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Kill Bill: Volume 1

12 Jul

Volví a ver esta película que no veía completa desde hace como 10 años. Pensé que mi supuestamente desarrollado gusto cinematográfico me iba a prevenir de disfrutarla como lo solía hacer, pero al final me dejó seguro de que la primera parte de esta saga de Tarantino es simplemente divertida y espectacular. Se ha hablado de la falta de “sustancia” de este filme, y de su caleidoscopio de influencias tomadas del cine grindhouse de artes marciales setentero, de manufactura asiática, que Tarantino se fumaba cuando trabajaba como empleado de un video-local en Redondo Beach, California; estoy convencido de que no solo Tarantino hizo este filme para apantallar a la audiencia, más que hacerla pensar, pero de que eventualmente Volumen 2 iba a traer a colación todo el trasfondo de la trama, articulada en los singulares diálogos que tanto gustan a los aficionados de este director.

Es una mujer, The Bride (Uma Thurman) vengándose, uno por uno, de los villanos que irrumpieron en su boda, mataron a su prometido, aparte de ocho personas más y la dejaron por muerta con un disparo en la cabeza…lo peor, que estaba embarazada. Una heroína con sed de venganza que se mueve por el inframundo del crimen con la ayuda de su katana japonesa; cortando, cercenando, picando y rebanando a cualquier “malo” que se ponga en su camino. Hay que ponerse en un estado mental frívolo antes de ver esta entrega de Tarantino, y dejar de lado las pretensiones críticas para otro momento, o sea esta mujer, y varios pasajeros, llevan sus katanas en el porta-katanas del avión, en un vuelo Okinawa-Tokio, y si eso, entre miles de cosas más, no te convence de que esta historia es de fantasía y para tomarse con un grano de sal, pues bueno, que te puedo decir.

Esta es, una película muy atractiva

Después de la masacre en su boda, La Novia eventualmente acaba en un hospital, recuperándose de una coma de 4 años, para despertar y realizar los horrores que han transcurrido, como que obviamente ya no está embarazada. Su misión hacia la venganza empieza haciendo un listado de los 5 miembros del Deadly Viper Assassination Squad que realizaron la matanza…ella solía ser miembro de este selecto grupo de sicarios (de ahí sus talentos para matar) y no nos es explicado aún en Volume I que fue lo que hizo para recibir tan deleznable castigo. Literalmente hace una lista, llamada la Lista de la Muerte, donde apunta los nombres y los va tachando conforme los vaya mandando al infierno. La película se va dividiendo en capítulos desde “La Novia Sangrienta” hasta “Desenlace en la Casa de las Hojas Azules”.

La primera en la lista es O-Ren Ishii, interpretada por Lucy Liu en su bella plenitud. La historia de O-Ren es contada en una viñeta de anime de 7 minutos; muestra el asesinato de sus padres y su propia historia de venganza, hasta su ascenso a ser la reina de los Yakuza en Tokio. Las animaciones serán del desagrado de varios, incluidos mis padres, quienes en ese momento dicen dejaron de ver la película, pero más allá de servirle a Tarantino para ahorrarse una clasificación más severa por parte de los censores, el dramatismo enmarcado por los colores vivos de estas escenas animadas eleva la historia de la villana a un terreno legendario, casi de fábula. Posiciona a O-Ren como una villana formidable, y hace que la misión de La Novia se vuelva más interesante.

La Novia hace una parada en Okinawa, buscando al legendario artesano de katanas Hattori Hanzo (el antiguo estelar del cine de artes marciales, Sonny Chiba), quién se ha retirado de su oficio desde hace décadas, y después de algunas escenas cómicas, lo convence para que le forje su propia katana, ya que la calidad del acero Hattori Hanzo es altamente apreciado dentro del mundo de los asesinos profesionales. La calidad de Tarantino para pasar de la comedia al pathos de la tierna empatía es para admirarse, hace uso de un excelente soundtrack (por supuesto), como en este caso “Kaifuku Suru Kizu” del filme All About Lily Chou-Chou mientras La Novia admira las katanas de Hanzo, dándole una delicadeza especial a la escena.

