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The Good, The Bad And The Ugly

2 May

Este clásico del género western italiano fue incomprendido en su momento no tanto por falta de mérito artístico pero por simple esnobismo crítico, era impensable que un “spaghetti western” pudiera ser arte. Pero con el paso de las décadas solo se ha comprobado la calidad del trabajo del director Sergio Leone, el compositor Ennio Morricone, el cinematógrafo Tonino Delli Colli, así como el resto del equipo de producción italiano, y también los extras de Italia y España (donde se llevó a cabo la filmación) que le dieron color y realidad a este mundo cinematográfico. El mismo Roger Ebert revisó su antigua reseña de 1967 ahora para el nuevo milenio y acepta que había una predisposición por parte de la crítica para denigrar las producciones italianas de aquel género, solo para concluir que El Bueno, el Malo y el Feo es una de las mejores películas jamás realizadas.

La falta de sabor americano era una supuesta debilidad de la película, pero el género había perdido el brillo de la década pasada, cuando John Wayne, en películas como The Searchers, acaparaban las ventas en la taquilla. Leone tomó prestadas algunas técnicas del director John Ford para volver a retratar el viejo oeste con elegancia, utilizando esas tomas abiertas, retratando a los personajes a la distancia para después combinar la escena con dramáticos acercamientos a los rostros, de esa manera incluyendo la belleza del terreno desértico junto con las ansiedades de los personajes. Los sets mediocres de Hollywood fueron abandonados a favor de los paisajes rocosos del mediterráneo europeo, exaltando aún más el realismo de la cinta, y que se puede decir de la música que no sepa todo mundo, a excepción, quizás, de que se trata del soundtrack más reconocible de la historia, incluso para muchos que no la han visto; lo inconvencional de los números de Morricone, con gritos, aullidos, percusiones extrañas, tronidos, silbidos, etc., seguiría inspirando a muchos dentro de la industria musical muchos años después del estreno de la película, como por ejemplo lo que fue el primer sencillo de Gorillaz, “Clint Eastwood”. 

Lee Van Cleef como “Angel Eyes” o El Malo

Tampoco vamos a decir que Eastwood es una finura de la actuación (acaso alguna vez lo fue?), pero gracias al guión de Leone y otros italianos, habla muy poco, pero lo que si sabe hacer es sostener una mirada matona en el solazo…su personaje, el famoso “Hombre sin Nombre” (suena mucho mejor en español, hay que decirlo), es puro misterio, no se sabe de donde vino o a donde va, solo que sobrevive día a día. Algunos le dicen “Blondie”, por lo guero, y es el supuesto Bueno, del título de esta obra. Él tiene una relación incómoda con el Feo de la película, el grotesco bandido mexicano Tuco (Eli Wallach), a quien lo anda buscando la ley; así que “Blondie” lo entrega para cobrar la recompensa, para después soltarlo poco antes de que lo ejecuten y entre los dos se dividen la recompensa para llevar la farsa al siguiente poblado. Un día “Blondie” se cansa de la compañía de Tuco y simplemente lo abandona en el desierto, sin agua ni comida. Por azares del destino Tuco sobrevive y busca vengarse de “Blondie”. Así los hombres siguen con sus rencillas hasta que descubren un secreto, hay una una fortuna en monedas de oro escondida en un cementerio, para su desgracia solo uno de ellos sabe que cementerio, pero el otro sabe en qué tumba están las monedas enterradas. Así que muy a su pesar van a tener que viajar y colaborar juntos si quieren dar con el botín. 

El oro le pertenece al ejército confederado de la guerra civil norteamericana, quienes lo escondieron en lo que termina la guerra. La trama del Bueno, el Malo y el Feo tiene lugar en aquella época, durante la guerra civil. Mientras tanto el caza-recompensas “Angel Eyes” (el Malo de la película) anda trás la pista de un tal Bill Carson, y eventualmente se topa con “Blondie” y Tuco, y su aventura por recuperar esa fortuna. Los tres se van peleando hasta terminar en el icónico “mexican stand-off”, o sea los tres apuntando con la pistola, para ver quién se queda con el tesoro (de fondo suena “El Trio” de Morricone). Ya para estas alturas, o sea estamos hablando del final de una película de TRES horas, uno , entiende un poco el gusto de Sergio Leone por dramatizar lo que él entiende por el viejo oeste, sus filmes son casi como un ejercicio para ver hasta dónde puede llevar el cliché/estereotipo del género. Hay mucho descaro en su estilo y eso es a veces lo más refrescante de sus películas. Eso fue en parte lo que no sedujo a los críticos de la época, quienes estaban más acostumbrado al western del viejo Hollywood.

