Pusher

29 Nov

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Ahora si, después de haber empezado por la secuela, me di a la tarea de disfrutar el primer largometraje del director danés Nicolas Winding Refn, tratando de seguirle el hilo a un excentricismo que había empezado desde mediados de los noventa, y desembocado en algunos de los trabajos visualmente más atractivos de los últimos años. El debut no se escapa de los gustos de la década noventera, Winding Refn divide los capítulos de la película en: Lunes, Martes, etc…era muy de los 90’s contar con esta modalidad explicativa, medio historieta de comics, aludiendo a la grande influencia que los primeros trabajos de Tarantino todavía tenían sobre el resto del cine violento de la década.

Winding Refn utiliza principalmente cámaras de mano (“hand-helds”) para darle un toque caótico a la violencia del crimen organizado en las calles de Copenhague, y utiliza actores amateurs para interpretar a algunos de los personajes, dándole un toque documentalista al filme, esto varios años antes de que se pusiera de moda a principio del nuevo milenio, especialmente en varias series de TV. El talento del director por filmar escenas de brutal violencia ha permanecido inalterado hasta nuestros días, pero es el caos de Pusher lo que ha quedado de lado para dar paso a un estilo de cine ultra-estético por el cual se decanta el danés en tiempos más recientes. Lo que sí es un sello patentado de Winding Refn es acorralar a sus personajes principales, hombres en su mayoría, la joven Elle Fanning en su última película, hasta dejarlos en situaciones casi imposibles de las cuales puedan salir. Es normal ver en un filme del cineasta como el entorno de sus personajes estelares se derrumba irreparablemente hacia el final, como traicionados por el mundo, y algunas veces Winding Refn los salva, otras veces no.

Kim Bodnia es Frank, un traficante de drogas que apenas alcanza a ganarse la vida con sus andanzas criminales, por lo que recurre a una de las ideas más riesgosas dentro del mundo del tráfico ilegal de sustancias, pedirle prestado dinero a un mafioso peligroso y con ese dinero comprar drogas y venderlas, pudiendo de esta manera quedarte con un porcentaje de ganancia al mismo tiempo que le saldas esa importantísima deuda al mafioso. El riesgo está precisamente en esos momentos que tienes el préstamo pero no tienes las drogas, como lo aprende Frank, después de que una emboscada por parte de la policía de Copenhague hace que aviente las drogas hacia un río, y se encuentra con las manos vacías, sin droga que vender y con una importante deuda que saldar.

Kim Bodnia como Frank

Kim Bodnia como Frank

Menos mal que el jefe de la mafia, Milos (Zlatko Burić), es amigo de Frank, y de entrada le da facilidades y tiempo para pagar, pero su paciencia se va agotando y envía a su secuaz, el violento Radovan (Slavko Labović) a cobrar la deuda. Radovan también simpatiza con Frank y empieza cobrando la deuda más que nada platicando con Frank sobre sus deseos de dejar la vida criminal y abrir su propio restaurante, calmadamente en el carro tomando café, en lugar de estarle rompiendo las piernas. Pero conforme pasa el tiempo, también siente la presión de ser más asertivo con Frank, cuyos disparatados planes para juntar el dinero parecen alejarlo cada vez más de su objetivo. La manera en como Winding Refn desarrolla los personajes de Frank (firme, pero asustado), Milos (lacónico, pero serio para sus negocios) y Radovan (sociable, pero a final de cuentas decidido en cobrar la deuda) es un punto fuerte del script, que nos hace simpatizar con cada uno de los criminales y ver la situación desde cada singular punto de vista, algo que también los personajes tratan de comunicarle a los demás, básicamente cada quién le dice a los demás: “qué quieres que haga?”, y cada quién tiene razón, vaya embrollo.

