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The Devil And Daniel Johnston

20 Aug

El documental sobre el musico de culto Daniel Johnston. Puede que, como en mi caso, sigas pensando que el crudo, sincero y orgánico tipo de música que arroja este ícono del folk lo-fi no termine de convencerte en lo más mínimo, y distará mucho aquel día donde le puedas llamar “genio”, como todo mundo lo hace. Pero este filme por parte del director Jeff Feuerzeig es tan sincero, y labrado con tanto cariño, que no podrás dejar de empatizar con cada uno de los personajes que aparecen en la pantalla, y que han acompañado a Johnston desde su infancia; gente sencilla y común, que claramente no habían sido entrevistados antes, y que recurren al llanto cuando recuerdan los peores episodios de Johnston, todos relacionados a sus problemas mentales, principalmente lo que antes era conocida como la psicosis maniaco-depresiva, hoy en día: trastorno bipolar.

La popularidad de Daniel Johnston, como la conocemos hoy en día, empezó cuando Kurt Cobain anduvo usando por varios días una camiseta con la portada del álbum de Johnston: Hi, How Are You, y a partir de ahí se convirtió en el cantautor más conocido del underground, pero sus creaciones artísticas venían desde más atrás, como un niño precoz y creativo, hábil para dibujar, hasta que en la secundaria “perdió toda su confianza”, como dice su mamá. La degradación de su salud mental es inversamente paralela al ascenso de su carrera musical; Feuerzeig hace referencia al hostigamiento de la madre de Johnston hacia su hijo y como no lo bajaba de haragán, así como los principios Cristiano Fundamentalistas de la señora son el martirio de diario para Daniel. El director no deja de lado esta fuerte influencia religiosa sobre Daniel en esa conservadora comunidad en el estado de West Virginia, pero no lo utiliza como el chivo expiatorio de los demonios con los que carga el músico.

Daniel Johnston de joven

Daniel se escapa de su hogar y se une a la feria, viajando de ciudad en ciudad, hasta que después de tener un pleito con un trabajador del circo, acaba resguardándose en una iglesia de Austin, Tejas. La obsesión de Johnston por la música, especialmente los Beatles, lo llevan a improvisar canciones rudimentarias con un rústico rasgueo en la guitarra acústica, o un torpe golpeo en el piano; graba cassette tras cassette, y se presenta con los escritores de música y los disck jockeys locales, cuenta aún con el ímpetu de un niño inocente. Nadie de sus conocidos le auguran el éxito, y quién puede culparlos realmente…incluso lo supuestamente más elaborado de Johnston, como el reconocido Hi, How Are You, de 1983, supone un genio musical dentro de un chico con problemas mentales. Hay gente que si lo entiende a la primera escucha, como su primer manager Jeff Tartakov, quién de alguna manera representa a los aficionados de Johnston que adoran su música porque logran conectar de una manera muy especial con ella. Tartakov promueve fervientemente a Johnson, llega a ser su aliado más fiel que Johnston lo trata de la patada y llega a recibir los abusos por parte de la maldad oscura que se esconde en los problemas mentales de Johnston…recibe un tubazo en la cabeza por parte del músico que lo deja sangrando, y después es despedido por su “cliente”.

Sin embargo, en una secuencia bien editada, vemos a Tartakov cuando salió el documental (2006), como sigue empaquetando la música de Johnston, enviándola por correo a los compradores, y entregándole a Johnston sus debidas regalías…todo por el amor incondicional que le sigue teniendo a su música. La figura de Tartakov logra convencer al espectador que Johnson no llegó a ser una figura de culto solo porque todo mundo era buena onda con el “rarito”, sino que realmente podía llegar a indoctrinar a seguidores de sus canciones, con la supuesta “cruda honestidad” que sus composiciones poseen.

