje, como los tópicos que normalmente manejan Disney y Pixar, pero la imaginación de Miyazaki realza el impacto visual de esta película, compensando cualquier desventaja técnica en animación que pueda tener contra algún clásico de Disney, con un carnaval de personajes y felicidad, repleto de colores, humo, vapores, y comida; Dios, la comida!; es casi otro personaje en este filme, platillo tras platillo de deliciosa comida japonesa, incluyendo yakimeshis, tepanyakis, bollos rellenos de algún componente sabroso (el no saber mucho de la gastronomía japonesa solo ensalza el atractivo de los platillos); con toda la animación a mano, Miyazaki trabajando de cerca con los animadores, y solo algún apoyo con las computadoras. Esto, a diferencia de My Neighbor Totoro, le brinda algunos aspectos realistas impresionantes, como a las enormes piedras labradas afuera del mundo espiritual.

Unos espíritus pasándosela bomba en el onsen donde trabaja Chihiro

Chihiro y sus padres manejaban por el campo hacia su nuevo hogar, cuando su padre toma un camino equivocado y se topan con un pueblito abandonado, lo que el padre llama “uno de esos viejos parques temáticos abandonados”, y deciden explorarlo. Los padres son convertidos en puercos cuando se sientan a devorar el festín de lo que ellos piensan es el único local abierto del lugar. Acto seguido el sol empieza a caer, y unos seres se empiezan a materializar en el pueblito. Chihiro, asustada, busca refugio y ve como un antiguo barco de vapor llega a la orilla del río y desciende un desfile de seres raros, como grandes peluches elegantes. Un muchacho, Haku, se acerca a Chihiro y le explica que está pasando, le explica que está en el país de los espíritus, los cuales visitan un gran onsen (baño termal, muy comunes en Japón), para relajarse y purificarse; le explica que los seres humanos no son bienvenidos y debe esconderse de la bruja Yubaba, la cual se convierte en un tipo de cuervo gigante por las noches, para vigilar su imperio desde las alturas, presumiblemente. Sus padres han sido convertidos en cerdos por Yubaba (por glotones) y le da indicaciones para que busque trabajo en el onsen, así Yubaba no podrá apoderarse de ella.

El comentario de Miyazaki hacia los caprichos del capitalismo está demasiado presente, los padres viajan en su auto extranjero (un Audi), y visten de playeras polo americanas. Cuando se encuentran con el puesto de comida, se sientan sin preguntar que onda con el puesto, ellos asumen que es un restaurante desatendido y pagarán después, y proceden a devorarse los suculentos platillos. Mientras trabaja en los baños termales, a Chihiro se le aparece el No-Face, un espíritu negro sin rostro, pero glotón, que devora comida y otros espíritus sin parar. Este consumo desmesurado, de influencia extranjera, puede ser un comentario de Miyazaki sobre los aspectos negativos del capitalismo. Él ha declarado en entrevistas que añora por un Japón antiguo, puede ser un conservador que como cualquiera extraña una época más sencilla, como la de su juventud; y también incluye mensajes de ecocidio, como cuando se aparece un “espíritu apestoso”, que parece una montaña de suciedad avanzando lentamente hacia el baño termal. Chihiro descubre que es el espíritu guardián de cierto río grande, que ha sido contaminado demasiado por las personas, y lo “cura” destapándolo de todos los objetos sucios que lo tenían congestionado.

La desagradable Yubaba

Chihiro, con su inocente manera de ser, encuentra el apoyo de algunos espíritus benévolos que la ayudan en salvar a sus padres, mientras, nosotros nos sumergimos en una colorida reinterpretación de la cultura japonesa, la de los baños termales, los suculentos festines que se les prepara a los clientes, y una cornucopia de interesantes personajes como una ranita que habla y un bebé gigante. Spirited Away es una fantasía que hace tributo a “Alicia en el País de las Maravillas”, así como El Mago De Oz, sobre la niña ingenua que busca su regreso a casa, pero en esta obra maestra de Miyazaki, uno encuentra algunos pedazos de su pasado personal, y de su imaginación, sumergidos en esta caricatura japonesa. Para niños y adultos por igual, es un infaltable de la animación y del cine mundial.