Al igual que otros trabajos cinemáticos noventeros sobre la actividad criminal, Pusher logra ser un tanto más cómico que dramático, sin embargo el gusto por lo siniestro de Winding Refn ya se dejaba ver incluso en este primer largometraje, una tendencia por filmar entre sombras, por acentuar en sus personajes la amenaza de violencia, más que mostrarla…estas tendencias iban a florecer en el nuevo milenio, con mayores presupuestos y una necesidad de “impactar” al público.

4 / 5

Pusher II

16 Nov

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Por falta de concentración acabé viendo Pusher II antes que la Pusher original, fue solo cuando entré en el internet para investigar sobre la película que me percaté de mi semi-grave error pero eso no hizo mella en mi interés por seguir disfrutando la colección cinematográfica del director danés Nicolas Winding Refn, a quién entrevisté hace algunos meses, y, el equipo editorial de una de las revistas para donde escribo, suponiendo que yo ya era un experto en la materia sobre el tema, me infundió con la comisiva de elaborar un artículo más profundo sobre el cineasta en cuestión. Así que después de degustar las obras recientes, Neon Demon y Only God Forgives (Drive ya estaba en el bolsillo), me zambutí a los comienzos noventeros del director, empezando por la trilogía de Pusher, un clásico del cine independiente danés, que inició la carrera de Winding Refn y del actor Mads Mikkelsen, cuya cara de pescado hasta aparece con regularidad en los espectaculares de la Ciudad de México, estelarizando grandes producciones.

En Pusher II se retoman los sucesos sucedidos en la primera entrega, Mikkelsen es Tonny, el acompañante de Kim Bodnia en Pusher. De alguna manera Tonny fue para mí un personaje más interesante en la trilogía que el estelar de la primera.  Con un grande tatuaje en la nuca que dice “Respect”, Tonny se encuentra perpetuamente buscando ese respeto de los demás que tanto le elude; es obvio que para familiares y amigos es poco más que un retrasado mental, y Mikkelsen, interpretando a Tonny, es un extraño loco impulsivo, pero miedoso a la vez, aparenta un patético swag y es hasta cierto punto hábil para las actividades de un ladrón, sin embargo no parece ser intelectualmente brillante y tiene complejos que se resumen sencillamente como “daddy issues”…que más?, sufre de impotencia pero es cachondo, y finalmente, hay algo de caridad y empatía en su carácter, especialmente en una escena en donde se niega a asesinar…o sea vea usted querido lector el menjurje de sentimientos y emociones que Winding Refn escribió y que Mikkelsen, hay que ver para creer, interpreta a la perfección…en solo su segundo estelar.

Tonny y parte de su tatuaje "Respect"

Tonny y parte de su tatuaje “Respect”

Tonny sale de prisión y acude precisamente con su padre, el llamado “Duke” (Leif Sylvester), el jefe de una mafia que trafica con carros robados desde un supuesto taller de carrocería. Queda claro desde la primera escena juntos que el “Duke” no le tiene nada de respeto a su hijo, que es casi una decepción para él. Tonny le pide trabajo pero el “Duke” no quiere saber nada de él y seguramente de sus deudas, así que Tonny se roba un Ferrari para impresionar a su padre y al grupo de delincuentes, solo para que su padre lo regañe por idiota, ya que nunca se roba un auto de lujo a menos que ya haya un comprador interesado. Los problemas se le van acumulando a Tonny, pues su mejor amigo Ø le informa que Charlotte, una conocida de ellos, anda diciendo que Tonny es el padre de su hijo (algo que no sabemos con certeza, quizás ni sea cierto). Tonny visita al niño y a la mujer y se va acercando poco a poco a su supuesto hijo. Y mientras en fiestas la madre le presta más atención a conseguir cocaína y cigarrillos, dejando al bebé en un sillón o en el suelo. A Tonny le aflora el deseo de proteger a su primogénito, y ese instinto por sacar al niño del peligro y arreglarle la vida es como su propio inconsciente de poder decidirse finalmente de hacerlo para él mismo.