Eli Wallach como Tuco o El Feo

Pero quizás la mayor sorpresa para aquel que deguste este trabajo por primera vez sea lo tremendamente graciosa que es esta película, es en serio, es un guion retacado de chistes y bromas que, fíjese usted, como aligera la carga dramática de un western de tres horas. Y en efecto, el guion fue escrito por el dúo Age & Scarpelli (Agenore Incrocci y Furio Scarpelli, respectivamente), reconocidos por su trabajo dentro de la sátira. El humor inesperado es sorpresivo, así como la calidad de la producción para reproducir una tipo de mini-película dentro de una película, me refiero a las escenas de acción de la guerra civil, que por momentos se sienten como un elaborado espectáculo del cual “Blondie” y “Tuco” solo son espectadores.

The Good, The Bad & The Ugly duró por muchos años como una película incomprendida; pero finalmente el trabajo de esta producción italiana se ha beneficiado por la opinión más progresiva de las últimas décadas y ahora está disponible para aquellos que desean degustar un ícono del cine internacional.

P.S. Aquí el duelo final entre el Bueno, el Malo y el Feo; solo para los que ya la vieron y ya saben cual es el desenlace, es una escena que vale la pena revisitar:

4.5 / 5

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American Sniper

2 Sep

american sniper 1

Déjenle a Clint Eastwood que dirija un filme sobrio, directo, sin tantos rodeos. Así fue como percibí a Francotirador, la cual tenía su dotación de acción pero no era el espectáculo de Zero Dark Thirty, tanto en dirección como en intriga (platicábamos en el post de esa película como la película de Kathryn Bigelow es un poco más ambigua en su posición sobre los conflictos en el medio oriente, más interesada en describir los operativos militares). Mientras que otras películas norteamericanas han fracasado en taquilla con esta temática que juzga la intervención de Bush hijo en Iraq, Eastwood se mantiene alejado de hacer algún comentario político sobre esta serie de guerras, mejor enfocándose solamente en la historia de Chris Kyle y sus problemas en el campo de batalla y aún más intrigante, sus problemas fuera de él, cuando regresa a casa y se supone debe incorporarse a su vida familiar, lo cual es muy difícil para muchos veteranos con el PSD (trastorno por estrés postraumático).

Bradley Cooper, en quizás su mejor performance hasta la fecha, es el francotirador Kyle (el que ahora es según los anales militares estadounidenses, el francotirador más letal de su historia). Al principio un simple vaquero de rodeo perdido, sin rumbo ni motivación, lo único que conserva son los consejos de su padre cuando era niño, sobre cómo debía de utilizar sus fuerzas para proteger a los más débiles de los “lobos”, porque según su padre, hay tres tipos de personas: lobos, ovejas y perros ovejeros (los que protegen). Los atentados a las embajadas norteamericanas de 1998, que dejó a cientos de muertos y creo consciencia en los americanos sobre el grupo terrorista al-Qaeda, fue la motivación que Kyle necesitó para enlistarse en el ejército y cumplir no uno, pero cuatro tours por Iraq, lo que lo convierte en una leyenda (literalmente su apodo es “Leyenda”) pero mentalmente conmocionado. Pasan más de diez años y en ese transcurso conoce a Taya (Sienna Miller) quien se convierte en su esposa y con quien cría a un par de niños. Los problemas de Kyle para poder dejar en Iraq su coraje hacia las injusticias del mundo, y las atrocidades en el campo de batalla que se van a acumulando en su memoria, son la fuente de sus problemas con su esposa.

Cooper y el general en el set, Eastwood

Cooper y el general en el set, Eastwood

La figura del perro ovejero es algo que siempre ha estado presente en los trabajos de Eastwood, a pesar de todo, sus obras más representativas siempre son acerca del personaje solitario haciendo justicia por su propia mano (a beneficio de los inocentes y en detrimento propio). Añadiendo a eso está el perene espíritu ultra-patriota del director que en este caso casi eleva a Chris Kyle al estatus de santo; hay escenas donde el personaje de Cooper se ve obligado a ejecutar a distancia a mujeres y niños, pero como lo deja claro Eastwood, no tenía de otra. También como buen republicano, Eastwood hace resonar otra constante de sus películas…la violencia es un elemento necesario para mantener el orden natural donde el bien triunfa sobre el mal; para ello, como muchos otros republicanos también te podrán decir, se necesitan pistolas y los derechos para portarlas.