P.S. Aquí hay un buen video que explica más a fondo la relación entre el consumismo y la película:

4.5 / 5

Yeah Right!

23 Sep

Como poder estudiar el trabajo de Spike Jonze sin recurrir a su cornucopia de videos skate?, tan influyentes dentro del género, que dicen que prácticamente lo inventó con su debut Video Days (1991). Jonze, un ávido aficionado del BMX y del skate, empezó como fotógrafo para algunas revistas de aquella índole, antes de pasar a hacer videos para la marca de accesorios skate Girl y su subsidiaria Chocolate, las cuales patrocinaban a importantes figuras del skate y producían este tipo de videos, que se rolaban entre los adolescentes en los 90’s, para empujar sus marcas. Jonze también estuvo involucrado como fundador de esas marcas.

Owen Wilson en su cameo

Pensé que sería importante analizar los primeros videos de Jonze si es que quería comprender mejor su estilo fantástico, repleto de textura visual, que desarrollaría más tarde en cosas como Where The Wild Things Are, Her y Being John Malkovich, aparte de las decenas de videos musicales, los cuales le dieron realmente su lugar en la industria, por encima de los videos skates y sus largometrajes. Yeah Right! es la culminación de más de 10 años en el giro del skate, y se aprecia un sentido de innovación con la utilización de muchos efectos especiales que no eran acostumbrado en este tipo de videos, donde básicamente, se estaba acostumbrado filmar a los skaters haciendo trucos con la patineta, ollies y ese tipo de cosas, “rieleando” (deslizándose con la patineta por los barandales de escaleras), por toda la ciudad.

A ras de suelo, siguiendo a los skateboarders paralelamente, y utilizando el lente “fish eye”, prototipo de los videos skate que propuso Jonze en Video Days

Hay sketches entre los segmentos con la patineta, hay patinetas invisibles (gracias a que las pintaron de verde y las removieron en post), hay un sketch donde Owen Wilson se avienta un espectacular truco con la patineta (se ve muy creíble, pero es un simple truco de decepción) y una secuencia inicial durante los créditos con unas impresionantes tomas a ras del suelo de los skaters haciendo trucos en super súper slow-motion, gracias a una cámara que Jonze adecuó personalmente, le infunde una grandiosidad poética a la práctica urbana de la patineta. Yeah Right! es el primer video de la marca Girl donde se incorpora Ty Evans a co-dirigir videos con Jonze.

El gusto de Jonze por los paisajes urbanos, la comedia, el buen gusto en el soundtrack (que incluye desde Public Enemy, Joy Division, Ghostface Killah, y Prince, a música original de su hermano Sam Spiegel, alias Squeak E. Clean), el gusto por hacer el pastiche de las viejas series policiacas setenteras, como en su segundo skate video, Goldfish (1993), donde inicia con un skateboarder siendo perseguido por unos policías en pelucas y lentes oscuros…un año más tarde filmaría el video para “Sabotage” de los Beastie Boys, casi una réplica del concepto original en Goldfish.

Yeah Right! puede sonar como algo solo para los interesados en el skate, pero no lo dudes, es entretenido e innovador para el espectador casual.

3 / 5

Memento

2 Apr

Decidí hacer algo que rara vez tengo el tiempo para hacer, volver a ver una película que no había visto en años. Me daba curiosidad regresar a un filme que llevo como 18 años jurando es uno de los mejores filmes que he visto en mi vida…acaso es más hype de la nostalgia, y la película, realmente, no era tan buena como lo recordaba? Pues sinceramente disfruté inmensamente de Memento nuevamente, pero aprendí una nueva lección el día de hoy: un acertijo ya no es tan divertido cuando te sabes la respuesta. Pero todo bien, ya que eso me dio tiempo a enfocarme en otros aspectos de este clásico de Christopher Nolan, de la producción, el trabajo en cámaras de Wally Pfister, el contraste en el soundtrack de David Julyan, las actuaciones de Guy Pearce, Joe Pantoliano y Carrie-Ann Moss, y otras cosas, que en la primera vista de esta película, pues, te pueden pasar un tanto desapercibidas por andar ocupado decodificando la trama.

