Heli

17 Feb

heli

Un par de años después del revuelo que causó tuve la oportunidad de finalmente ver el trabajo de Amat Escalante, un director mexicano independiente que ha cautivado a los jurados de los festivales (ganó el premio a mejor director en Cannes 2013 por este trabajo) y que nos llena a los cinéfilos mexicanos con mucha expectativa. Impecablemente retratada pero deprimente a más no poder, Heli me dejó asombrado por los talentos de Escalante y su director de foto, Lorenzo Hagerman, a pesar de que no quiero volver a ver esta película jamás.

Heli es un recuento del peor momento del país post-calderonista, así quedará archivado en la historia yo creo, uno de los tiempos más violentos gracias a la inestabilidad en territorios entre los carteles de narcotraficantes. Escalante y su co-escritor Gabriel Reyes, igual que el resto de nosotros, se habrán quedado convencidos, a través de todo lo que veíamos en los medios, que la provincia de México realmente era el infierno sobre la tierra, específicamente en este caso el Bajío, algún pueblito entre León, Salamanca y Guanajuato, el corredor industrial donde se encuentran las plantas manufactureras de carros, es adentro de uno de estos asépticos y bien cuidados lugares donde trabaja el personaje principal Heli Silva, un muchacho de diecisiete años, casi asistiendo a los robots a ensamblar los chasis rodeado de varias medidas de seguridad, señalizaciones de plástico y hasta unos ejercicios de calistenia por las mañanas junto a sus compañeros de trabajo, la fábrica de la empresa extranjera y sus medidas sistematizadas es un contraste con el verdadero mundo de Heli en cuanto sale de la fábrica, polvo y más polvo, perros callejeros, gente descuidada, basura y uno que otro matorral. Las tomas de Escalante y Hagerman, sin embargo, lo alivian a uno de tanta fealdad, meditativas y pausadas tomas del paisaje rural lo hacen a uno empezar a ver cierta belleza del campo mexicano, muy al estilo de retratarlo que Buñuel lo hizo hace ya varias décadas.

Heli frente a una de las bestias

Heli frente a una de las bestias

La globalización que crea esos contrastes en el mundo de Heli también introduce el tráfico de drogas a lo largo de la región, y una violencia desmedida que pronto empieza a afectar la vida de Heli, de su esposa recién embarazada, de su padre y de su hermanita de trece años, Estela (Andrea Vergara). Cuando esta última decide escaparse con su novio Beto de diecisiete años hacia Zacatecas, se les ocurre la gran idea de robarse unos paquetes de cocaína del escondite secreto de algunos agentes corruptos de la Policía Federal. Lo que sigue es una avalancha de violencia, incluyendo una de las escenas de tortura más perturbadoras que he visto. Al pobre de Heli le cae desgracia sobre desgracia, y por un segundo si empecé a pensar que Escalante y Reyes se estaban manchando un poco.

La mano de su mentor Carlos Reygadas es palpable en las tomas de Escalante, no se apresura y cada movimiento de la cámara nos comunica algo, la ejecución es ejemplar, sin embargo el mensaje general sigue siendo muy deprimente, la caída de Heli hacia el nivel de las otras bestias violentas sin que siquiera se de cuenta es un comentario importante sobre lo que te puede causar vivir en este país, aunque como apuntaba Escalante, sería hasta irresponsable no reconocer estos problemas sociales.

3.5 / 5

Meeting People Is Easy

5 Feb

meeting people is easy 1

Diecisiete años después de que me cautivó el álbum, finalmente tengo la oportunidad de ver el rockumental sobre el tour promocional de OK Computer. El director británico Grant Gee fue comisionado para filmar a la banda Radiohead mientras tocaban 104 conciertos, llevaban a cabo cientos de entrevistas y otros compromisos promocionales varios, como algunas presentaciones para la TV.