Winding Refn dirigiendo Pusher II

Winding Refn dirigiendo Pusher II

Esta secuela del 2004 logró mantener la frescura de la Pusher inicial a casi ocho años después de su lanzamiento, y vendría la tercera parte solo un año después, en el 2005. Es un Nicolas Winding Refn diferente, pero en su mejor habitat, escribiendo y filmando en su natal Dinamarca.

3.5 / 5

Neon Demon

2 Oct

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La tercera es la vencida para Nicolas Winding Refn. Una ilustre carrera que empezó desde 1996 con Pusher, para dar paso a Bleeder (1999), dos adiciones a la trilogía de Pusher en 2004 y 2005, así como otros proyectos destacados tales como Valhalla Rising (2009) y Bronson (2008); sin embargo su carrera ha entrado en una etapa diferente a partir del éxito comercial y artístico de Drive (2011), donde a partir de ese éxito vino un descalabro (relativamente hablando) que fue Only God Forgives, la cual fue abucheada en Cannes del 2013, y que polarizó a los críticos con un estilo fílmico demasiado exótico para soportar algún tipo de narrativa interesante. Ahora Windin Refn vuelve más estético que nunca con Neon Demon, y las acusaciones de banal no se han hecho esperar…yo estoy convencido que algo está sucediendo con sus guiones en inglés (el guion de Drive no fue suyo, y aparte estaba basado en otro cuento, tampoco de su autoría), y seré obvio al decir que la trilogía de Pusher, así como Breeder y Valhalla Rising cuentan con un guion en danés. He platicado personalmente con Winding Refn, y es un hombre a todas luces inteligente, pero no domina el inglés al 100%; creo que estoy siendo ingenuo en pensar que su guion final no es moldeado por un nativo del inglés…aunque luego uno se termina enterando de cada cosa.

Elle Fanning es la presa inocente, virginal, que el demonio de neón se quiere devorar; el demonio en mención es aquel que representa la lujuria, la vanidad, el exceso, el consumismo, en general todo aquel mal bien identificado con la industria de la moda en Hollywood. Fanning es la nueva modelo Jesse, una niña delgada, rubia, de aspecto querubinesco; se supone que es tan bonita que su mera presencia provoca celos desmedidos en las modelos consolidadas, principalmente las robóticas Ruby (Jena Malone) y Gigi (Bella Heathcote) y hace babear a los directores de casting y diseñadores, más por cuestiones comerciales que por lujuria (por eso de las preferencias sexuales). Irónicamente al único que hace babear por deseo es a un asqueroso Keanu Reeves, en su papel de Hank, el dueño del motelucho donde se está hospedando Jesse, al todavía no contar con una vivienda apropiada. neon-demon-1

Jesse acepta los cortejos de un pretendiente, un joven llamado Dean (Karl Glusman) quien también retrata a la joven modelo en sus primeras sesiones, es el único que parece preocuparse genuinamente por el bienestar de la bella desamparada, el resto de los personajes son cuales fuerzas malignas que acechan a la desprotegida, como el resto de la cofradía de brujas en Suspiria de Dario Argento, obra representativa del cine giallo italiano que comparte similitudes estéticas con el Demonio Neón, principalmente en los chillantes colores que encandilan, el meticuloso trabajo en el audio, y la intención de ir acumulando el suspenso con poco diálogo. La simbología de Winding Refn es un poco burda, pero en un buen sentido, al estilo setentero. La virginal Jesse entra a una sesión fotográfica, donde el lente experimental de Winding Refn (junto con su directora de foto, Natasha Braier), compone una secuencia psicodélica con unos triángulos invertidos blancos (referencia al feminismo inocente de Jesse). Fanning, posa y posa, y parece sentirse cada vez más cómoda en su papel de vampiresa sensual; pronto los triángulos invertidos cambian de blanco a rojo (pero que podrá significar esta secuencia?), y para la siguiente escena, Jesse es más fría, cínica, hasta hostil con su pseudo-novio Dean.