Al hablar de tramas innovadoras dentro del cine, no ha habido mayor referente desde que empezó el nuevo milenio que la película neo-noir de suspenso: Memento, es típico que en cualquier conversación sobre películas “complicadas”, alguien mencione a Memento (aunque ya sabemos que hay películas mucho más difíciles de entender, como Inland Empire de Lynch), pero la mención de Memento no es para menos, los hermanos Nolan (Christopher y Jonathan) lograron crear una obra sobre la amnesia a corto plazo, pues Leonard (Pearce) no puede retener nuevas memorias por más de cinco minutos.

Guy Pearce como Leonard Shelby

Leonard era un investigador de seguros, hasta que un ataque por parte de un par de ladrones, que él dice violaron y mataron a su esposa y a él lo dejo con esta amnesia, lo convierten en una especie de vengador que solo busca justicia para su esposa. Pero claro que cuenta con la gran, GRAN, desventaja de no poder recordar nada nuevo por más de cinco minutos, todo lo previo al ataque lo recuerda perfectamente, y dicen los especialistas que es muy de acuerdo con la condición de la amnesia anterógrada. Leonard mantiene un complejo sistema de fotos, notas y tatuajes para recordar la información, TODA la información, hasta el hotel y número de cuarto donde se está quedando. Constantemente lo sigue y cuida o vigila (según la apreciación de cada quién) el personaje de Teddy (Pantoliano), y entre los dos buscan al asesino de la esposa de Leonard.

Y Leonard recuerda a Sammy Jankis, siempre recuerda a Sammy Jankis (Stephen Tobolowsky). Era un hombre casado que sufrió la misma condición médica que él, y Leonard, como investigador de seguros, calificó el caso de Sammy como una farsa. Esto inevitablemente ocasiona una desgracia para Jankis y su esposa, que tanto lo quiere. Es el tatuaje más importante de Leonard, lo tiene en la muñeca izquierda, para poder observarlo a cada rato. Es una cosa más que le sigue dando propósito a la vida de Leonard.

Polaroids y tatuajes para recordar

Lo realmente innovador es como construyeron la historia a partir de una serie de escenas a color que van en reversa, es decir, la escena que estamos viendo antecede a la que acabábamos de ver, cada una sobreponiéndose por algunos segundos para que podamos hacer la conexión. Realmente es inútil explicarlo por escrito y puede parecer hasta tedioso leerlo. La otra secuencia de escenas son en blanco y negro, están intercaladas con las primeras, la diferencia es que las de blanco y negro siguen una secuencia normal, avanzan hacia el futuro, y comprenden en Leonard haciendo un recuento por teléfono hacia un desconocido, de cómo se han estado dando los sucesos. Ambas series de escenas se unen sutilmente al final, mientras Leonard agita una foto Polaroid, finalmente terminando de construir una trama general, que si estuviste poniendo atención, hace perfecto sentido.

El elenco es de lo mejor y más memorable de este trabajo de Nolan. Empezando por el propio Pearce (como Leonard Shelby), el héroe de la historia, un actor sumergido completamente en su papel. Pantoliano, inconfundible actor que también trabajó en The Matrix y los Sopranos, se mantiene en la delgada línea entre amigable y villanesco, como un tipo de simpático patán, la sutileza en su actuación impresionó incluso al mismo Nolan, quién tenía la preocupación de que fuera muy villanesco para su papel, un rol, que es importante no descifrar completamente sino hasta el final. Y Carrie-Ann Moss como Natalie, otro personaje que no sabemos cuáles son sus verdaderas intenciones con Leonard, si realmente pretende ayudarlo o solo quiere sacar provecho de su condición.