Deadly Viper Assassination Squad

Cuando La Novia llega a Tokio se viene uno de los retos más grandes que el director se ha echado encima, grandes escenas de peleas con katanas, incluida la de La Novia contra el grupo de guardaespaldas de O-Ren, The Crazy 88’s (si, son 88 ninjas con espadas), entre otros personajes que la protegen, como la colegiala de 17 años Gogo (Chiaki Kuriyama, estrella del filme japonés Battle Royale). Son escenas de mucha sangre fosforescente, acrobacias con la ayuda de cables (ni una escena con CGI) y si, muchas decapitaciones. El agarrón final entre La Novia y O-Ren es una escena de belleza japonesa inolvidable, “La Casa de las Hojas Azules”, en efecto, con nieve que cae suavemente, y una alfombra blanca en el jardín japonés que pronto se tiñe de rojo; de soundtrack las guitarras españolas del éxito, “Don’t Let Me Be Misunderstood”, en su versión disco por Santa Esmeralda, pero sin la voz ni la guitarra eléctrica, cabe mencionar que hasta ahorita, solo en el trabajo de Tarantino me ha tocado ver como un director escoge una pieza musical, pero decide sustraerle o agregarle instrumentos a la canción, el resultado es perfecto, para los que conocen esta escena, y puede uno reconocer el talento en el oído que uno debe de tener para tomar estas arriesgadas decisiones, no cualquiera…por mucho que me encanta el cine de Xavier Dolan, escuchar en su totalidad “White Flag” de Dido o “Wonderwall” de Oasis, en una película no es precisamente de las decisiones musicales más atinadas que he visto en el cine.

La novia regresa a E.U.A. para la segunda en su lista, Vernita Green (Vivica A. Fox), aunque los capítulos en la película no siguen este orden, de hecho el encuentro con Vernita es de las primeras escenas en la película. Para la segunda parte, Vol. II (2004), La Novia seguiría su camino de la venganza yendo contra los restantes de su lista: Elle Driver (Daryl Hannah), Budd (Michael Madsen) y Bill (David Carradine, de quién, aunque no aparece su rostro en Vol. I, si aparece su voz y su nombre en los créditos).

Kill Bill, la serie completa, puede definirse como un homenaje al cine asiático de las artes marciales, las referencias son muchas, algunas de las importantes son Lady Snowblood (1973), Game Of Death (1973, última película de Bruce Lee, y la referencia es clara en el traje amarillo entallado que La Novia porta cuando enfrenta al ejército de O-Ren), así como algunos trabajos del spaghetti western: Death Rides A Horse (1965)…este último género iba a tener una mayor preponderancia en Vol. II, el cual tiene en el oeste norteamericano.

Chiaki Kuriyama como Gogo

Muchos encuadres, efectos de paneo, zoom, siguen esta línea del homenaje al cine asiático tomando tendencias de filmación que eran prevalentes en aquel género y en aquél entonces, como el crash zoom que enfoca dramáticamente a un personaje en medio segundo, o los planos cenitales previos a una batalla, todo con gracia y elegancia, a cargo del director de foto, Robert Richardson. La alocada naturaleza de este filme, conjuntado con el frenético paso de la trama, los hará reconocer de inmediato el trabajo de la editora Sally Menke, fiel colaboradora de Tarantino que falleció en el 2010, y para ejemplificar su trabajo en Kill Bill, está la escena de la llegada de La Novia a Tokio, con la toma del avión (un obvio prop para fines nostálgicos), las tomas de la ciudad, la Novia en el aeropuerto, en la moto, O-Ren con su séquito en la limosina, Gogo manejando la limosina, la ciudad vista desde el vehículo, Sofie Fatale (Julie Dreyfus como la asistente personal de O-Ren) en su vehículo, la llamada a su celular y un flashback a la masacre en la boda…todo al compás de “The Flight Of The Bumblebee”, originalmente de El Avispón Verde…puede ser demasiada información para procesar en 5 minutos. Todo entra lindo y bonito gracias a la edición de Menke.

Es genial por donde se le quiera ver, yo creo que muchos críticos tuvieron problemas con lo presumido que puede ser Tarantino, extendiendo sus talentos con algo de vanidad. La violencia es tan inverosímil que ni siquiera vale la pena mencionarla, mucho críticos profesionales, me imagino, han visto peores cosas dentro de peores contextos. Vol. I es una de las mejores películas de los 00’s, más vivaz y dinámica que Vol. II; pero en cuanto a la segunda entrega, esa, es otra historia…o no, de hecho si es la misma historia, pero ya saben a lo que me refiero. Paz hermanos.