El problema es que Winding Refn no le da seguimiento a esa “transformación” del personaje principal; como que a la película se le olvida y pronto continuamos con Jesse siendo acosada por los demás, incluyendo un león de la montaña que se mete a su cuarto de hotel en la madrugada para aterrorizarla. “Esta ciudad puede ser una selva Jesse, una selva de concreto”, me imagino a Winding Refn diciéndole al personaje principal…el resto de nosotros girando los ojos hacia el techo. La película está demasiado ocupada con su apariencia, para su desgracia, nunca se relaja ni se sincera como para inspirarnos algo de empatía hacia Jesse; y a diferencia del cine giallo, el supuesto “horror” anunciado en esta película no es espectacular, aquella sangre que se muestra en Demonio Neón hace tan poco sentido que parece que Winding Refn la metió a fuerzas.

Cool cool cool

Cool cool cool

Sin embargo preveo que esta película, al igual que Only God Forgives, se convertirá en una celebrada película de culto en unos 25 años; tiene violencia, es estética, y es enigmática; aparte, hablando puramente de sus visuales, aparte de las influencias recogidas del mencionado género del cine giallo de horror, el cine de Winding Refn en Neon Demon es contemporáneo, es del hoy y del ahora, y seguramente será un referente del cine en los 10’s, un filme que hoy en día se siente experimental pero para ser degustado en las grandes salas de cine comerciales. El talento de Winding Refn sigue intacto, su visión (daltónica, por cierto, como me comentó, de ahí los fuertes contrastes de color en su trabajo) sigue completamente intacta y con la capacidad de entregar trabajos exquisitos que dan ganas de lamer la pantalla…ahora que le pasen buenos guiones en inglés.

2.5 / 5

 

Me Estás Matando Susana

19 Sep

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Ah, el amor. Gael García Bernal, en su papel más fresco, más enternecedor que pueda yo recordar, y si me apuran, creo que el único en que me ha caído bien, interpreta en carne viva lo que muchos hombres sabemos…que el enamorarte perdidamente de una mujer puede ser el mismísimo infierno sobre la tierra. Aquel amor profundo y verdadero que uno puede sentir por una cara bonita, una actitud, una cierta manera en desde cómo te habla hasta como te mira de reojo, una manera de caminar, de ponerse los zapatos, de suspirar, y también, claro está (y como lo asevera Eligio, el personaje de Gael), unas buenas nalgas (no unas cualquiera, las de tu mujer), te pueden inspirar a embarcarte en una secuencia de decisiones pendejas que pueden llevarte a la auto-destrucción.

Es un filme dirigido por Roberto Sneider, un excelente director que no se cual sea su verdadero sustento en la vida, pero se da el lujo de dirigir un largometraje algo así como cada ocho años. Dedicado a las adaptaciones, en este caso la novela Ciudades Perdidas de José Agustín, libro de 1982, después de haber tenido un moderado éxito con la crítica en otras adaptaciones, Dos Crímenes de Ibargüengoitia y Arráncame La Vida de Mastretta, en este caso Sneider hace un buen trabajo por medio de un manejo de cámaras soberbio, un ritmo movido sin ser frenético, y generalmente un estilo desenfadado que le viene muy bien al género cómico.

Echegui y García Bernal. Susana y Eligio

Echegui y García Bernal. Susana y Eligio

Gaél es el típico yuppie mexicano; vale madres, machista, semi-educado, pedote (claro). Tiene un lado artístico ya que es un actor de media monta, y realiza algunos comerciales y novelas para seguir practicando su pasión por el teatro. Vive en una colonia bohemia de la Ciudad de México con la dichosa Susana en cuestión (Verónica Echegui), que es su guapa esposa, de origen español. Casi es una costumbre de Eligio la de manejar por las noches medio borracho, volándose cual alto se le antoje, entrar sigilosamente al departamento, desvestirse cuidadosamente para no despertar a Susana, utilizar buena técnica para posar las llaves silenciosamente sobre la cómoda (cada quién tiene su estilo), para después asomarse de un lado de la cama para constatar que está dormida (no lo está), y finalmente hace un bailecito patético a su lado del colchón y acostarse…al día siguiente, Susana ha dejado el apartamento, paradero desconocido.