Jonathan Nolan si se da algunas libertades creativas con el guion, y si acaso hay algún detalle negativo sobre Memento es algunos de los monólogos dramáticos de Leonard, como cuando yace en la cama con Natalie, en medio de la oscuridad, y se avienta un soliloquio pretencioso, que incluye frases como “no he podido recordar olvidarte” y otras joyitas trilladas. Con tan pocos personajes quizás eran necesarios algunos monólogos extendidos para entender su condición y propósitos, pero pueden ser un poco pretenciosos cuando se les escucha, aunque Pearce los entrega con una rabia contenida, un talento del actor por mantener a la furia de su personaje confinada a lo sublime.

Pantoliano como Teddy

En cuanto a lo sonoro, la música de David Julyan resalta las diferencias en las escenas de color (música más conmovedora, con más pathos, mucho sintetizador) y las de blanco y negro (más ominosa y basada en efectos sonoros industriales aunque sublimes), un trabajo de soundtrack muy similar también a otras películas similares de aquella época como Mulholland Drive, para los que están interesados en analizar más a fondo el uso de música en las películas. La canción de “Something In The Air”, de David Bowie (artista inagotable fuente de buena música) aparece al final para los créditos, luego que la opción principal de Nolan, “Paranoid Android” de Radiohead, no se pudo negociar. Hubiera sido interesante que parte de la multifacética canción pensaba utilizar Nolan.

Memento, titulada Amnesia en español, es un ejemplo más de la fascinación de Nolan por las maquinaciones de la mente, del umbral entre la percepción y las falacias de nuestro consciente (llámese fallas en la memoria, en los recuerdos, en los sueños), que también ahondaría en Insomnia (2002), The Prestige (2006), Inception (2010) y algunos aspectos de la trilogía de Batman. Su debut, Following (1998) lo había establecido como un cineasta hábil para los elementos básicos de una producción (trabajó con un presupuesto hyper-pequeño, escribió, dirigió, retrató y editó), pero fue Memento el que le anunció al mundo que un genio del cine estaba en ciernes.

P.S. aquí Nolan explica la película:

4.5 / 5

The Devil And Daniel Johnston

20 Aug

El documental sobre el musico de culto Daniel Johnston. Puede que, como en mi caso, sigas pensando que el crudo, sincero y orgánico tipo de música que arroja este ícono del folk lo-fi no termine de convencerte en lo más mínimo, y distará mucho aquel día donde le puedas llamar “genio”, como todo mundo lo hace. Pero este filme por parte del director Jeff Feuerzeig es tan sincero, y labrado con tanto cariño, que no podrás dejar de empatizar con cada uno de los personajes que aparecen en la pantalla, y que han acompañado a Johnston desde su infancia; gente sencilla y común, que claramente no habían sido entrevistados antes, y que recurren al llanto cuando recuerdan los peores episodios de Johnston, todos relacionados a sus problemas mentales, principalmente lo que antes era conocida como la psicosis maniaco-depresiva, hoy en día: trastorno bipolar.

La popularidad de Daniel Johnston, como la conocemos hoy en día, empezó cuando Kurt Cobain anduvo usando por varios días una camiseta con la portada del álbum de Johnston: Hi, How Are You, y a partir de ahí se convirtió en el cantautor más conocido del underground, pero sus creaciones artísticas venían desde más atrás, como un niño precoz y creativo, hábil para dibujar, hasta que en la secundaria “perdió toda su confianza”, como dice su mamá. La degradación de su salud mental es inversamente paralela al ascenso de su carrera musical; Feuerzeig hace referencia al hostigamiento de la madre de Johnston hacia su hijo y como no lo bajaba de haragán, así como los principios Cristiano Fundamentalistas de la señora son el martirio de diario para Daniel. El director no deja de lado esta fuerte influencia religiosa sobre Daniel en esa conservadora comunidad en el estado de West Virginia, pero no lo utiliza como el chivo expiatorio de los demonios con los que carga el músico.