La película está basado en el libro del verdadero Kyle, “American Sniper”; pero el escritor Jason Hall se ha tomado algunas libertades creativas para ensalzar la historia, condensando a los personajes villanescos en dos principales, “El Carnicero”, un alto rango de al-Qaeda que castiga a los ciudadanos de Bagdad con un taladro eléctrico, incluso a niños frente a sus familias…ouch. Y otra creación es Mustafa, un francotirador sirio, el némesis de Kyle, que igual es letal con su rifle, de hecho medallista de oro en los olímpicos…bueno, Mustafa si existió pero no cruzó camino con Kyle ni tuvieron un duelo a muerte como se muestra en la película.

Sin pretensiones de juzgar las intervenciones de su país en el medio oriente, tanto Eastwood, como el guionista Hall, como el propio Kyle, que como dijimos escribió las memorias en las que se basa esta película, a final de cuentas creo que inintencionadamente muestran las verdaderas fallas de esas invasiones inútiles…lo que le pueden causar a esta persona, uno de esos raros perros ovejeros que quizás hubiera hecho mejor en aplicar sus nobles motivaciones en casa y en su comunidad, que cumpliendo motivos políticos partidistas de los peces gordos en Washington; porque recordemos que nunca aparecieron las supuestas armas nucleares que se supone que Saddam poseía y el lugar se encuentra ahora en un estado mucho peor con el ascenso de ISIS. Pero quizás no hay otra manera de abordar el tema, o es que también habrá una manera de retratar el conflicto de Vietnam desde un punto de vista positivo?

3.5 / 5

Jersey Boys

1 Dec

jersey boys 2

Me debería de dar pena decir que este proyecto fue por fin el gran pretexto para geekear sobre los Four Seasons…los pinches Four Seasons por dios!, aquel gran grupo de Nueva Jersey con el dudoso distintivo de: “el grupo más famoso antes de los Beatles”, algo así como “muy buenos cuando todavía no había nadie”. Pero siendo sinceros si fueron precursores y a ellos se les debe varias cosas dentro del mundo del rock, y si escribieron y produjeron algunas canciones bastante buenas.

Basada en el musical del mismo nombre, escrito por Marshall Brickman y Rick Elice (musical que tuve la oportunidad de ver en Los Ángeles en el 2009), Jersey Boys cuenta la formación, ascenso, problemas y ruptura de este grupo de Nueva Jersey formado durante los 60’s. Se concentra en la alineación original de Frankie Valli (verdadero nombre, Francesco Castelluccio, e interpretado por John Lloyd Young en esta película), Tommy DeVito (Vincent Piazza), Nick Massi (Michael Lomenda) y Bob Gaudio (Eric Bergen), desde sus inicios como un trío entre Tommy, su hermano menor Nicky y Massi, después pasando a un cuarteto conocido como The Four Lovers y finalmente The Four Seasons, después de divisar el nombre en un boliche de Newark. El que después iba a ser un famoso actor, Joe Pesci (Joey Russo) aparece y es importante en la formación del grupo, su personaje de Tommy DeVito en GoodFellas, es muy probablemente tributo al Tommy DeVito original.

El guion es cursi, pero tienes que resumir como veinte años de momentos emocionantes en dos horas, por lo tanto parece que cada frase que escucha inspira a Bob Gaudio a escribir una canción; la hija de Valli, quien sufre una gran desgracia poco después de la mitad de la trama, se supone que tenía una gran voz y debemos de sentir lástima por su talento perdido, pero nunca alcanzamos a verla cantar; Tommy y Nick salen del grupo el mismo día, aunque realmente pasaron años entre cada salida, etc. Pero no se le puede culpar al director Clint Eastwood que haya querido meter cada detalle importante de la historia. Qué Clint Eastwood haya decidido filmar un musical de Broadway también es un tema intrigante, pero falta recordar que Eastwood lleva casi cincuenta años tratando de levantar una carrera musical y es un fiel aficionado del jazz.

Eastwood con los "Four Seasons". Foto muy chingona?, claro es de Annie Leibovitz.

Eastwood con los “Four Seasons”. Foto muy chingona?, claro es de Annie Leibovitz.

Los momentos musicales son otra cosa, Eastwood, decíamos que es un melómano, retrata lo emocionante de las presentaciones sesenteras como debe de ser. No hubo playback, las voces fueron grabadas en vivo, así como uno que otro instrumento, brindándole a esas escenas la frescura de una presentación musical auténtica. Para los fans de la música de The Four Seasons será placentero escuchar “Sherry”, “Walk Like A Man” y “Working My Way Back To You”, aunque fue para mí pecado mortal relegar a una joya de la música de aquella época (una década plagada de buena música) como “Rag Doll” a música de fondo mientras los personajes hablan. “Who Loves You” también recibe un trato indiferente, y la historia no alcanza a cubrir el último éxito de Valli, “Grease”, el hit de la película del mismo nombre.