P.D. Ahora, la escena de La Novia viendo las katanas de Hattori Hanzo con “Kaifuku Suru Kizu” como parte del soundtrack:

4.5 / 5

Pusher II

16 Nov

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Por falta de concentración acabé viendo Pusher II antes que la Pusher original, fue solo cuando entré en el internet para investigar sobre la película que me percaté de mi semi-grave error pero eso no hizo mella en mi interés por seguir disfrutando la colección cinematográfica del director danés Nicolas Winding Refn, a quién entrevisté hace algunos meses, y, el equipo editorial de una de las revistas para donde escribo, suponiendo que yo ya era un experto en la materia sobre el tema, me infundió con la comisiva de elaborar un artículo más profundo sobre el cineasta en cuestión. Así que después de degustar las obras recientes, Neon Demon y Only God Forgives (Drive ya estaba en el bolsillo), me zambutí a los comienzos noventeros del director, empezando por la trilogía de Pusher, un clásico del cine independiente danés, que inició la carrera de Winding Refn y del actor Mads Mikkelsen, cuya cara de pescado hasta aparece con regularidad en los espectaculares de la Ciudad de México, estelarizando grandes producciones.

En Pusher II se retoman los sucesos sucedidos en la primera entrega, Mikkelsen es Tonny, el acompañante de Kim Bodnia en Pusher. De alguna manera Tonny fue para mí un personaje más interesante en la trilogía que el estelar de la primera.  Con un grande tatuaje en la nuca que dice “Respect”, Tonny se encuentra perpetuamente buscando ese respeto de los demás que tanto le elude; es obvio que para familiares y amigos es poco más que un retrasado mental, y Mikkelsen, interpretando a Tonny, es un extraño loco impulsivo, pero miedoso a la vez, aparenta un patético swag y es hasta cierto punto hábil para las actividades de un ladrón, sin embargo no parece ser intelectualmente brillante y tiene complejos que se resumen sencillamente como “daddy issues”…que más?, sufre de impotencia pero es cachondo, y finalmente, hay algo de caridad y empatía en su carácter, especialmente en una escena en donde se niega a asesinar…o sea vea usted querido lector el menjurje de sentimientos y emociones que Winding Refn escribió y que Mikkelsen, hay que ver para creer, interpreta a la perfección…en solo su segundo estelar.

Tonny y parte de su tatuaje "Respect"

Tonny y parte de su tatuaje “Respect”

Tonny sale de prisión y acude precisamente con su padre, el llamado “Duke” (Leif Sylvester), el jefe de una mafia que trafica con carros robados desde un supuesto taller de carrocería. Queda claro desde la primera escena juntos que el “Duke” no le tiene nada de respeto a su hijo, que es casi una decepción para él. Tonny le pide trabajo pero el “Duke” no quiere saber nada de él y seguramente de sus deudas, así que Tonny se roba un Ferrari para impresionar a su padre y al grupo de delincuentes, solo para que su padre lo regañe por idiota, ya que nunca se roba un auto de lujo a menos que ya haya un comprador interesado. Los problemas se le van acumulando a Tonny, pues su mejor amigo Ø le informa que Charlotte, una conocida de ellos, anda diciendo que Tonny es el padre de su hijo (algo que no sabemos con certeza, quizás ni sea cierto). Tonny visita al niño y a la mujer y se va acercando poco a poco a su supuesto hijo. Y mientras en fiestas la madre le presta más atención a conseguir cocaína y cigarrillos, dejando al bebé en un sillón o en el suelo. A Tonny le aflora el deseo de proteger a su primogénito, y ese instinto por sacar al niño del peligro y arreglarle la vida es como su propio inconsciente de poder decidirse finalmente de hacerlo para él mismo.

Winding Refn dirigiendo Pusher II

Winding Refn dirigiendo Pusher II

Esta secuela del 2004 logró mantener la frescura de la Pusher inicial a casi ocho años después de su lanzamiento, y vendría la tercera parte solo un año después, en el 2005. Es un Nicolas Winding Refn diferente, pero en su mejor habitat, escribiendo y filmando en su natal Dinamarca.