Daniel Johnston en el 2005

The Devil and Daniel Johnston nos muestra los acercamientos de Johnston con las grandes disqueras, que se pelean por su contrato a principios de los 90’s mientras el músico se encuentra en el manicomio. Los problemas mentales de Johnston llegan a tornarse más siniestros, especialmente después de un concierto que atiende de los Butthole Surfers (donde prueba el LSD por primera vez), y su comportamiento es cada vez más irracional y hasta malvado, hasta que una vez, cuando iba con su padre en la avioneta de este último, Johnston avienta las llaves de la avioneta a medio vuelo, debido a que se creía Casper el Fantasma. Algunos testimonios, como una de sus mejores amigas de Austin, dejan entrever que no todo era inocencia infantil con Johnston, que su enfermedad conllevaba tendencias más oscuras, hasta perversas y violentas…pero Feuerzeig ignora, en su mayoría, este aspecto de la vida de Johnston.

Finalmente vemos a Johnston en el 2006, años después de que su único álbum grabado profesionalmente Fun (1994) fracasó en el mercado. Vive con sus padres, que se preocupan que será de su hijo una vez que ellos no estén.

The Devil and Daniel Johnston es un gran trabajo hecho con cariño, no busca glorificar al artista, o convencernos de que en efecto Daniel Johnston es un genio musical, se enfoca, más bien, en construir su camino a través de cientos de pedacitos, de memorias del mismo Johnston y de los que lo han acompañado por ese camino que no ha sido fácil para él ni para los que lo rodean.

P.S. Aquí la canción “I Had Lost My Mind” de Daniel Johnston, como fue animada para el documental:

3.5 / 5

Amy

28 Jul

Amy, el documental de Asif Kapadia (Senna), puede ser el documento sobre un brillante talento musical que se dejó destruir por sus propias adicciones, su vicio propio (inherent vice), que eventualmente lo iba a llevar a su tempestuoso final; o puede ser visto como un testigo de la pobre cultura que vivimos hoy en día donde se celebra la fama per se, y se erigen super estrellas para después divertirnos viéndolas caer. Kapadia, con este documental, nos quiere decir que Amy Winehouse no era una persona vacía y famosa como alguna de las Kardashian, todo lo contrario, era una amante de la música, talentosa para componer y cantar, y la fama no le interesaba en lo más mínimo.

La pura labor de investigación de Kapadia, que incluyó la colaboración de 100 personas que conocieron a Winehouse, sobresale como el punto fuerte de sus trabajos, tanto Senna como Amy te apabullan porque saben tanto, me refiero a que hubo tanto material recabado durante la investigación, que finalmente vemos videos caseros sincronizándose con el testimonio de algún conocido que presenció el momento en vivo. Más que reinventar el género del documental, la magia de los trabajos dirigidos por Kapadia (y producidos por su compañero James Gay-Rees) surge de la cuantiosa cantidad de material, minado a través de una ardua labor de investigación.

Kapadia re-construye a su sujeto, Amy Winehouse; y a través de los testimonios y el material audiovisual, nos presenta a una persona que quizás no conocíamos realmente, a pesar de que era una de las más fotografiadas por los paparazzis en su momento. El director nos cuenta la historia desde el principio, una niña judía del norte de Londres con tremendos dotes para cantar, y luego para componer. Muchos coinciden que Winehouse era un “alma vieja”, ella misma dice que no compaginaba con la música de los 90’s. No hay animaciones en el filme más que las de las letras que Winehouse escribió, proyectándose en la pantalla, al tiempo que ella las canta, para reforzar los sentimientos que estaba viviendo en ese momento de su vida y la sagacidad que tenía para expresar las sensaciones complicadas que sentía, y claro, la manera poética para escoger sus palabras.

Mejores tiempos. Winehouse ganando un Grammy en el 2008.

Por otro lado, Kapadia nos la presenta como la simplemente irresistible personalidad que era: chistosa, inteligente, impulsiva; su primer manager y mejor amigo Nick Shymansky lo dice bien “de esas personas que te hacen sentir únicas un momento, pero si quieren te pueden hacer sentir que eres nadie, segundos después”.

La historia de Amy Winehouse no se puede contar sin los elementos de tristeza y adicción que sufrió, especialmente después de su primer álbum, Frank. Vemos a la muchacha enamorada con la música pasar a la bulimia y al alcoholismo al tratar de sobrellevar su éxito profesional. Sus amigas de toda la infancia veían como perdían a la Amy que conocían, especialmente después de mudarse a su soñado Camden, y en su vida entran personas tóxicas, especialmente el novio, después esposo, Blake Fielder-Civil, quién sería la fuente más grande de la desdicha de la cantante. La introduce en el vicio de la heroína y le da suficientes desamores para agudizar su depresión.