Daniel Johnston de joven

Daniel se escapa de su hogar y se une a la feria, viajando de ciudad en ciudad, hasta que después de tener un pleito con un trabajador del circo, acaba resguardándose en una iglesia de Austin, Tejas. La obsesión de Johnston por la música, especialmente los Beatles, lo llevan a improvisar canciones rudimentarias con un rústico rasgueo en la guitarra acústica, o un torpe golpeo en el piano; graba cassette tras cassette, y se presenta con los escritores de música y los disck jockeys locales, cuenta aún con el ímpetu de un niño inocente. Nadie de sus conocidos le auguran el éxito, y quién puede culparlos realmente…incluso lo supuestamente más elaborado de Johnston, como el reconocido Hi, How Are You, de 1983, supone un genio musical dentro de un chico con problemas mentales. Hay gente que si lo entiende a la primera escucha, como su primer manager Jeff Tartakov, quién de alguna manera representa a los aficionados de Johnston que adoran su música porque logran conectar de una manera muy especial con ella. Tartakov promueve fervientemente a Johnson, llega a ser su aliado más fiel que Johnston lo trata de la patada y llega a recibir los abusos por parte de la maldad oscura que se esconde en los problemas mentales de Johnston…recibe un tubazo en la cabeza por parte del músico que lo deja sangrando, y después es despedido por su “cliente”.

Sin embargo, en una secuencia bien editada, vemos a Tartakov cuando salió el documental (2006), como sigue empaquetando la música de Johnston, enviándola por correo a los compradores, y entregándole a Johnston sus debidas regalías…todo por el amor incondicional que le sigue teniendo a su música. La figura de Tartakov logra convencer al espectador que Johnson no llegó a ser una figura de culto solo porque todo mundo era buena onda con el “rarito”, sino que realmente podía llegar a indoctrinar a seguidores de sus canciones, con la supuesta “cruda honestidad” que sus composiciones poseen.

Daniel Johnston en el 2005

The Devil and Daniel Johnston nos muestra los acercamientos de Johnston con las grandes disqueras, que se pelean por su contrato a principios de los 90’s mientras el músico se encuentra en el manicomio. Los problemas mentales de Johnston llegan a tornarse más siniestros, especialmente después de un concierto que atiende de los Butthole Surfers (donde prueba el LSD por primera vez), y su comportamiento es cada vez más irracional y hasta malvado, hasta que una vez, cuando iba con su padre en la avioneta de este último, Johnston avienta las llaves de la avioneta a medio vuelo, debido a que se creía Casper el Fantasma. Algunos testimonios, como una de sus mejores amigas de Austin, dejan entrever que no todo era inocencia infantil con Johnston, que su enfermedad conllevaba tendencias más oscuras, hasta perversas y violentas…pero Feuerzeig ignora, en su mayoría, este aspecto de la vida de Johnston.

Finalmente vemos a Johnston en el 2006, años después de que su único álbum grabado profesionalmente Fun (1994) fracasó en el mercado. Vive con sus padres, que se preocupan que será de su hijo una vez que ellos no estén.

The Devil and Daniel Johnston es un gran trabajo hecho con cariño, no busca glorificar al artista, o convencernos de que en efecto Daniel Johnston es un genio musical, se enfoca, más bien, en construir su camino a través de cientos de pedacitos, de memorias del mismo Johnston y de los que lo han acompañado por ese camino que no ha sido fácil para él ni para los que lo rodean.

P.S. Aquí la canción “I Had Lost My Mind” de Daniel Johnston, como fue animada para el documental:

3.5 / 5

Kill Bill: Volume 1

12 Jul

Volví a ver esta película que no veía completa desde hace como 10 años. Pensé que mi supuestamente desarrollado gusto cinematográfico me iba a prevenir de disfrutarla como lo solía hacer, pero al final me dejó seguro de que la primera parte de esta saga de Tarantino es simplemente divertida y espectacular. Se ha hablado de la falta de “sustancia” de este filme, y de su caleidoscopio de influencias tomadas del cine grindhouse de artes marciales setentero, de manufactura asiática, que Tarantino se fumaba cuando trabajaba como empleado de un video-local en Redondo Beach, California; estoy convencido de que no solo Tarantino hizo este filme para apantallar a la audiencia, más que hacerla pensar, pero de que eventualmente Volumen 2 iba a traer a colación todo el trasfondo de la trama, articulada en los singulares diálogos que tanto gustan a los aficionados de este director.