He leído reseñas diciendo que Susana lo deja “inexplicablemente”…pero nooooo mis amigos. Sneider, en alrededor de 20 segundos, explica EXACTAMENTE porque lo está dejando…porque está hasta la madre de este bohemio hipstersín tan falto de ambiciones, pero repleto de egoísmo y cotidianeidad (algo, que muchos sabrán, le caga a las mujeres). Con un simple manejo de cámaras, de timing, Sneider nos resume (sin albur) en 20 segundos lo que ha llevado a Susana a aborrecer a este intento de esposo. Sneider es eficiente, nos ahorra meses, quizás años, de una desilusión marital que no merece aparecer en una comedia.

Una escena desconcertante es ver a Eligio exitándose por ver a Susana con otro, WTF con eso.

Una escena desconcertante es ver a Eligio exitándose por ver a Susana con otro, WTF con eso.

A partir de ahí viene lo gracioso (para el público, pero una verdadera pesadilla para Eligio). Pues después de conferir con sus queridos amigos a las afueras de una taquería (su punto de reunión), Eligio decide ir tras Susana, quién resulta estar en el nada apetecible estado norteamericano de Idaho, estudiando un curso de literatura. Eligio pide prestados $50,000 pesos para ir tras su esposa (quién ya tiene nuevo amante en la universidad, un poeta polaco bohemio), y será el primero de varios sacrificios que tendrá que cometer al luchar por una esposa que se muestra en el mejor de los casos, indiferente a la situación.

El guion es gracioso en resaltar sin pretensiones algunos comentarios sociales, que también aderezan un poco el humor de la película, como el pedote que le hacen unos agentes TSA norteamericanos a Eligio en el aeropuerto de Idaho por ser mexicano, agentes que se creen unos verdaderos cancerberos de las puertas al mismísimo paraíso, escena siguiente Eligio va admirando un paisaje bastante pinche de unas granjas en Idaho; nuevamente es Sneider, junto con su director de foto Antonio Calvache, el que marca una buena pauta para que se desarrolle la comedia a través de una breve selección de escenas y de cortes en la edición.

Eligio se reencuentra con Susana, mantienen una breve luna de miel 2.0 en ese campus de aquel colegio en Idaho antes de que caigan en las mismas costumbres de antes, principalmente Eligio saliéndose a beber con “sus amigotes”, en este caso un conjunto de sudamericanos y gringos a quién el carismático Eligio los atrae fácilmente para que le sigan la juerga. Cierta noche, regresando al dormitorio estudiantil, Eligio hace el acostumbrado bailecito antes de irse a la cama…a la siguiente mañana Susana ya no está nuevamente, ha continuado con la fuga.

Entre los nuevos amigos de Eligio está una dulce güerita llamada Irene (Ashley Hinshaw), quién muy a su manera le trata de comunicar a Eligio su interés romántico, pero él está muy ocupado con los juegos de tortura sentimental con Susana. Cabe mencionar que un punto flaco de la película es Verónica Echégui contra García Bernal en las escenas que comparten juntos, mientras Gaél acapara cada segundo de la pantalla donde aparece, Echégui tiene la presencia de engrudo hasta en sus escenas más dramáticas…no es una Cameron Diaz en Something About Mary, por ejemplo, lo que uno comprende en un segundo porqué trae a varios varones locos por ella, en el caso de Echégui uno piensa para que molestarse siquiera…si está buenona, pero eso no basta.

Es una buena comedia que se disfruta particularmente en la sala de cine, donde se puede aprovechar la oportunidad de recoger diferente reacciones de parte del público acompañante, lo que siempre resulta más gracioso, el contagio de humor propiciado por carcajadas ajenas.