El padre Mitchell Winehouse, explota a la hija y por veces parece estar más interesado en salvaguardar el boleto de lotería que se sacó con el talento musical de su hija, que velar por su salud; a pesar de todo, Amy lo venera y desgraciadamente sigue sus recomendaciones. Raya en lo cínico cuando se presenta en Mallorca durante unas vacaciones de su hija, para filmar su propio reality show (realmente un show sobre Amy), acosándola con el equipo de camarógrafos en sus momentos privados. Mitchell Winehouse participó en la producción de este documental, pero cuando vio el corte final, no le gustó aparecer como el villano y solicitó una re-edición (Kapadia se rehusó por supuesto), y supuestamente prepara su propio documental A Letter To Amy.

Blake Fielder-Civil con Amy.

Es imposible para un director, en este caso Kapadia, desligar sus propios prejuicios de un documental que está filmando. Hay que definir para dónde va a ir la historia, y utiliza música siniestra, efectos de cámara y otros recursos para retratar a los villanos de la historia, como Mitchell y Blake Fielder (aunque podamos tener la opinión de que se merecían tan oscuro retrato). Está en nuestro rol como público el poder discernir que tanto nos tomamos a pecho la historia que está siendo contada. En el caso de Amy, dada la reputación de Kapadia y Gay-Rees por llevar a cabo una extensa labor de investigación, es mi opinión que lo contado fue, en su mayor parte, lo que realmente sucedió. Hay que considerar, también, que fue Universal Music, la disquera de la cantante, la que inició los preparativos para producir este filme; Kapadia y Gay-Rees, a final de cuentas, fueron contratados; en esencia, puede considerarse este documental como una herramienta para extender el legado popular de Amy, y seguir teniendo ventas considerables en el futuro.

Algunos dicen que el filme es realmente triste, yo me quedo con los momentos de triunfo y felicidad que vivió esta cantante del soul y el jazz; me quedo con un documental sobre la vida corta pero brillante de esta amante de la música…ahora musa para futuras generaciones.

4 / 5

History Of The Eagles

25 Jun

La cineasta Alison Ellwood hace su debut como directora, después de pasar por varios proyectos como editora, en el documental definitivo sobre los Eagles; el grupo de California que definió el sonido del southwest estadounidense durante la década de los 70’s. Es un trabajo sólido y práctico sobre una historia que abarca como 6 décadas, de ahí que la duración se extiende a poco más de tres horas. No es despampanante en las visuales, ni utiliza esta nueva vertiente artística que estamos viendo en los rockumentales por aventarse animaciones demasiado elaboradas para contar pasajes en la historia de una banda (como este de Oasis, o este de Nirvana), aunque también hay que considerar que carreras de 4 o 5 años como las de esos otros grupos mencionados, se prestan para más relleno visual dentro de la trama (la carrera de Oasis es más larga pero el documental solo abarca de 1993 a 1996).

Es un documento audiovisual controlado por Ellwood y los cabecillas tradicionales de la banda, el baterista de afro amarillo Don Henley y el guitarrista rítmico y perfeccionista Glenn Frey (quién acaba de fallecer el año pasado); ambos, los compositores y vocales principales. La historia es principalmente vista a través de los ojos de aquellos dos, aunque todo mundo fue invitado a participar, todos los miembros que pasaron por la banda, incluido el bajista original Randy Meisner, el guitarrista inicial Bernie Leadon, y los requintos que siguieron: Joe Walsh y Don Felder; también el manager de toda la vida Irving Azoff, algunos conocidos, gente de las disqueras como el empresario David Geffen, y la que los impulsó en un principio Linda Ronstadt (quién de joven era básicamente la copia física de Selena Gomez).