Para cuando todo el elenco se pone al final a bailar en una supuesta calle de Newark al ritmo de December, 1963 (Oh, What A Night), incluyendo a Christopher Walken en su papel de mafioso, recordándonos sus pasos en el video de Fatboy Slim para “Weapon Of Choice”, llegué a la conclusión de que ésta no era una de las obras maestras de Eastwood, pero un buen rato de entretenimiento, en base a una buena adaptación de una exitosa puesta en escena, y que elogia a un grupo musical subvaluado.

Y ahora, Clint Eastwood cantando.

3 / 5

J. Edgar – – – Leo, Gays, Política y mucho Maquillaje!

17 Jan

Esta marca la primera vez que ingreso ebrio a una sala de cine, pero para el momento que terminaron los cortos ( y que llevaba media cubeta de palomitas) me había puesto los suficientemente sobrio como para poder analizar con ojo crítico, ese ojo crítico calificado y entrenado de un bloggero amateur, la reciente obra biográfica de Clint Eastwood.

En general, me quedó el sentimiento que la película trató de cubrir todo sin ahondar especificamente en algo que la hiciera interesante. Eastwood ha hecho un gran trabajo con cortes dramáticos como Mystic River y Unforgiven. Pero aquí no se trataba de un personaje cualquiera, sino del que posiblemente fué el hombre más poderoso de E.U.A. por casi 30 años; el proyecto pedía a gritos un script que se zambutiera en los bajos mundos del FBI, las conspiraciones, los nexos con la mafia, el asesinato de los Kennedy’s y las perversas tácticas de espionaje ilícitas…pero no. Se hace alusión a algo de estos temas de una manera muy light, me daban ganas de que Oliver Stone hubiera podido estar en la silla de director para este proyecto, pero después de Wall Street 2, ya no se que pensar de él.

Eastwood dirigiendo a DiCaprio

Por otro lado estaba el aspecto dramático de la historia, que “issues” habían detrás de este polémico personaje, y vaya que si había tela de donde cortar: su supusta homosexualidad, su amorío con su mayatón Clyde Tolson (interpretado por el actor mega “WASP-y” Armie Hammer) y su *gulp* rumoreado trasvestismo. Eastwood de antemano dijo que la película no iba a profundizar mucho en esos temas. Y por lo tanto tenemos muchas escenas ambiguas basadas en únicamente aquellos testigos super-confirmadísimos (el agarre de manos en la limusina)…ahora de donde sacó el guionista Dustin Lance Black la pelea en ese suite de San Diego ni idea. No se apuesta por una opinión acerca de su sexualidad o sus tendencias en cuanto a la preferencia por las modas femeninas; ni se deja claro los orígenes de su carácter tan particular.

Me quedé como con dos sandwiches, pero de esos de un pan nada más, en cada mano.

Pero nada le quita a Eastwood el talento que tiene para dominar su arte y la manera en que captura el periodo, desde los 30’s hasta los 70’s, es de especial relevancia empezando por la iluminación que es suficiente para transimitir un sentimiento de nostalgia por una época que seguramente Eastwood añora personalmente. Los sets, la decoración, los carros y los vestuarios son de primera para capturar el periodo….el maquillaje? mmmm no tanto, a excepción de Naomi Watts, incluso el del personaje Clyde Tolson (Hammer) de plano da risa.

Otro momento sublime por parte de Eastwood es la escena donde se aborda el tema del supuesto trasvestismo de Hoover, su tendencia a vestirse de mujer. La escena se desenvuelve de una manera muy realista y me dejó convencido que bien pudieron ser así las cosas si solo alguien se hubiera asomado por la puerta en ese momento. Resuelve definitivamente los rumores? No. Así como tampoco aquellos en relación a la homosexualidad del ex-Director del FBI.

El 24 de este mes se anuncian las nominaciones a los Oscares, si no me equivoco; y será inevitable la presencia de DiCaprio a mejor actor, en gran parte a su representación llena de tensión y fragilidad al mismo tiempo, y también porque a final de cuentas está interpretando (al final de la película) a un hombre de la tercera edad y bajo un resto de maquillaje, eso le encanta a los jueces. Correrá con la misma suerte J. Edgar como nominada para mejor película?. No creo.

2.5 / 5

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