4 / 5

Julieta

4 Sep

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El vigésimo filme del director manchego Pedro Almodóvar lo encuentra regresando al melodrama femenino después de pasar por una muy cuestionable incursión dentro de la comedia en Los Amantes Pasajeros. Y es que Almodóvar tiene un talento tan singular para construir personajes femeninos complejos y cautivantes a través de sus guiones, sin quitarle merito a su harem de actrices talentosas que han encarnado esos difíciles papeles apasionadamente de tal manera que han ayudado a Almodóvar a labrar un trayecto cinematográfico único en Iberoamérica y ellas mismas han logrado despuntar después de trabajar con el español.

Julieta, una mujer de edad media, interpretada por Emma Suárez, está a punto de irse a Portugal con su novio Lorenzo (Darío Grandinetti), sin embargo se arrepiente y prefiere quedarse en Madrid después de toparse con Bea (Michelle Jenner), vieja amiga de Antía, su hija. Nos vamos dando cuenta que Julieta no ha visto a su hija en años, es un tema muy delicado para ella y la manda en un mini-pánico cuando le entra en la cabeza, tanto como para no ir a Portugal, romper con su novio Lorenzo y mudarse a un pequeño apartamento donde años atrás vivía con Antía…quizás a sabiendas que es el único lugar donde su hija la puede encontrar de nuevo.

Julieta en los 80's

Julieta en los 80’s

La historia está basada en el cuento Runaway de Alice Munro, reconocida escritora canadiense, ganadora del Premio Nobel por un estilo de escritura interesante que juega con los tiempos cronológicos de sus historias, alternando entre el presente y el pasado. Algo así sucede en Julieta, cuando la protagonista se va y se encierra en el antiguo apartamento, empieza a redactar un diario para Antía, donde le cuenta como conoció a su padre Xoan (Daniel Grao), y a partir de ahí se viene un larguísimo flashback que abarca desde los ochentas, a la noche en un tren donde Julieta y Xoan se conocen, pasando por la infancia de Antía, su adolescencia, hasta la partida de la hija. Para esta parte entra en escena como Julieta: Adriana Ugarte, quien encarna a la versión más joven de la principal; Almodóvar hace el switch de las actrices, que para empezar ni se parecen físicamente, a mitad de una escena mientras Antía le seca el pelo a su joven mamá (Ugarte), cuando quita la toalla aparece Suárez como su madre madura, un gesto cinematográfico magnífico por parte del director, que sin embargo ha sido criticado por algunas personas, quienes también tuvieron problemas con el poco parecido entre Ugarte y Suárez; el personaje femenino que Almodóvar ha inventado es más complejo y profundo que ciertas fijaciones físicas superficiales, aparte en lo personal me ayudó a recordar como todos podemos tener diferentes versiones de nosotros mismos durante épocas diferentes de nuestras vidas que hasta el “yo” de hace 15 años parece ser una persona completamente diferente…aparte de que el maquillaje para una sola actriz, de haber interpretado a Julieta durante toda la historia, hubiera sido una hueva y a final de cuentas un factor de distracción.

Finalmente regresamos al presente con Emma Suárez, y su personaje Julieta sale finalmente en busca de Antía, con Almodóvar dándose algunas libertades artísticas, incluidas algunas referencias al género del film noir gracias a la musicalización de Alberto Iglesias, que se torna un poco siniestra, recordando a trabajos de Hitchcock por momentos. El desenlace puede que no sea completo y satisfactorio para los que les gusta cerrar los círculos narrativos, pero quedará en su memoria otra magistral dirección Almodóvar, unas soberbias actuaciones de Suárez y Ugarte, y una buena dosis de ese complejo drama femenino que Almodóvar siempre ha entendido a la perfección.