3.5 / 5

Children Of Men

15 Jun

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Children Of Men (Hijos De Los Hombres) es un claro ejemplo de como Alfonso Cuarón y Emmanuel “El Chivo” Lubezki pueden engendrar un mundo ficticio a partir de un impresionante despliegue visual que fortalece una trama medio endeble. Aunque siempre estará presente ese sentimiento de incredulidad en una historia de ciencia ficción, en este caso basada en la novela homónima de P.D. James, sin embargo para la versión fílmica Cuarón decidió no dar explicaciones de porque en el futuro la raza humana se había quedado sin la capacidad para procrearse. Se aluden a temas ecológicos, así como hasta un castigo divino, no se sabe, y tampoco se clarifica del todo en la novela de James, aunque si se trata de buscar con más ahínco una explicación…lo cierto es que la sociedad ha llegado a un nivel de putrefacción donde alguien, o quizás la naturaleza misma, ha decidido que no merece seguirse procreando.

Inglaterra es la última nación que aún funciona, aunque remotamente, como el último país civilizado del mundo. Al parecer en este futuro, en el 2027, eso no es decir mucho, pues el paisaje urbano que nos pintan Cuarón y Lubezki es desolado, húmedo (bueno, eso no es nada nuevo), repleto de terrorismo y opresión. El país ha logrado mantener su relativa estabilidad al imponer un régimen autoritario que encierra y ejecuta a los inmigrantes ilegales, los cuales han estado entrando a raudales (Cuarón no muestra en qué estado se encuentra el resto del mundo, pero así ha de estar si millones quieren entrar a esta Inglaterra al borde de las ruinas). El panorama es nihilista, pero el lente de Lubezki, simplemente virtuoso filmando lo que sea, le da un extraño aura atractivo a el muladar que es la sociedad moderna; es decir se ve más bien hermosamente desgastada que destruida. children of men 1

El mundo se encuentra particularmente deprimido en el día que nosotros empezamos a ver la historia, el “Bebé Diego” ha sido asesinado en Argentina. La persona más joven del mundo, de 18 años, fue acuchillada cuando se negó a firmar un autógrafo. En medio del caos, un agodinado servidor público, Theo Faron (Clive Owen), vive su condición de perpetuo miedo con resignación, solía ser activista junto a su novia Julian Taylor (Julianne Moore) hasta que se separaron después de la pérdida de un hijo durante una pandemia global de la influenza en el 2008. Tras sobrevivir un atentado terrorista por parte de los Fishes, grupo de activistas/terroristas que demandan la igualdad para los inmigrantes, Theo es secuestrado por ellos mismos, y resulta que Julian ha avanzado bastante dentro de la estructura de los Fishes, pues ahora es su líder…y busca de Theo que él le pueda conseguir unos documentos de tránsito para que se pueda trasladar la joven africana Kee (Claire-Hope Ashitey) hacia la costa a un barco clandestino llamado el “Tomorrow”, el cual la transportará hacia una isla remota, donde se dice ejerce su jurisdicción el The Human Project (un organismo que se entiende lucha por la supervivencia de la raza humana).

Jasper

Jasper

Theo, Julian y Kee hacen equipo con Miriam (Pam Ferris), quien funge como la enfermera/figura materna del grupo, y con Luke (Charlie Hunnam), el segundo al mando de los Fishes; y todos se dirigen en carro a la costa, aunque pronto tienen al gobierno, a otros activistas y a traidores dentro de sus conocidos persiguiéndolos con el fin de que Kee no llegue al barco. Cuarón y Lubezki se aprovechan de la intensidad de la persecución para filmar unas de las secuencias de acción más celebradas en los últimos años, es fascinante observar el gusto de Cuarón por las escenas de una sola toma larga (o varias escenas modificadas en post-edición para que tengan el efecto de ser una misma) conjugado con el género de acción, especialmente aquella escena donde el equipo es interceptado en una emboscada y es necesario que escapen manejando en reversa; las balas vuelan por doquier y la sangre salpica todo, la escena es intensa pero sin ser forzada, de lo característico de Cuarón en esas escenas largas, quizá así lo prefiere para dejar respirar la escena de vez en cuando, con momentos de silencio en medio de toda la acción, lo que tensa más los nervios.