Supuestamente el punto más bajo del grupo emocionalmente hablando, especialmente de su líder Thom Yorke, un rockstar eternamente sufrido y harto por la prensa, cual víctima al más puro estilo Kurt Cobain. Al llegar a este punto de su carrera, en 1997, y poco después del lanzamiento del álbum considerado como una obra de arte magnifica tanto por crítica como por los fans, un “clásico instantáneo” lo llamaban, la fama le había llegado de madrazo a Yorke y de la noche a la mañana era una víctima de este “mundo material” (como diría Alejandra Guzmán). Pues finalmente recurriendo a la fuente principal y viendo el material videográfico contenido en este trabajo, el grupo tiene que dar muchas entrevistas para radio, hacer varios promos aburridos y en general varia y diversa actividad promocional. Los 104 conciertos puede ser la parte más cansada, pero paradójicamente, parece ser de lo poco que disfrutan hacer, al sentir esa adrenalina de estar sobre el escenario.

Yorke en una de las entrevistas

Yorke en una de las entrevistas

Así que ese es el gran calvario que tanto los afectaba?, no lo puedo creer que estoy a punto de citar a George Clooney, comparando a otros artistas sufridos, pero ahí va: “he trabajado en los campos recogiendo tabaco para mantenerme, he vendido seguros de puerta en puerta, ese es trabajo pesado, actuar no es un trabajo pesado”. En serio, esta dramatización sobre la vida tan pesada que llevan los rockstars está pasando de moda. Quiero pensar que ya cuentan con alguna desestabilidad mental que provoca que su sufrimiento surja desde su interior, porque en cuanto a factores externos: solo graba el mentado promo, sí?

Cabe mencionar que OK Computer es mi álbum favorito de todos los tiempos; a veces estoy tentado a decir que es el mejor, pero eso no me consta, sin embargo tiene uno un romance especial con música que escuchó en ese mismo año que fue lanzada al mercado. Después de ver en MTV el video para “Karma Police” (dirigido por Jonathan Glazer), pensé que valdría la pena comprar ese disco, todavía no se podía bajar música del internet. Hasta ese entonces, en 1997, OK Computer era lo más increíble que había escuchado y seguramente esa impresión se queda contigo para siempre. No entendía en su momento su significado completo, pero si “sentía” en sus canciones el ansia de la sociedad hacia el nuevo milenio (no necesariamente el fraude que fue el Y2K) y un tenue sentimiento de miedo hacia la nueva tecnología, el naciente internet, el consumismo, los medios de transporte, y en general una sociedad cada vez más fría e impersonal.

El director Gee logra capturar hasta cierto punto este sentimiento general del álbum, el mundo que envuelve a Radiohead es estéril y aburrido, la tecnología y especialmente el transporte es un murmullo que no cesa. El grupo visita las ciudades más atractivas del mundo, pero lo único que vemos son tomas de Gee desde la ventanilla de un medio de transporte a paisajes insípidos, desde un carro, un taxi, un avión, un tren; el medio de transporte es una pequeña cárcel para el espectador, siguiendo el tono del álbum que demoniza un poco el transporte después de que Yorke tuvo un accidente automovilístico y quedó un poco traumado, ver la rola “Lucky”.

"...getting on better with your associate employee contemporaries..."

“…getting on better with your associate employee contemporaries…”

Lo que se me hizo un poco cansado fue a Gee tratando de ponerse igual de raro y abstracto que el grupo, cambia entre formatos de video entre escenas, luego se pone muy abstracto a veces, con escenas sin sentido o efectos de audio desgarradores con ningún motivo más que aparentemente desgastar a la audiencia, paralelo al desgaste del grupo mientras avanza el tour. A veces me daban ganas de que Gee le dejara lo avant-garde a el grupo y él nos dejara ver a Radiohead en su máximo esplendor durante su apogeo. También abusa de las tomas en blanco y negro.