3.5 / 5

Teenage Mutant Ninja Turtles: Out Of The Shadows

13 Aug

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Que podemos decir, son las tortugas…presentadas por Michael Bay. No vi la primera entrega pero no creo que me haya perdido de mucho, tengo una severa reacción alérgica hacia los trabajos de Michael Bay, y a esta película me llevaron, así que eso me condiciona tremendamente al momento de decir que esta película apesta. Mínimo puedo aseverar de manera objetiva que no es El Secreto Del Ooze, que tal si mejor quedamos así?. Pero cowabunga dude! si quieres una película frenética para llevar a tu hijo o sobrino hiperactivo, esta es para ti, repleta de chistes sosos (la mayoría a expensas de Michelangelo, digo, Mikey…aquel nombre difícil ha sido adaptado para los millenials), explosiones y efectos computarizados hasta por donde quieras. Las mismísimas tortugas también vienen a representar la filosofía de Bay: “más es mejor”, y aparecen bien ponchadas y musculosas, asemejándose más a los transformers del productor Bay que a los personajes originales de los cómics o la caricatura de los 80’s. tortugas ninja 2

En medio del caos creo que había algo de trama, que involucraba a Krang, una creación computarizada que consistía en un cerebro (con la voz en inglés de Brad Garret) adentro del cuerpo de un robot, y su empleado/socio Destructor (nunca he entendido del todo que relación tienen), y el único punto a favor de ver la película en español es para escuchar nuevamente la voz de Krang decir: “Destructoooooor”. Destructor (Brian Tee) es liberado de la cárcel junto con Bebop (Gary Anthony Williams) y Rocksteady (el luchador “Sheamus”) para unirse a los planes de Krang en conquistar el mundo. Naturalmente las tortugas, junto con Splinter y la reportera April O’Neil (Megan Fox), saldrán a combatir a los villanos, ayudados también por la celebridad Vern Fenwick (el siempre simpático Will Arnett, de los únicos puntos positivos del filme) y el anti-héroe obsesionado con el hockey Casey Jones (Stephen Amell). Los escritores Josh Appelbaum y André Nemec entonces exprimen a la trama con física cuántica, hoyos negros y otras dimensiones, de manera que un guion infantil se tiene que desquitar en medio de un entorno tremendamente ridículo. Pero no piensen que Appelbaum y Nemec no tienen el talento para introducir de manera sutil las temáticas que son necesarias, chequen el dato como se las arreglan para que Megan Fox termine en disfraz de colegiala (es broma…y la escena fue burda).

April O'Neil de colegiala y Casey Jones

April O’Neil de colegiala y Casey Jones

Adiós queridas tortugas, ya han sido “Baysiadas”, que por cierto ni dirigió esta basura, fue Dave Green (Earth To Echo). Ey, pero hubo algunos momentos que tomé de manera positiva durante la experiencia que fue ir a ver Tortugas Ninja 2: Fuera De Las Sombras, cuando las tortugas se agüitan porque las personas les llaman monstruos, gritó un niño en el cine “no son monstos”, así que si esta bazofia del cine le da alegría a los chiquitines, que importa lo demás, o no?…de todos modos apesta.

0.5 / 5

Yo

11 Aug

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El tercer largometraje de Matías Meyer (Los Últimos Cristeros) es una adaptación del cuento Yo de Jean-Marie Le Clézio, y que ganó el premio a mejor película dentro de la Selección Oficial del Festival Internacional de Cine de Morelia. Es un filme del reconocido género contemplativo mexicano, con planos secuencia de paisajes naturales, así como con la utilización de actores no profesionales; lo que le da un sabor muy característico del cine mexicano independiente de los 2010’s. De hecho demasiado característico, nuevamente estamos en medio de una serie de planos lentos, de una vida cotidiana en la parte rural del Valle de México sencilla y aburrida, sin ningún tipo de ensalzamiento visual por parte de los cineastas, ya te la sabes, pastizales meciéndose en el viento y arroyos corriendo. Y así hemos estado por casi 15 años, siempre o es esta madre o es la “cruda realidad” de la ciudad.