Theo se refugia de vez en cuando con su gran amigo y mentor Jasper, interpretado por un cálido y gracioso Michael Caine de pelo largo, el hogar de Jasper es todo lo que le hace falta al mundo, está en medio de la naturaleza, construido de madera y piedra, y en el interior se escucha buena música de todo tipo y se fuma la mejor mota. La mayoría del soundtrack es incidental, a excepción de las rolas que suenan en la casa de Jasper, desde el agresivo industrial de Aphex Twin, hasta una alucinante interpretación (cover) de “Ruby Tuesday” de los Rolling Stones. En esta distopia británica Cuarón no la deja desprovista de los placeres de las décadas pasadas, no es Metrópolis o Blade Runner; como Back To The Future II nos enseñó, el futuro va a ser mucho, mucho más familiar de lo que pensamos. children of men 2

La humanidad pende de un hilo y depende de Theo y Kee poder llegar a la meta y salvarnos a todos. Para haber sido una propuesta bastante ridícula, el acierto de Cuarón y de Lubezki es introducirnos en un mundo que ya en el 2016 parece muy reconocible, a base de una meticulosa preparación de efectos especiales, de trabajo en edición y simplemente del talento de Lubezki con la cámara (una vez admiré su típica toma de “copas de los árboles meciéndose con el viento: una historia de belleza y ominoso siniestro”). Aparte de Gravity, y de una Great Expectations que vi a medias, y claro de Y Tu Mamá También en su momento, creo que no le he dedicado el tiempo al trabajo del gran director Cuarón, quizás con esto ya pase finalmente a la segunda entrega de Harry Potter.

4 / 5

Martyrs

2 Jun

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Tratando de sobrellevar la desgracia en estos días de que no he podido ir a ver La Bruja, decidí saciar mi antojo por una buena película de terror con un ejemplar del llamado Nuevo Extremismo Francés, un movimiento cinematográfico de aquel país reconocido por su extrema violencia y el sadismo rampante dentro de sus tramas, en este caso la película del 2008, Mártires (Martyrs), del director Pascal Laguier. Se ha comparado a este filme con otros trabajos del género extremista como Haute Tension (2003) o Inside (2007), pero Martyrs me estuvo sorprendiendo sucesivamente conforme avanzaba cada minuto de la trama y pasa de ser un seudo-slasher film a (y después de que la trama se ha desdoblado varias veces) un esotérico filme que se pregunta, que hay después de la vida?; una premisa final que ha asqueado a varios críticos, quienes se han decantado por puntualizar lo pretencioso que llegó a ser esta película de terror.

Manteniendo todo desde su correcta perspectiva, Martyrs es un viaje hacia lo más recóndito del cuerpo humano, en completa inversión opuesta, de lo que 2001: A Space Odyssey fue un viaje hacia lo asequiblemente alcanzable del cosmos…ni por asomo pretendo comparar la calidad de ambas películas, siendo que 2001 es, a mi consideración, el punto más alto que ha alcanzado el séptimo arte; pero me refiero a las intenciones de ambos trabajos solamente. Más allá de la supuesta pretenciosidad de Laguier, lo que si me cautivó fue como Martyrs encontraba una portezuela por donde seguir su recorrido en momentos que parecía que su trama había llegado a su fin, y no a manera de giros dramáticos, o twists, al estilo del horror asiático. En algunas escenas, literalmente había una puerta secreta de salida hacia niveles más bajos donde se escondían secretos más oscuros.

"Come again?"

“Come again?”

Las mártires son las dos muchachas que podemos ver en el material promocional, son las actrices Mylène Jampanoï y Morjana Alaoui. Al principio vemos a Jampanoï interpretando a Lucie Jurin, una niña que estuvo encerrada y encadenada por años o meses (no sabemos) en un viejo edificio industrial por algunos misteriosos individuos y que logró escapar de sus captores para acabar en un orfanato, ya desde entonces la acecha la imagen de una mujer desahuciada que no solo la asusta como cualquier espectro común, sino la acuchilla y le golpea la cabeza contra la pared. 15 años después Lucie ubica la casa de la pareja que la mantuvo cautiva y torturada, una familia normal francesa (chéquense la aparición actoral del prodigio de la dirección, Xavier Dolan, como el hijo de la familia), y Lucie no pierde el tiempo en despacharse a toda la familia con una escopeta de doble barril, para la consternación de su amiga Anna (Alaoui), quien la espera a poca distancia de la casa, y ha permanecido como su única amiga desde aquellos tiempos infantiles en el orfanato.