A diferencia de otros documentales, las dinámicas de la banda no son analizadas, ni sus interacciones con otras personas, y de hecho, recordándolo bien, creo que no escuché a Phil Selway (el baterista) hablar en toda la hora y media del filme. Ya sé que ese tipo de amarillismo le sienta mejor a una revista de chismes, pero habemos los que nos gusta ver el mecanismo que crea la música que nos gusta. El más buena onda al parecer es Colin Greenwood (el bajista, y fluido con el francés), así como Ed O’Brien (guitarrista). Jonny Greenwood (requinto y multi-instrumentalista del grupo) habla un par de veces y Yorke, como mencionábamos, un tipo difícil, pero también con ratos alivianados, es decir, si me dieran a escoger una comida con Yorke, Cobain o Jim Morrison (mártires sufridos en la historia del rock), escogería al primero sin dudarlo.

La música, como era de esperarlo, forma parte de un soundtrack de primer nivel. No solo vemos versiones en vivo del material de OK Computer, también se empieza a asomar el material que conformaría el mucho más electrónico Kid A. Para el colmo de la banda, tienen que seguir tocando “Creep”, que sigue siendo el referente para muchos fans despistados, y parece que se les va un pedacito del alma cada vez que la interpretan, en una escena Yorke, enfadado, mejor deja que el público la cante, mientras hace ademanes que van con la letra, tal como seguramente así lo enseñan los coaches de La Voz. Se cuelan algunos números más rebuscados, que han circulado entre los fans por años, algunos incluso terminaron siendo propiamente grabados en estudio por la banda años después; tal como la acústica “Follow Me Around”, o “Big Boots (Man O War)”. Para mí fue especialmente placentero escuchar algo por primera vez como “Palo Alto”, lado B de “No Surprises”, sobre un montaje del trajín urbano de Tokio; este lado B sería lo último que remotamente se parecería al britpop que dominaba Inglaterra en aquel entonces.

El documental gira entorno a OK Computer. Solo la portada es para mí, una representación del "ruido blanco", utilizado a veces en la música. El "murmullo del refri" como le dice Yorke. Se aprecia algo de carreteras y aviones.

El documental gira entorno a OK Computer. Solo la portada es para mí, una representación visual del “ruido blanco”, utilizado a veces en la música. El “murmullo del refri” como le dice Yorke. Se aprecia algo de carreteras y aviones.

Un trabajo que trata de emular a su muy superior inspiración, Meeting People Is Easy, sin embargo, es una entretenida cápsula de tiempo, especialmente para los fans de Radiohead, que seremos muchos. Un documental más preocupado en forma que en fondo, intenta comunicar las ansiedades del grupo y su música a través del manejo de cámaras y de edición, el grupo no comunica directamente su mensaje. Meeting People Is Easy documenta el ingreso de Radiohead hacia su época dorada.

P.S. Aquí la parte con “Big Boots (Man O War)” en los instantáneamente reconobiles estudios Abbey Road, junto a su fiel colaborador Nigel Godrich

2.5 / 5

Paperman

15 Jan

paperman

Tuve la oportunidad de ver el corto animado de Disney que precisamente precedió a Wreck-It Ralph, la última película de los estudios de Disney que ví. Paperman (paperman por cuestiones estilísticas) es interesante porque mezcla técnicas de animación en computadora (que es lo más común hoy en día) y a mano, como en los viejos tiempos. El director, John Kahrs, quién ya había trabajado como animador para Disney en proyectos como Tangled, estuvo proponiendo el trabajo al jefe supremo de todo lo creativo en Disney y Pixar, John Lasseter, antes de que le dieran la luz verde poco después de terminar Tangled.

Un bello corto en blanco y negro, en 3D, paperman es anticuádamente romántica y en seis minutos reúne a un hombre y a una mujer que se conocen en la estación de un tren. Se llama paperman porque el hombre, simbolizando al típico príncipe azul, utiliza aviones de papel para seguir en contacto con esta mujer a la que no conoce. Que mejor objeto puede quedar a la merced del destino que un frágil avión de papel a la merced del viento?; Kahrs habrá estado consciente de que este romance, por lo menos en trabajos de Disney, es mejor visto en otras épocas (lo menciono brevemente en Ralph El Demoledor, donde las princesas pasivas a merced de la voluntad del príncipe parecen haber quedado atrás), que aunque no se especifica, el corto parece que tiene lugar en 1950, por ahí.