Se hace un repaso por los excesos setenteros, menos mal que Henley y Frey no tuvieron reparo en tapar esa parte de la historia, “eran los 70’s, había droga por todos lados”, como dijo Henley. Desde las primeras grabaciones y el surgimiento de rolas conocidas como “Tequila Sunrise” y “Take It Easy”, pasando por las inconformidades que se fueron gestando dentro del grupo, como el descontento de Leadon sobre el nuevo rumbo musical más roquero, a las incursiones musicales más arriesgadas como “One Of These Nights” y claro, la cumbre creativa que fue Hotel California (1976), las giras incesantes, y finalmente las broncas con Felder, incluyendo escenas del último concierto de los Eagles, donde Frey de plano amenaza a Felder desde el escenario, “solo 3 canciones más amigo, y te voy a patear el trasero”, hasta finalmente la disolución del grupo un poco después. El resentimiento que todavía le guardaban a Felder, hasta nuestras fechas, es hasta un poco perturbador.

Frey y su némesis Felder

Hasta ahí es la Primera Parte del documental y estaremos aquellos que sentimos que hubiera sido justo y suficiente que el “rocku” nos hubiera dejado con esa imagen de los Eagles, no me refiero a una banda a punto de agarrarse a madrazos, pero jóvenes y roqueros.

En el inter Henley y Frey tuvieron algo así como carreras solistas, Frey tuvo “The Heat Is On” y actuó en algunas películas como Jerry Maguire, Henley tuvo “The Boys Of Summer”…y realmente no hay más que contar sobre la banda durante los 80’s.

Lo que pasa es que el regreso de los Eagles en 1994 con Hell Freezes Over; la presentación para MTV, la gira y el álbum en vivo, fue el primer trancazo mediático de lo que puede llegar a ser el regreso triunfante de una banda. A partir de ahí, los reencuentros de grupos serían un plato apetecible para varios músicos que solo podían soñar con renovadas fuentes de ingreso, y con algo de calidad artística también, porqué no. Eso es, más que nada, el meollo de la Segunda Parte de este documental…un despliegue de nostalgia, pero con poca trascendencia musical; el repaso que Ellwood hace por Long Road Out Of Eden (2007), el último álbum de la banda, parece más un info-mercial sobre los esfuerzos constructivos de Henley y Frey por salvar la naturaleza, el mundo, etc. Las pesadas manos de estos dos productores ejecutivos se sienten fuerte sobre el final de este filme, y la música: olvidable.

Es casi recomendable echarse la primera parte y olvidar la segunda; pero a final de cuentas, un trabajo filmográfico entero y final, sobre una de las grandes bandas estadounidenses.

P.S. Y ahora una versión en vivo espléndida de “Hotel California” (incluida en el doc.)

3 / 5

Oasis: Supersonic

5 Jun

El director Mat Whitecross no se molesta en repasar el largo declive de Oasis, tristemente algo así como las últimas tres cuartas partes de su carrera, y solo se dedica a revivir los “años de gloria”, como los recuerda con sinceridad Noel Gallagher, en este rockumental que fue producido por Asif Kapadia y James Gay-Reese, creadores de los excesos: Amy (2015) y Senna (2010). Noel y su hermano menor, Liam Gallagher, recuerdan los años del fulgor que brilló candentemente de 1993 a 1997 antes de que cayeran en álbumes guangos y sobrados…Noel y Liam, pero los que colgaban en el poster de mi cuarto de secundaria, dirían: “mira quién nos salió bien docto”; a través de efectos de animación, similar a lo que vimos en el Montage of Heck de Nirvana, se reaniman momentos íntimos entre los hermanos, su madre Peggy, y los miembros originales de la banda (el baterista Tony McCarroll, junto con “Bonehead” y “Guigsy”) que levantó a un grupo de chicos de las casas de interés social de Manchester a ser la banda más grande del mundo.

El “docu” se sirve de los testamentos de las personas del círculo interior de los hermanos Gallagher, como los mencionados compañeros de grupo, la madre, el sonidista, el productor de toda la vida, Alan McGee (el dueño de Creation Records, que les dio la primera gran oportunidad a la banda cuando los vio en un pequeño show en Glasgow); las palabras de este grupo de personas se mezcla con fotos animadas y material en video. Quedan de lado los “testamentos” de periodistas, expertos y opinionistas, para el beneplácito de los que realmente no queríamos escuchar a una vieja de VH1 diciéndonos “porqué Oasis es grande”. Y en cuanto al material videográfico, vaya que hay bastante, al igual que Senna, es impresionante (en una época donde no podías filmar todo con tu smart-phone) cuantos momentos fueron captados en la cámara…me inspira a pensar que consiguen el material que hay y de ahí se van hacia atrás haciendo las preguntas pertinentes sobre aquél momento, esto después de que no pudiera creer que hubiera video de una llamada random de Noel con su madre cuando él todavía ni estaba en Oasis, era el roadie de los Inspiral Carpets; o como hay video del primer ensayo de Noel con Rain (como originalmente se llamaba la banda) en el sótano donde ensayaron unos dos años sin parar antes de llegar a la fama. También hay video del gig en Glasgow donde los conoció McGee.