Es desde a partir de los 10 minutos de que empezó la película que comentar sobre lo que sigue podría ser considerado como spoiler. No exagero en decir que a los 10 o 15 minutos parece que la película está lista para concluir, pero gracias a los aspectos más exóticos de la trama, como sus roces con lo paranormal y con lo existencial, sigue descendiendo por agujeros siniestros hasta concluir en algo que, me da pena de admitir, se me hizo grotescamente bello. Laguier deja hasta cerca del final de la película que se deje entender el verdadero significado del título, Mártires en plural, similar a como te cae el veinte sobre el título Ladrones de Bicicletas, cerca del final de aquel clásico italiano. El soundtrack le queda un poco a deber a la película, especialmente el final, una aguada balada acústica llamada “Your Witness” por parte de Seppuku Paradigm, que no encaja con las ambiciones existenciales del desenlace. Y hablando del final, a ver quien se acuerda del video para “Just (You Do It To Yourself)” de Radiohead.

Fresca en su concepto, Mártires no deja de ser un ejercicio en nihilismo que definitivamente no es apto para el público general. Pero si es interesante para los adeptos al género del terror, en el sentido de encontrar temas frescos sobre la mesa, simplemente algo nuevo que no había sido intentado antes.

3.5 / 5

I Am Trying To Break Your Heart: A Film About Wilco

29 Jun

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Cuando de rockumentales se trata, pocos pueden educar más acerca de la ineficiencia de la industria musical a principios del siglo XXI (etapa crítica que marcaría su futuro) y la ejemplificación de algunos de los errores más graves que se cometieron para mandarla completamente en picada, que I Am Trying To Break Your Heart; donde se recuenta la odisea del grupo de Chicago, Wilco, por producir y distribuir su tercer álbum, Yankee Hotel Foxtrot. Se me sigue haciendo gracioso, incluso al escribir estas líneas, el montón de sucesos fortuitos (e improbables) para llegar a la serendipia que es la carrera de Wilco y que puedan seguir pisando los escenarios hoy en día; cualquiera de esos sucesos hubiera sido diferente y Jeff Tweedy hubiera visto más de aquellas veces como cuando en el filme llega a un Wendy’s con su esposa e hijo y no tiene dinero para comprarles algo (su esposa traía $6 dlls en el bolsillo).

Quizás el primer esbozo de buena suerte hacia el grupo fue el estado general de la industria musical en ese entonces, es decir, exactamente cuando las plataformas Peer-2-Peer del internet empezaron a hacer mella en las disqueras (más o menos el breve año que Napster estuvo vivo en 2001). Era una nueva y terrible situación para las grandes compañías de la música y los ejecutivos tenían miedo y premura al momento de tomar desiciones; un poco de tiempo después y los ejecutivos ya hubieran estado un poco más calados como para lidiar con Wilco de la manera que lo hicieron.

Sam Jones filmando a Jeff Tweedy

Sam Jones filmando a Jeff Tweedy

El director Sam Jones filma, en blanco y negro para quitarle un poco la vigencia a este antiguo tema de disqueras vs. bandas, a partir de que el baterista Ken Coomer es reemplazado por el más versatil Glenn Kotche (quien permanece hasta la fecha). El último álbum de Wilco no había vendido como su disquera Reprise lo hubiera esperado, la cual era propiedad de Warner Bros., la cual a su vez era propiedad de Time Warner, la cual se fusionó con AOL en el 2001. Un desmadre de corporativos que tenían a Reprise nerviosos, especialmente después de que Warner Music despidió a 600 empleados por bajos rendimientos en las ventas; así que cuando Wilco entregó el hermoso, pero relativamente difícil de digerir Yankee Hotel Foxtrot, el cual era más ambicioso en cuanto a los terrenos sonoros que pretendía explorar, los ejecutivos de Reprise declararon que era un álbum sin un target claro, dificil de delinearle una estrategia de marketing específica. No lo iban a lanzar.

Podemos ver que el proceso creativo para este álbum fue especialmente tortuoso para Jeff Tweedy; el multinstrumentalista Jay Bennett, y quien lo ayuda a componer la música de las canciones, es una fuerza importante dentro del grupo, es el que propone experimentar con nuevos sonidos, y diferentes instrumentos, lo que a final de cuentas fue de lo más celebrado en YHF; sin embargo Tweedy se ve adisgusto durante el proceso, sufriendo cada discusión con Bennett al punto de en una ocasión ir a vomitar al baño. Bennett, perfeccionista y necio, discutía por cualquier pequeño pretexto.