Yo es el nombre, o apodo, del personaje principal (lo cual resulta medio confuso en español, no tanto en francés), así le dicen todos. Es un chico de 15 años sobre-desarrollado físicamente, pero limitado en cuanto a inteligencia se refiere. Algo así como un niño en un cuerpo de un hombre. “Un tipo de Frankenstein”, ha dicho el mismo Meyer para Cine Premier; un ser inocente con impulso para la violencia. SE SUPONE que que Yo es un ser amenazante y violento en el exterior, pero dulce e inocente en el interior. Caigo en la cuenta de que no conecté mucho con esta película porque esa amenaza, fuerza, insinuación de violencia, nunca llegó por parte del personaje Yo; si hay algunas escenas que me imagino fueron filmadas con ese fin: el chico rompiendo un cinturón con los brazos a insistencia de sus compañeros de trabajo, su madre contando como una vez el chico se puso violento, la empujó y ella sangró; escenas que se supone nos muestran la capacidad violenta que se esconde debajo del muchacho, pero la actuación del joven Raúl Silva es tan blanda y Meyer no les da el peso necesario para que resalten…la tendencia latente hacia la violencia que posee el chico es importante para entender el final, pero por las razones que cito, es difícil hacer esa conexión.

Elena y Yo

Elena y Yo

Yo pasa sus días ayudando a su madre (Elizabeth Mendoza) en la administración de un humilde restaurante a la orilla de una de las carreteras que van hacia la CDMX. Generalmente mata y despluma a las gallinas para que su madre haga algún platillo con ellas. De vez en cuando acude a visitarlos el amante de su madre, un hombre a quién Yo le guarda resentimiento. La predilección de Meyer por los actores no-profesionales puede ser del agrado de algunos asiduos al cine, pero que deja espacios vacíos en la actuación de personajes prominentes como la de Silva en el papel del protagónico. La indiferencia ante la mayoría de emociones que lo enfrentan en su vida diaria nos deja al final con un personaje tan difícil de descifrar como lo era al principio del filme. Sus pensamientos (los cuales podemos “escuchar”) no resuelven en lo más mínimo este conflicto…Yo, quién aparenta una inteligencia emocional todavía menor a sus 15 años, se avienta unos monólogos internos dignos de un poeta/filósofo desempleado, creando gran discrepancia entre la actuación del muchacho y la supuesta manera en como piensa, al parecer básicamente un descuido al momento de escribir el guion en no compaginar la manera de expresarse del personaje con las palabras que pasan por su mente…o quizás fue intencional, un ejemplo de como la belleza se esconde dentro de la fealdad, el ángel que yace en las entrañas del ogro, etc…pero dicen que muchas veces la explicación más sencilla es la correcta.

En su vida se aparece la pequeña Elena de 11 años, una niña con la que comparte algunos momentos amistosos alado del arroyo o comiendo dulces. Como lo ha mencionado el director y se puede ver incluso en el poster promocional, donde la imagen de la niña, tipo caperucita, lleva al ogro/muchacho hacia algún lugar feliz, es una relación de suma importancia, con tintes hasta fantasiosos, que debemos de suponer tiene un impacto duradero en la vida de Yo, ha comentado el director en entrevistas. Sin embargo, nuevamente, en pantalla esto no trasciende, son algunos momentos equis compartidos por dos niños en un periodo de solo unos días. Lo que si hay es una incomodidad latente al ver al chico grandulón con la niña pequeña solos, ese si fue un acierto en poner dentro de un contexto amenazador la existencia de Yo.

Es desgraciadamente una película insípida, pero seguiremos al pendiente de lo nuevo que venga por parte del director Meyer, empezando quizás por la película histórica-ficción de Los Últimos Cristeros, y también estaremos esperando algo nuevo e interesante que tenga que ofrecer el cine mexicano.

1.5 / 5

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