Paperman ganó el Óscar a mejor corto animado en el 2013.

Seis minutos bien invertidos.

3.5 / 5

The Hangover Part III

14 Jan

the hangover part III 1

La saga del “wolfpack” llega a su triste fin en una película poco inspirada, superflua y simplemente atroz. Las señales de alarma habían sido colocadas desde The Hangover Part II, una simple imitación de la primer parte que hacía pensar que para este último episodio había de dos sopas, o se rescataba milagrosamente a la trilogía con un proyecto fuera de lo ordinario o se seguía utilizando la misma choteada fórmula para llegar a algo casi inimaginable, algo peor. Adivinen que opción salió avante.

El director y escritor Todd Phillips (nos convenció con Old School y Due Date, pero no podemos olvidar que es el mismo hombre detrás de Road Trip) se nota a leguas que tuvo o poco tiempo, o pocas ganas, de realizar esta última parte; el resultado es un guion flojo, chistes cansados que se ven venir a un kilómetro de distancia (como una jirafa en la parte trasera de un carro que va en la carretera que corre debajo de puentes…me decía a mi mismo: “ya decapiten a la pinche jirafa!”), y de los peores trabajos de edición que he visto jamás, y eso que he visto cosas como esta.

El mencionado “wolfpack” está de regreso con Bradley Cooper como Phil, Ed Helms como Stu, Justin Bartha como Doug (al que siempre le encuentran una buena razón para que no esté en la trama, y no se le extraña) y Zach Galifianakis como Alan, el personaje más extrovertido de todos. Esta vez los cuatro se dirigen a una clínica en Arizona, donde van a ingresar a Alan, quien no ha estado tomando sus medicinas y es necesaria una intervención para que admita que tiene un problema. Sin embargo en el camino son interceptados por unos mafiosos, incluyendo a John Goodman como el jefe Marshall, y a “Black Doug”, de la primer película; resulta que aún quedan asuntos pendientes de la primer trama del 2009 y los mafiosos secuestran a Doug (Bartha), quién será liberado si el resto de los muchachos recuperan algunas mercancías perdidas.

Alan (Galifianakis) en una selfie con el padre fallecido

Alan (Galifianakis) en una selfie con el padre fallecido

Ya se podrán imaginar el resto de la trama, la cual involucra el regreso de Mr. Chow (Ken Jeong), quien ahora es casi el punto principal de la historia. Ese es el problema de esta película, los ejecutivos trataron de perfeccionar la fórmula de la primera parte, de destilar su genio a tal nivel donde me imagino tuvieron su montón de focus groups donde los personajes preferidos de los entrevistados habrán sido Chow y Alan; entonces, que hicieron los ejecutivos?, basar toda una película casi enteramente en estos dos personajes, cuando en la muy superior primera parte, solo eran unos elementos más en la trama. Mucho Chow y mucho Alan es irritante y desgastante. Tampoco ayuda que los escritores de la primera parte fueron removidos, Jon Lucas y Scott Moore, quienes basaron la historia de The Hangover en un acontecimiento real que escucharon, cuando un individuo “primo del amigo”, se extravió en Las Vegas después de su despedida de soltero.

Ellos ya no estaban, esta vez quedó solo Todd Phillips en la rutina de hacer otra de sus películas, pareciera que ni siquiera él estaba intentado. Esta última parte no le quitará mérito a The Hangover, pero el concepto de la trilogía resultó más apestoso que otras trilogías, precuelas y reboots de super-héroes que a los estudios grandes les encantan.

Mejor les dejo los bloopers de ¿Qué Pasó Ayer? Parte 3 :

1 / 5

Wreck-It Ralph

13 Jan

wreck it ralph 3
La película número 52 de Walt Disney es un viaje por esos mundos imaginarios que si hacemos un esfuerzo, podemos recordarlos como parte de nuestra psicología infantil, y que nos podían intrigar o asustar, pero definitivamente estábamos seguros de que existían; tal como el closet lleno de juguetes (ya analizado en las Toy Story) y el centro del árbol de navidad (creo que hay una caricatura de las ardillas Chip & Dale sobre esto), el mundo de los videojuegos dejaba mucho a la imaginación, preguntándonos a dónde se iban todos esos monitos cuando no estaban “trabajando”. Un mundo al estilo Tron, pero más alivianado y chistoso. Wreck-It Ralph es un divertido recorrido por estos mundos de los videojuegos meticulosamente construidos bajo la tutela del legendario experto de la animación, John Lasseter. Realizada totalmente en computadora, el proyecto fue desarrollado en 3D, y aunque no tuve la oportunidad de verla en el cine, si pude probar una de esas televisiones para el hogar con esta capacidad de 3D y déjenme decirles de paso que las recomiendo bastante. El proyecto se venía cocinando desde los 80’s, originalmente con el nombre de High Score, y fue casi lanzado en los 90’s y luego en el 2005 también, bajo diferentes nombres. Por eso, ahora que llega a las salas de cine en el 2014 finalmente, el concepto de el mundo detrás de los videojuegos de maquinitas (las arcades) es ya hasta casi retro, ya que estos aparatos han desaparecido casi en su totalidad a favor de las consolas y los juegos para la compu. Afortunadamente la vi en 3D, desgraciadamente doblada al español. Un pequeño inconveniente pero tolerable si se trata de una caricatura. Ralph El Demoledor es el personaje estelar (John C. Reily/Mario Filio), el villano de un juego de maquinita que está cansado de siempre ser el malo de la historia, especialmente porque a su contrincante, el héroe del juego, Fix-It Felix (Jack McBrayer/Moisés Iván Mora), los demás personajes del juego lo apapachan con pastel y felicitaciones. Si solo Ralph pudiera conseguir una medalla de algún lado, sus colegas del juego seguramente lo respetarían, o así lo piensa él. Entonces es la aventura del personaje principal viajando por el país de los videojuegos en busca de su medalla, dos juegos en particular son los que pesan más en la trama, Hero’s Duty, que es al estilo del “first person shooter” Half-Life, de donde Ralph tratará de obtener su medalla disparando a insectos super-agrandados; y el otro es el casi infantil Sugar Rush, un juego de carreras lleno de niveles construidos con puros dulces, un paisaje azucarado que deleita la pupila, de hecho los productores visitaron fábricas de dulces en Alemania para obtener algunas ideas sobre cómo construir estos paisajes.

El mundo de sugar Rush

El mundo de Sugar Rush

En este país de los videojuegos, como los niños lo podrían suponer, los personajes de los diferentes juegos de maquinitas conviven entre sí y hasta tienen fiestas; como hicieron convivir al Pato Donald con Daffy Duck en su momento con Who Framed Roger Rabbit?, Disney ahora mezcla a reconocidos personajes de Street Fighter, Mortal Kombat, Sonic the Hedgehog, Q*Bert, Donkey Kong, y hasta del clásico Pac-Man, donde los monitos atienden juntas de villanos anónimos (donde Ralph busca ayuda para su depresión). Como es costumbre con las películas de Disney, es una historia dulce, gracias a un guion escrito por Jennifer Lee y Phil Johnston. El solitario Ralph encuentra una compañerita en una supuesta corredora de Sugar Rush, Vanellope Von Schweetz (Sarah Silverman / María Antonieta de las Nieves…sí, la mismísima “Chilindrina”, en español), una “falla o glitch” en el juego, Vanellope es repudiada por las otras corredoras, quienes le dicen que “no es una corredora de verdad”. No solo un homenaje a los videojuegos, por cierto se planea una secuela que ahora si incorpore la realidad de esta industria, es decir a las consolas y a las PC’s; Wreck-It Ralph es una historia que analiza la discriminación y el bullying, que está tan de moda. También al parecer, Disney ha dejado definitivamente atrás todo el rollo sexista de la princesa que espera a ser rescatada, pero con cuyo concepto se quedaron tan compenetradas muchas treintañeras que todavía alcanzaron a disfrutar el “renacimiento Disney” de los 90’s. Ahora ni siquiera el romance es el tema central de las historias, tal como en la eventual Frozen. http://www.youtube.com/watch?v=87E6N7ToCxs 3.5 / 5

Begotten

27 Dec

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El polémico filme de culto por parte del performancero y director Edmund Elias Merhige vió finalmente la luz de la distribución hasta el 2006 (gracias a Turner Classic Movies), aunque fue producido en 1989, y recorrió brevemente el circuito underground fílmico en 1991. Si el manto del género “horror experimental” puede ser puesto sobre una sola producción, Begotten estaría hasta el frente de la fila. Una recreación del Génesis básicamente, Merhige imagina la creación de nuestro mundo a través de un filtro rústico y sangriento; el director parece que pretende plasmar lo salvajemente indiferente que puede ser la vida en este universo, dejándonos a nosotros y a nuestros dioses a las atrocidades de nuestro entorno.

Inspirado en trabajos de Eisenstein y Buñuel, así como pincelazos aquí y allá de un joven David Lynch, la cruda cinematografía sigue siendo un referente como un instrumento que impacta y perturba, como el peor personaje de la película. Filmada en cinta positiva, algo así como el material utilizado para las antiguas diapositivas, Merhige volvió a fotografiar estas positivas para obtener el resultado final que vemos en la pantalla, con un alto nivel de contraste en las imágenes en blanco y negro que vemos, es popularmente conocido que cada minuto de la película tardó diez horas en volverse a fotografiar. El resultado es un filme que parece grabado en los comienzos de la historia, en algún lugar de la tierra muy cerca del infierno, se siente una profunda intranquilidad solo en ver estas imágenes, y pensándolo bien, imagínense el mentado video embrujado de El Aro extendido a setenta minutos y pueden darse una idea de qué tipo de experiencia cinematográfica les espera.

La cinta empieza con una grotesca figura en harapos blancos adentro de una decrépita cabaña en medio del bosque, eviscerándose a sí misma con una navaja. La figura se convulsiona y emite gorgoteos y otros sonidos asquerosos. Este es Dios, y de su ser surge la Madre Tierra, una bella dama que da unos pasos de baile en cámara lenta al son de las únicas míseras notas de música que se van a escuchar en toda la película. La madre tierra excita al cadáver del Dios y se impregna con su semen, dando a luz poco después al Hijo de la Tierra (la carne sobre los huesos).

La existencia del Hijo de la Tierra (quien entiendo alude a nosotros mismos, la vida sobre este planeta, o a Jesucristo quizás) es agonía pura cada segundo, se retuerce y convulsiona sin parar, también emitiendo sonidos traqueales de sufrimiento de vez en cuando. El Hijo de la Tierra es encontrado por unos nómadas sin rostro (nosotros los humanos, pero con la capacidad de las herramientas y la tecnología) y después de ser adorado un poco es apaleado y quemado. Renace y se encuentra con su madre Tierra, solo para que los nómadas los vuelvan a encontrar y violen a la mujer.

Creo que un mensaje bastante claro sobre cómo somos de cabrones en estar violando a la naturaleza y lo inherentemente cruel que es la existencia. Según yo.

El audio de Evan Albam es otro ingrediente espeluznante, una combinación de sonidos de pájaros, grillos y agua fluyendo, conjuntado a los gruñidos sofocados de las figuras que sufren en la pantalla; no hay diálogo, y al cabo de una media hora, esta cacofonía se vuelve hipnotizante, si algo me prevenía de ir al baño y descansar de estas crudas imágenes experimentales grotescas era el extraño sentimiento de familiaridad que me daba este loop de audio.

Vale la pena como estudio de cinematografía pero definitivamente no es para exhibirse en un domingo en familia. Merhige vio algo de éxito más comercial con el filme Shadow Of The Vampire (2000), aparte de dirigir algunos videos como el interesante “The Heinrich Maneuver” para Interpol, del menospreciado Our Love To Admire…cualquier pretexto para terminar un texto mencionando este disco es bueno.

2 / 5

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