Lo increible sucedió cuando Reprise dio de baja a Wilco, pero inexplicablemente, y después de invertir miles de dólares en la grabación del álbum, dejaron que se fueran a otra disquera con todo y el disco bajo el brazo. Se los regaló, así tal cual, debido a la mala propaganda que el sello ya estaba generando dentro de la prensa. La banda, junto con su manager Tony Margherita, encontró en la otra disquera Nonesuch Records (ironicamente también propiedad de Warner) a un grupo de ejecutivos jóvenes que apostaban por la propuesta musical. Nonesuch (y técnicamente Warner) compró el disco y lo lanzó a la venta, siendo hasta la fecha el éxito más grande de Wilco y seguramente uno de los mejores discos de la década. Reprise, aprendiendo de su error, apostó por otras propuestas musicales interesantes como Los Flaming Lips, y en general la industria volteó a ver a grupos alternativos como posibles fuentes de los ingresos que tanto les hacían falta.

Jones es paciente en su dirección, no le tiembla la mano, ni recurre a tendenciosas cortes de edición, cuando los ejecutivos de Reprise cuestionan a Tweedy en una plática improvisada sobre los avances del nuevo álbum, insinuando si va a ser un éxito como A.M. (el primer álbum) o un fracaso como Summerteeth (el segundo), Tweedy solo trata de ser cortés. Pero quizás demasiado paciente, un director más perspicaz hubiera encontrado la manera de filmar el despido de Bennett a mitad del filme, sin embargo solo nos quedamos con las palabras de Tweedy describiendo como sucedió (básicamente lo tenía harto).

Y finalmente la música, hay interpretaciones completas de canciones del álbum como Kamera y Jesus, Etc. (quizás la mejor canción de la banda). Entre el estudio y su espacio privado en el “Wilco loft”, Sam Jones logró documentar a este grupo de Chicago sufriendo las de caín durante esta etapa de transición para la industria musical.

Chéquense la interpretación de Jesus, Etc. como parte del documental

4 / 5

Punch-Drunk Love

21 May

punch drunk love

Una de las películas más confusas de Paul Thomas Anderson vino en la forma de una comedia romántica con Adam Sandler; bueno, no llegaría al punto de llamarla comedia, sino más bien drama, y hasta de suspenso. Lo que pasa es que Sandler es inherentemente cómico, no por nada tiene la carrera que tiene como comediante, pero que a partir de roles seudo-dramáticos como este lograría consolidarse como buen actor en trabajos como Funny People (2009), mientras seguiría mamando millones como cineasta y trabajos como That’s My Boy (2012), la cual no pienso ver jamás aunque admiro a Sandler y Andy Samberg como comediantes.

Pero más interesante aún es este intermedio en el catálogo de Anderson, entre las dinámicas, pero pesadotas, películas noventeras como Boogie Nights (1997) y Magnolia (1999), y su periodo contemplativo algunos años después con There Will Be Blood (2007) y The Master (2012). Punch-Drunk Love (2002) es un matrimonio entre sus dos estilos cinematográficos de esos dos periodos diferentes, el manejo de cámaras anárquico y la edición frenética de sus trabajos noventeros darían paso al estilo clásico empezando con There Will Be Blood, Punch-Drunk Love es un punto intermedio.

Sandler con el harmonium, instrumento musical torno al cual fue armado casi todo el soundtrack

Sandler con el harmonium, instrumento musical torno al cual fue armado casi todo el soundtrack

En el valle de San Fernando, en Los Ángeles, Barry Egan (Sandler) vive una vida solitaria, es empresario de media monta, opera un tipo de comercializadora que coloca productos para el baño, su vida es tremendamente aburrida por todos lados. El amor llega a su puerta, o más bien a la de su negocio, en la forma de Lena (Emily Watson, por aquellos años que parecía despegar como una de las grandes actrices del mundo). Sin embargo al mismo tiempo que Barry empieza a cortejar a Lena se ve involucrado en una situación peligrosa donde un criminal interpretado por Philip Seymour Hoffman lo acosa para recuperar una supuesta deuda. Barry se encuentra perseguido por unos criminales al mismo tiempo que supera sus propias inseguridades para aventarse a conseguir el único amor sincero que quizás ha experimentado en toda su vida.

Algunos personajes importantes de la industria la han llamado su comedia favorita, a mí no se me hizo algo excepcional para los estándares de PTA, más como una curiosa entrega para entender la obra general de este excelente cineasta.