Es una mujer, The Bride (Uma Thurman) vengándose, uno por uno, de los villanos que irrumpieron en su boda, mataron a su prometido, aparte de ocho personas más y la dejaron por muerta con un disparo en la cabeza…lo peor, que estaba embarazada. Una heroína con sed de venganza que se mueve por el inframundo del crimen con la ayuda de su katana japonesa; cortando, cercenando, picando y rebanando a cualquier “malo” que se ponga en su camino. Hay que ponerse en un estado mental frívolo antes de ver esta entrega de Tarantino, y dejar de lado las pretensiones críticas para otro momento, o sea esta mujer, y varios pasajeros, llevan sus katanas en el porta-katanas del avión, en un vuelo Okinawa-Tokio, y si eso, entre miles de cosas más, no te convence de que esta historia es de fantasía y para tomarse con un grano de sal, pues bueno, que te puedo decir.

Esta es, una película muy atractiva

Después de la masacre en su boda, La Novia eventualmente acaba en un hospital, recuperándose de una coma de 4 años, para despertar y realizar los horrores que han transcurrido, como que obviamente ya no está embarazada. Su misión hacia la venganza empieza haciendo un listado de los 5 miembros del Deadly Viper Assassination Squad que realizaron la matanza…ella solía ser miembro de este selecto grupo de sicarios (de ahí sus talentos para matar) y no nos es explicado aún en Volume I que fue lo que hizo para recibir tan deleznable castigo. Literalmente hace una lista, llamada la Lista de la Muerte, donde apunta los nombres y los va tachando conforme los vaya mandando al infierno. La película se va dividiendo en capítulos desde “La Novia Sangrienta” hasta “Desenlace en la Casa de las Hojas Azules”.

La primera en la lista es O-Ren Ishii, interpretada por Lucy Liu en su bella plenitud. La historia de O-Ren es contada en una viñeta de anime de 7 minutos; muestra el asesinato de sus padres y su propia historia de venganza, hasta su ascenso a ser la reina de los Yakuza en Tokio. Las animaciones serán del desagrado de varios, incluidos mis padres, quienes en ese momento dicen dejaron de ver la película, pero más allá de servirle a Tarantino para ahorrarse una clasificación más severa por parte de los censores, el dramatismo enmarcado por los colores vivos de estas escenas animadas eleva la historia de la villana a un terreno legendario, casi de fábula. Posiciona a O-Ren como una villana formidable, y hace que la misión de La Novia se vuelva más interesante.

La Novia hace una parada en Okinawa, buscando al legendario artesano de katanas Hattori Hanzo (el antiguo estelar del cine de artes marciales, Sonny Chiba), quién se ha retirado de su oficio desde hace décadas, y después de algunas escenas cómicas, lo convence para que le forje su propia katana, ya que la calidad del acero Hattori Hanzo es altamente apreciado dentro del mundo de los asesinos profesionales. La calidad de Tarantino para pasar de la comedia al pathos de la tierna empatía es para admirarse, hace uso de un excelente soundtrack (por supuesto), como en este caso “Kaifuku Suru Kizu” del filme All About Lily Chou-Chou mientras La Novia admira las katanas de Hanzo, dándole una delicadeza especial a la escena.