Oasis en sus inicios. “Bonehead” con pelo, eso dice todo.

El filme termina en el apogeo de la banda, un par de conciertos que reunieron a medio millón de personas en Knebworth (2.5 millones de personas aplicaron para boletos, de hecho). Quedó de fuera Be Here Now (1997) hacia adelante, los años de obsolescencia musical, que se empezaron a contar a partir de cuando mataron el Britpop, específicamente cuando dejaron caer en MTV la bomba hedionda y aguada que fue el video para “All Around The World”. La llegada de las Spice Girls y el lanzamiento de Ok Computer de repente los dejó en las afueras de lo que era considerado “cool”. Es el fuerte de este trabajo de Kapadia y Gay-Reese, el deseo de contar una historia emocionante y no serle fiel a un artista que aflojó después de alcanzar el pináculo

Es una época captada a través de testimonios personales, sin la acostumbrada hipérbole de los Gallagher, ni referencia a otros temas que fueron dejados en el piso: todo el movimiento del Britpop y su batalla épica con Blur; sólo Noel menciona la palabra blur cerca del final, pero sin ningún dejo de importancia, el hombre ha madurado, y sus viperinos insultos (como el muy recordado: “ojalá se muera de SIDA”) hacia Damon Albarn han quedado muy atrás, de hecho colaboran en el nuevo disco de Gorillaz…todo bien. Finalmente los Gallagher dejan que su trabajo musical hable por sí solo. Hoy vi por internet a Liam presentándose en el concierto por las víctimas de Manchester y fue lindo…su legado musical sigue siendo algo muy querido, los desparramientos personales quedaron en los 90’s…pero no tema, aquel interesado en los desvaríos noventeros de los Gallagher, Supersonic viene bien cargado en dichos acontecimientos, incluyendo un desmadrito sucedido en un ferry de Inglaterra a Holanda durante los inicios de la banda…este documental se centra en el periodo de exceso, y hay muchas drogas y alcohol en esta historia, como también se ejemplifica en la primera presentación de la banda en Estados Unidos, en el legendario recinto de Los Angeles, el Whisky A-Go-Go.

Supersonic es un bien construido, contado y ejecutado documento, pero algo me dice que NO es la palabra final sobre Oasis, empezando por el simple hecho de que los hermanos siguen conviviendo y peleando a diario, a hoy, verano del 2017. Es difícil que no se vea un regreso de la banda en los años venideros, y mucho se ha especulado sobre la decaída voz de Liam, pero viéndolo el día de hoy en el concierto por Manchester, puedo decir que no está tan mal, le quedan algunos años. Así que falta un recuento del resto de la carrera del grupo y de lo que, seguramente, está por venir. Pero para un ejemplo de porqué Noel, Liam, y compañía, tenían al mundo en la palma de la mano por un par de años, Supersonic es la prueba…una historia del rocanrol que nos tenían a algunos morros pegando posters en las paredes. Mad Fer It!

3.5 / 5

Racing Extinction

6 Dec

racing extinction 1

El momento de reflexión ecológica llegó al Festival Internacional de Cine de Los Cabos con el documental Racing Extinction, un trabajo del ganador del Óscar, Louie Psihoyos, cuyo trabajo previo, The Cove (2009), le dio buena cobertura mediática a la nefasta práctica japonesa de la caza de delfines. Esta vez, Psihoyos aboga por la raza animal en general, de hecho incluye a microorganismos y cualquier tipo de vida que puede perecer al corto y mediano plazo gracias a los hábitos destructivos del hombre.

Psihoyos armó un equipo que se infiltra en los mercados negros del mundo, donde se comercializa todo tipo de especies en peligro de extinción, tales como mercados asiáticos, donde se venden aletas de tiburón para cuestiones culinarias, o branquias de mantarrayas para tratamientos curativos; observamos la sangrienta caza de estos animales —y otros como el elefante, los monos y algunas aves— y nos horrorizamos con las prácticas barbáricas de algunas de estas comunidades, en estos lugares del mundo donde la masacre de animales es básicamente su sustento.

Lo efectivo de Racing Extinction es cómo Psihoyos nos dice: sí, aquellos son unos bárbaros, pero esa es la mano directa del hombre –es aún más devastadora su influencia indirecta en la extinción de miles de especies (puede que 50 % de las especies del mundo se extingan en los próximos 200 años)–; los países “desarrollados” del occidente han reestructurado la acidez y temperatura de los océanos gracias a sus enormes emisiones de dióxido de carbono y metano por medio de sus industrias y patrones de consumo. Los cambios a los océanos resultan en el famoso cambio climático, que como se sabe, está forzando a la extinción a otras varias miles de especies. racing extinction 2

Un panorama bastante pesimista, pero como es costumbre en estos documentales ecológicos, tales como An Inconvenient Truth de Al Gore, Psihoyos nos despide con un sentimiento de esperanza, inspirándonos a actuar antes de que sea muy tarde. Psihoyos conjunta a un buen número de artistas, científicos y especialistas en técnicas de proyección, para llevar a cabo lo que se puede calificar como una activación gigante, plasmando sobre los edificios principales de algunas de las ciudades más grandes del mundo los mensajes e imágenes necesarios para concientizar a la gente, especialmente a los niños, sobre los pequeños hábitos personales que pueden salvar o condenar a los animales del mundo. Como lo dice el mismo director: “Una sola persona sí puede hacer una diferencia”.

Para la revista Indie Rocks!

3 / 5

I Am Trying To Break Your Heart: A Film About Wilco

29 Jun

wilco 1

Cuando de rockumentales se trata, pocos pueden educar más acerca de la ineficiencia de la industria musical a principios del siglo XXI (etapa crítica que marcaría su futuro) y la ejemplificación de algunos de los errores más graves que se cometieron para mandarla completamente en picada, que I Am Trying To Break Your Heart; donde se recuenta la odisea del grupo de Chicago, Wilco, por producir y distribuir su tercer álbum, Yankee Hotel Foxtrot. Se me sigue haciendo gracioso, incluso al escribir estas líneas, el montón de sucesos fortuitos (e improbables) para llegar a la serendipia que es la carrera de Wilco y que puedan seguir pisando los escenarios hoy en día; cualquiera de esos sucesos hubiera sido diferente y Jeff Tweedy hubiera visto más de aquellas veces como cuando en el filme llega a un Wendy’s con su esposa e hijo y no tiene dinero para comprarles algo (su esposa traía $6 dlls en el bolsillo).

Quizás el primer esbozo de buena suerte hacia el grupo fue el estado general de la industria musical en ese entonces, es decir, exactamente cuando las plataformas Peer-2-Peer del internet empezaron a hacer mella en las disqueras (más o menos el breve año que Napster estuvo vivo en 2001). Era una nueva y terrible situación para las grandes compañías de la música y los ejecutivos tenían miedo y premura al momento de tomar desiciones; un poco de tiempo después y los ejecutivos ya hubieran estado un poco más calados como para lidiar con Wilco de la manera que lo hicieron.

Sam Jones filmando a Jeff Tweedy

Sam Jones filmando a Jeff Tweedy

El director Sam Jones filma, en blanco y negro para quitarle un poco la vigencia a este antiguo tema de disqueras vs. bandas, a partir de que el baterista Ken Coomer es reemplazado por el más versatil Glenn Kotche (quien permanece hasta la fecha). El último álbum de Wilco no había vendido como su disquera Reprise lo hubiera esperado, la cual era propiedad de Warner Bros., la cual a su vez era propiedad de Time Warner, la cual se fusionó con AOL en el 2001. Un desmadre de corporativos que tenían a Reprise nerviosos, especialmente después de que Warner Music despidió a 600 empleados por bajos rendimientos en las ventas; así que cuando Wilco entregó el hermoso, pero relativamente difícil de digerir Yankee Hotel Foxtrot, el cual era más ambicioso en cuanto a los terrenos sonoros que pretendía explorar, los ejecutivos de Reprise declararon que era un álbum sin un target claro, dificil de delinearle una estrategia de marketing específica. No lo iban a lanzar.

Podemos ver que el proceso creativo para este álbum fue especialmente tortuoso para Jeff Tweedy; el multinstrumentalista Jay Bennett, y quien lo ayuda a componer la música de las canciones, es una fuerza importante dentro del grupo, es el que propone experimentar con nuevos sonidos, y diferentes instrumentos, lo que a final de cuentas fue de lo más celebrado en YHF; sin embargo Tweedy se ve adisgusto durante el proceso, sufriendo cada discusión con Bennett al punto de en una ocasión ir a vomitar al baño. Bennett, perfeccionista y necio, discutía por cualquier pequeño pretexto.

Lo increible sucedió cuando Reprise dio de baja a Wilco, pero inexplicablemente, y después de invertir miles de dólares en la grabación del álbum, dejaron que se fueran a otra disquera con todo y el disco bajo el brazo. Se los regaló, así tal cual, debido a la mala propaganda que el sello ya estaba generando dentro de la prensa. La banda, junto con su manager Tony Margherita, encontró en la otra disquera Nonesuch Records (ironicamente también propiedad de Warner) a un grupo de ejecutivos jóvenes que apostaban por la propuesta musical. Nonesuch (y técnicamente Warner) compró el disco y lo lanzó a la venta, siendo hasta la fecha el éxito más grande de Wilco y seguramente uno de los mejores discos de la década. Reprise, aprendiendo de su error, apostó por otras propuestas musicales interesantes como Los Flaming Lips, y en general la industria volteó a ver a grupos alternativos como posibles fuentes de los ingresos que tanto les hacían falta.

Jones es paciente en su dirección, no le tiembla la mano, ni recurre a tendenciosas cortes de edición, cuando los ejecutivos de Reprise cuestionan a Tweedy en una plática improvisada sobre los avances del nuevo álbum, insinuando si va a ser un éxito como A.M. (el primer álbum) o un fracaso como Summerteeth (el segundo), Tweedy solo trata de ser cortés. Pero quizás demasiado paciente, un director más perspicaz hubiera encontrado la manera de filmar el despido de Bennett a mitad del filme, sin embargo solo nos quedamos con las palabras de Tweedy describiendo como sucedió (básicamente lo tenía harto).

Y finalmente la música, hay interpretaciones completas de canciones del álbum como Kamera y Jesus, Etc. (quizás la mejor canción de la banda). Entre el estudio y su espacio privado en el “Wilco loft”, Sam Jones logró documentar a este grupo de Chicago sufriendo las de caín durante esta etapa de transición para la industria musical.

Chéquense la interpretación de Jesus, Etc. como parte del documental

4 / 5

Kurt Cobain: Montage Of Heck

4 Jun

Montage of heck 1 Un retrato de uno de tus preferidos artistas sufridos del rock, Montage Of Heck es un agasajo en su calidad de producción, pero especialmente en lo íntimo que es respecto a su sujeto, te lleva al pasado para que crezcas con Cobain, y junto al director Brett Morgen, puedas reconstruir el pasado de esta figura que tuvo su desenlace en música buenísima, pero un punto final con una escopeta reposando en su cabeza. Qué tan íntimo?, el propio Kurt recuenta como perdió su virginidad con una muchacha pasada de peso y retrasada mental pero que paró en el acto porque “le apestaba la vagina y olía a sudor”; la escena acompañada de las animaciones de Stefan Nadelman y Hisko Hulsing, junto con la grabación original de “Something In The Way”, resulta en una escena con una fuerte carga emocional. Es tan íntimo este documental que hasta des-mitifica un poco a Cobain, no era realmente el niño infeliz y violado que no sé porqué me imaginaba, fue bastante feliz de hecho, y la amplia selección de videos caseros de la familia Cobain a finales de los sesenta lo comprueba.

El director Morgen, que empezó a trabajar en este proyecto desde el 2007, humaniza a Cobain y al mismo tiempo nos presenta a un ser humano complejo, con muchos más matices a sus diferentes personalidades, algunas incluso contradictorias; irreparablemente flojo, pero tremendamente ambicioso, especialmente cuando se trataba de su grupo…el también minucioso en sus notas a mano Cobain apuntaba los teléfonos y direcciones de las disqueras, revistas y contactos con los que buscaba expandir la audiencia de su banda, para él los ensayos eran fundamentales para un buen grupo (incluso despidió al baterista Chad Channing, quien grabó el primer disco Bleach, cuando este dijo que andaba demasiado crudo para un ensayo). Frío y distante con el público y la prensa pero alivianado y juguetón en los videos con su familia, yo creo que ni sus allegados más cercanos llegaron a una conclusión definitiva sobre qué tipo de persona era realmente. Su pobre salud es un tema importante y que creo lo terminó por doblegar, un severo tipo de gastritis lo tenía en dolor todo el tiempo…su debilitante adicción a la heroína por supuesto que no ayudó, desgraciadamente mucho del material que vemos entre Cobain y Love en Montage Of Heck es entre la suciedad de este tipo de vida.

La animación de un adolescente Cobain mientras se escucha su voz en off

La animación de un adolescente Cobain mientras se escucha su voz en off

Las animaciones son importantísimas, le dan vida a las auténticas notas de Cobain en sus cuadernos, permitiendo que nos adentremos en la mente hiperactiva de un genio (al estilo estético de The Devil And Daniel Johnston, pero guardando toda proporción en cuanto a talento musical se refiere), o anima algunos recuerdos de Cobain mientras el mismo los recuenta en entrevistas de archivo. La mano de Courtney Love se siente, Morgen empezó el proyecto acercándose a Love y esta dio la aprobación para que se mandara hacer, no tiene un crédito como productora ejecutiva…pero si la hija de ella y Kurt, Frances Bean Cobain, de manera que podemos a imaginar a Love bien metida en el contenido creativo del filme. Así, encontramos mucho material privado de Cobain y Love tirando hueva, jugando, bromeando entre ellos, y también bien high en uno de sus muchos encerrones con su heroína. Inversamente proporcional al involucramiento de Love es el de Dave Grohl, en este caso desgraciadamente nulo, refiriéndonos a entrevistas exclusivas para este proyecto, porque si aparece en el material de archivo, por supuesto. Sin embargo, hubiera sido el sueño de cualquier obsesivo de Nirvana que pudiéramos tener a Krist Novoselic, Love, la familia de Cobain (incluyendo a su padre, madre y hermana), su primera novia Tracy Marander y Grohl todos en exclusiva, hermosamente retratados para este proyecto. Frances Bean Cobain por supuesto no aparece en entrevista tampoco, porque Morgen hace bien en dejar de lado el posible testimonial de quien era un bebé en aquella época.

La lista de rolas de uno de los mixes de Cobain, a los cuales les ponía nombres, uno de ellos fue

La lista de rolas de uno de los mixes del adolescente Cobain, a los cuales les ponía nombres, uno de ellos fue “Montage Of Heck”

Conforme Cobain sale de su infancia y empieza a desarrollar su personalidad como adulto, Morgen retrata el rechazo, depresión y pensamientos suicidas que atormentaron al músico hasta el final. No era la persona más afable y de repente la tremenda cantidad de fama que se estrelló en su vida después de Nevermind lo ayuda a uno a comprender la presión que sintió Cobain, alguien que nadie había pelado y que ahora tenía toda la atención del mundo.

La música no es lo primordial, pero no es olvidada completamente, también es puesta junto a las animaciones creativas de Nadelman y Hulsing, así como fotografías de la época; como en otros “rockumentales” siento que al último material se le da un trato presuroso y a manera casi de posdata, me hubiera gustado un mayor tiempo dedicado a In Utero y el proyecto del MTV Unplugged In New York.

Probablemente el documental definitivo sobre Kurt Cobain, Montage Of Heck es no solo para fans de Nirvana sino para cualquier cinéfilo que guste de apreciar un buen espectáculo audiovisual.

4.5 / 5

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