P.S. Aquí un buen intercambio entre Sandler y Hoffman

3/5

Los Angeles Plays Itself

30 Mar

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Inicié la degustación de este proyecto como un referente de la riqueza arquitectónica que existe en esta ciudad, pero resultó ser mucho más. Es un documento minucioso de, parece, cada una de las apariciones que hace la ciudad de Los Ángeles en las películas; y considerando que es la capital de la industria del cine a nivel mundial, pues son cuantiosas. El director Thom Andersen es un “angelino” de toda la vida y su pasión por su ciudad es sincera, tanto que odia algunos cachitos de ella, especialmente Hollywood, tanto por un espacio geográfico sobrevaluado, hasta por lo que representa, una simplificación de su ciudad, por parte de ejecutivos de cine ineptos, proyectando hacia el mundo una ciudad superficial, con una historia truculenta, si es que acaso se molestan por mostrar su historia en las películas.

Los Angeles Plays Itself hace recapitulación del vasto número de historias en el cine que han tenido lugar en susodicha ciudad, cien años de trabajos, más de 200 “sampleados”, desde el cine clásico de los 40’s como Repo Man y Rebelde Sin Causa, con el exageradísimo James Dean, hasta lo más reciente (en aquel entonces 2003) como Mulholland Dr., pasando por trabajos más emblemáticos de Los Angeles como escenario como Chinatown, L.A. Confidential y (no es broma) Who Framed Roger Rabbit?. Verás, lo que al Sr. Andersen le emputa es que mientras más se involucran las producciones con la historia de Los Angeles, más la distorsionan. En Chinatown, la intención de Roman Polanski es más seria en documentar las “California Water Wars” de los 20’s, y en Roger Rabbit, a manera más comica, también se insinúa un pasado de la ciudad moldeado por truculentos negocios y pactos por debajo de la mesa. Nada de eso, dice Andersen, las tranzas de los políticos locales estaban ahí en primera plana para que todo mundo las pudiera ver.

Una de las escenas en Speed de los 90's, cuando un autobús fue realmente levitado por encima de Downtown

Una de las escenas en Speed de los 90’s, cuando un autobús fue realmente levitado por encima de Downtown

El documental se divide en “La Ciudad como Fondo”, “La Ciudad como Personaje” y “La Ciudad como Sujeto”. Pero después de tres horas de filme, yo me quedé con otro tipo de sub-divisiones para el proyecto, temas importantes de la ciudad que me consta, después de haber vivido ahí algunos años, son los problemas perpetuos de esta mega-metrópolis. Temas como el mencionado problema del agua, la policía (cuya opresión tomó un rol importante durante las revueltas de 1992), el transporte público (o falta de), la cultura predominante del carro como casi único método de transporte, y claro, las tensiones raciales. Andersen tambien repasa temitas menos importantes, pero que enriquecen la experiencia de ver este documental, como el número telefónico ficticio que aparece en casi todas las películas; o documenta el ascenso, apogeo del área de Bunker Hill como vibrante centro de clase media de la ciudad, hasta su descuido ya para las épocas de Cobra (con Sylvester Stallone); hasta su reciente renacimiento (el Walt Disney Concert Hall por Frank Gehry se encuentra ahí).

Hablando de la sala de conciertos Walt Disney, mi platillo principal, la arquitectura angelina, también es analizada, no con la importancia que yo me esperaba, pero se documenta casi todas las apariciones del edificio Bradbury en Downtown, con su interior gótico impresionante que pudimos apreciar en Blade Runner; de igual manera se presentan las diferentes facetas de la casa Ennis en Los Feliz de Frank Lloyd Wright, casi siempre el resguardo de algún exótico villano. Union Station también es analizado, así como el “futurista” LAX, especialmente la torre de control tipo Jetsons, que no funcionó y ahora es un restaurante. Andersen se lamenta que otros trabajos de Lloyd-Wright, impresionantes casas en los Hollywood Hills, y de otros importantes arquitectos, casi terminan también como las mansiones de algún villano cocainómano.

En fin, un interesante documental para aquellos que gustamos de seguir estudiando esta ciudad tan complicada como los es Los Ángeles, el trabajo de Andersen debe de ser también un referente para aquellos que no han tenido la oportunidad de diferenciar a la verdadera ciudad con lo que Hollywood quiere que nos creamos.

3.5 / 5

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