Deadly Viper Assassination Squad

Cuando La Novia llega a Tokio se viene uno de los retos más grandes que el director se ha echado encima, grandes escenas de peleas con katanas, incluida la de La Novia contra el grupo de guardaespaldas de O-Ren, The Crazy 88’s (si, son 88 ninjas con espadas), entre otros personajes que la protegen, como la colegiala de 17 años Gogo (Chiaki Kuriyama, estrella del filme japonés Battle Royale). Son escenas de mucha sangre fosforescente, acrobacias con la ayuda de cables (ni una escena con CGI) y si, muchas decapitaciones. El agarrón final entre La Novia y O-Ren es una escena de belleza japonesa inolvidable, “La Casa de las Hojas Azules”, en efecto, con nieve que cae suavemente, y una alfombra blanca en el jardín japonés que pronto se tiñe de rojo; de soundtrack las guitarras españolas del éxito, “Don’t Let Me Be Misunderstood”, en su versión disco por Santa Esmeralda, pero sin la voz ni la guitarra eléctrica, cabe mencionar que hasta ahorita, solo en el trabajo de Tarantino me ha tocado ver como un director escoge una pieza musical, pero decide sustraerle o agregarle instrumentos a la canción, el resultado es perfecto, para los que conocen esta escena, y puede uno reconocer el talento en el oído que uno debe de tener para tomar estas arriesgadas decisiones, no cualquiera…por mucho que me encanta el cine de Xavier Dolan, escuchar en su totalidad “White Flag” de Dido o “Wonderwall” de Oasis, en una película no es precisamente de las decisiones musicales más atinadas que he visto en el cine.

La novia regresa a E.U.A. para la segunda en su lista, Vernita Green (Vivica A. Fox), aunque los capítulos en la película no siguen este orden, de hecho el encuentro con Vernita es de las primeras escenas en la película. Para la segunda parte, Vol. II (2004), La Novia seguiría su camino de la venganza yendo contra los restantes de su lista: Elle Driver (Daryl Hannah), Budd (Michael Madsen) y Bill (David Carradine, de quién, aunque no aparece su rostro en Vol. I, si aparece su voz y su nombre en los créditos).

Kill Bill, la serie completa, puede definirse como un homenaje al cine asiático de las artes marciales, las referencias son muchas, algunas de las importantes son Lady Snowblood (1973), Game Of Death (1973, última película de Bruce Lee, y la referencia es clara en el traje amarillo entallado que La Novia porta cuando enfrenta al ejército de O-Ren), así como algunos trabajos del spaghetti western: Death Rides A Horse (1965)…este último género iba a tener una mayor preponderancia en Vol. II, el cual tiene en el oeste norteamericano.

Chiaki Kuriyama como Gogo

Muchos encuadres, efectos de paneo, zoom, siguen esta línea del homenaje al cine asiático tomando tendencias de filmación que eran prevalentes en aquel género y en aquél entonces, como el crash zoom que enfoca dramáticamente a un personaje en medio segundo, o los planos cenitales previos a una batalla, todo con gracia y elegancia, a cargo del director de foto, Robert Richardson. La alocada naturaleza de este filme, conjuntado con el frenético paso de la trama, los hará reconocer de inmediato el trabajo de la editora Sally Menke, fiel colaboradora de Tarantino que falleció en el 2010, y para ejemplificar su trabajo en Kill Bill, está la escena de la llegada de La Novia a Tokio, con la toma del avión (un obvio prop para fines nostálgicos), las tomas de la ciudad, la Novia en el aeropuerto, en la moto, O-Ren con su séquito en la limosina, Gogo manejando la limosina, la ciudad vista desde el vehículo, Sofie Fatale (Julie Dreyfus como la asistente personal de O-Ren) en su vehículo, la llamada a su celular y un flashback a la masacre en la boda…todo al compás de “The Flight Of The Bumblebee”, originalmente de El Avispón Verde…puede ser demasiada información para procesar en 5 minutos. Todo entra lindo y bonito gracias a la edición de Menke.

Es genial por donde se le quiera ver, yo creo que muchos críticos tuvieron problemas con lo presumido que puede ser Tarantino, extendiendo sus talentos con algo de vanidad. La violencia es tan inverosímil que ni siquiera vale la pena mencionarla, mucho críticos profesionales, me imagino, han visto peores cosas dentro de peores contextos. Vol. I es una de las mejores películas de los 00’s, más vivaz y dinámica que Vol. II; pero en cuanto a la segunda entrega, esa, es otra historia…o no, de hecho si es la misma historia, pero ya saben a lo que me refiero. Paz hermanos.

P.D. Ahora, la escena de La Novia viendo las katanas de Hattori Hanzo con “Kaifuku Suru Kizu” como parte del soundtrack:

4.5 / 5

%d bloggers like this: